Ariel Bracamonte Fefer, ¿mató a su madre?
Artículo que nos muestra las nuevas evidencias que arrojan luces sobre quién sería el verdadero autor intelectual de la muerte de la señora Miriam Fefer en Perú. Plantea sospechas sobre la participación de familiares y cuestiona la actuación de autoridades y medios.
20 de febrero · 1474 palabras
Nuevas revelaciones sobre el caso del asesinato de la empresaria Miriam Fefer en Perú han salido a la luz y deben ser tomadas en cuenta para encontrar la verdad.
El pseudo periodista argentino Juan Antonio Arrazua, quien mintió sobre el caso, ha sido señalado como la persona que confundió a la opinión pública al decir que el asesino, Trujillo Ospina, le había confesado que mató a Fefer por encargo de su hija, Eva Bracamonte Fefer.
Sin embargo, Arrazua ha cambiado su versión y ahora dice que el asesino confesó que lo hizo por un pariente cercano. Este cambio contradictorio pone en evidencia que Arrazua podría haber sido pagado por Ariel Bracamonte Fefer, el principal acusador de Eva, para declarar tal mentira.
En Perú se sabe que el millonario era en realidad el abuelo de Eva y que el padre de la muerta no dejó nada al hermano de Eva, Ariel. El poder judicial peruano es influenciable y ha encarcelado injustamente a Eva Bracamonte Fefer, más por el escándalo de la prensa que por pruebas contundentes.
Nuevas evidencias y revelaciones en el caso del asesinato de Miriam Fefer en Perú
Con respecto al caso del asesinato de la señora Miriam Fefer, hay nuevas revelaciones que es importantísimo tomar en cuenta, porque arrojan luces para encontrar la verdad.
La primera.
El seudo periodista argentino, de nombre Juan Antonio Arrazua, fue el mal nacido, lengua larga, fue el primero que mintió sobre el caso de la muerte de la empresaria Miriam Fefer, ocurrido en Perú.
Este pobre infeliz, mal nacido, cobarde, publicó una serie de artículos infames, en los que sin ningún problema mintió a la opinión pública de su país y confundió a los periodistas peruanos, diciendo que el asesino, Trujillo Ospina, le había dicho que mató a la empresaria por encargo de la hija, la srta. Eva Bracamonte Fefer, encarcelada injustamente más de dos años en Perú.
Es increíble que una persona que se reputa periodista, con toda tranquilidad, cambie su versión sin ningún problema.
Porque ahora le ha dicho a una periodista peruana, Bibiana Melzi, que el asesino confeso Trujillo Ospina no le dijo que mató a la empresaria por encargo de la hija, sino que por un pariente cercano.
Esta contradicción pone al descubierto que este mal nacido, de nacionalidad argentina, habría sido pagado seguramente por el principal acusador de Eva Bracamonte Fefer, para que declare tremenda mentira y hasta para que la publique.
Todos sabemos en Perú que el millonario era el abuelo de la acusada, no la madre muerta a manos de Trujillo Ospina.
Todos sabemos en Perú que el padre de la muerta no quiso dejarle absolutamente nada al hermanito gay, al hermanito homosexual de Eva Bracamonte Fefer.
Todos sabemos que el principal acusador es Ariel Bracamonte Fefer. Esa es la verdad.
El hermanito Ariel no figuró ni en broma en el testamento del abuelo, ya que este señor le dejó todo a su nieta preferida, encarcelada hoy más por el escándalo de la prensa que porque existan pruebas reales y contundentes.
El Poder Judicial peruano es bastante influenciable y encarcela, destruye vidas, sin ningún problema, si la prensa lo presiona y publica a diario una y otra vez versiones antojadizas, como se ha hecho en el caso del asesinato de Miriam Fefer.
Siempre he pensado que al único que le interesa sobremanera que la pobre chica sea sentenciada sin pruebas es al famoso gay, que salió bailando en programas de televisión como si se tratase de una estrella, cuando es un personaje vil, insoportablemente repugnante.
Nadie como él para acusar sin pruebas, nadie como él para presentarse en absolutamente todos los programas, para torcer el caso lo más posible, para declarar desde ya como culpable a su hermana.
Claro está, para poder ser el heredero de una fortuna que su abuelo en vida no le quiso dejar jamás.
Hasta la fiscalía penal, muy acomedidamente, ha manipulado las llamadas telefónicas que se hicieron al celular de la acusada, esas que le reveló la empresa telefónica. Dando así muestras de que no sabe ni qué cosa investiga, señalando la hora de muerte en horas en que el hermanito estaba caminando en casa.
En Perú ya existe la clara percepción en la opinión pública de que este caso es manipulado desde dentro del propio Ministerio Público, al parecer por una enorme recompensa económica, si logra hacer sentenciar a un par de chicas inocentes.
Lo que más ayuda les dio a los que complotan con el hermanito gay son los hechos protagonizados por el tío de la otra acusada, Liliana Castro Manarelli.
Eso significa que en Perú, si usted es involucrado en una acusación de un supuesto asesinato y tiene la mala suerte de tener un pariente que haya estado preso años atrás por delitos diversos, esto será determinante para que lo acusen sin pruebas, lo detengan, lo encarcelen, le destruyan la vida y lo hallen culpable… porque usted tiene unos parientes terribles, por eso.
¿Qué lindo país, verdad?
¿Da gusto ver la prolijidad con que las autoridades del Ministerio Público peruano trabajan, no? Creo que ni en la Alemania nazi era tan descarado, ni tan maquiavélico en sus acusaciones para encarcelar por puro gusto a los judíos.
Segunda
¿El Poder Judicial peruano es mejor?
No lo parece.
Me recuerda a los juzgados de la Revolución Francesa, en los que los acusados, desde antes de ser llevados a juicio, ya habían sido declarados culpables y llevados a rastras a la guillotina para no incomodar a Maximilien Robespierre. En esos días el juez que no encontrase culpable a un monarquista terminaba en la guillotina, así que había que sentenciar a muerte para no sufrirla.
Reciben la noticia periodística pagada de un mal nacido argentino, recogen las especulaciones periodísticas de la prensa peruana como evidencias contundentes. Luego detienen porque sí a dos personas en la flor de su vida para castigarlas con enorme crueldad por ser millonarias, porque no es justo que tengan tanta suerte.
Muchos canales de televisión, por meses, le dan cámaras al gay más repugnante de todo el Perú; lo dejan que nos cuente una y otra vez en todos los programas su versión, estratégicamente elaborada, para quedarse con una herencia que a él nadie le dejó y punto.
No conozco personalmente a las acusadas, nada me une a ellas, no soy amigo cercano ni lejano, pero digo públicamente que estas dos chicas, estas dos mujeres, son inocentes.
El asesinato fue encargado, más bien en mi opinión, por aquellos que no podían disponer de la fortuna de Eva Bracamonte Fefer, para poder despojarla a ella.
Esto ha sido una conspiración muy bien elaborada, con mucho tacto, con gran cuidado, con la colaboración de numerosas lenguas largas del periodismo peruano y especialmente del argentino, para lograr encarcelar a dos chicas inocentes, despojar a Eva Bracamonte Fefer de su herencia, encarcelarla, destruirla.
Porque ojo, que el hermanito gay, si logra hacer sentenciar a la pobre chica, correrá a demandarle al Poder Judicial peruano que declare indigna a su hermana por supuestamente haber matado a su madre y así poder chapar los millones de dólares que a él nadie le dejó. Ya nos imaginamos por qué.
Hasta hoy todo ha favorecido los planes macabros de Ariel Bracamonte Fefer; ha contado con la prensa, los canales de televisión, hasta lloró hipócritamente en la reconstrucción del crimen. Muy buena su actuación.
Pero no contaba con que incluso en la basura de la prensa peruana hay unos pocos periodistas que no se han tragado su sermón, su muy bien calculada y aburrida explicación de los hechos.
Poco a poco vamos viendo en todo el Perú cómo se han manipulado pruebas, cómo se han dado por pruebas contundentes las versiones del mal nacido seudo periodista argentino.
No sé, pero creo que las investigaciones se han centrado en quienes no tenían ningún motivo para matar a la señora Miriam Fefer, porque tenían la sartén por el mango, dejándose de lado una severa investigación, intervención de su secreto telefónico, bancario, del principal acusador Ariel Bracamonte.
Este individuo sí tenía poderosas razones para querer destruir a la hermana; mire nomás cuando habla de ella en la televisión, no es más que para hundirla una y otra vez sin pruebas. Provoca cortarle la lengua por cobarde, pérfido, cínico.
Unas preguntas legítimas:
¿Habrá pagado muy bien Ariel Bracamonte Fefer a la policía peruana, incluidos fiscales, para que apoyen su versión, encarcelen y enloden con ayuda del mal nacido argentino a su hermana?
¿Habrá un complot entre autoridades judiciales y este homosexual para lograr despojar de su herencia a Eva Bracamonte Fefer?
¿Habrá pagado generosamente al hijo de perra argentino para que declare y publique mentiras en periódicos que destruyan a su hermana?
¿No será Ariel Bracamonte Fefer el autor intelectual de la muerte de su madre?
No acuso al gay más repulsivo de Perú.
No tengo pruebas. Pero sí tengo enormes sospechas contra él que explican magníficamente mi teoría de la conspiración contra Eva Bracamonte Fefer, con la venia del Poder Judicial, que considera importantes las declaraciones por correo electrónico de una supuesta suegra del asesino que nadie ha visto jamás y que tal vez podría ser la identidad falsa que emplea Arielito para poder arrojar más leña al fuego de la hoguera que habría preparado contra su hermana por envidia y codicia.
No sé. Todo se puede pensar en este caso, en el cual a una chica que no tiene antecedentes policiales ni penales, que es universitaria, que estudiaba, que es dueña de numerosas propiedades, que tiene domicilio conocido y que jamás obstruyó la acción penal en forma alguna, se ordene su detención en un penal, porque sí, por tanto tiempo.
¿Para que nos acostumbremos a verla presa y terminemos creyendo la falsa acusación fiscal?
No lo sé, pero sí puedo afirmar que: "Eva Bracamonte Fefer es inocente, no mandó matar a su madre".
Pedro Alejandro Reyes Ramos
Instructor de seguridad pública y privada.
www.actiweb.es/alvisegperu
Sobre el autor
Instructor de Seguridad Publica y Privada inscrito en el Ministerio de Interior de Peru.Director de AASIPP PERUDirector de Alvisegperu
62 artículos · 130.290 lecturas
Artículos relacionados
Ariel Bracamonte Fefer...¿es el autor intelectual de la muerte de su madre?
Artículo que muestra cómo el principal sospechoso, en cuya habitación...
Micky González y el racismo en el Perú
Artículo que nos muestra cómo es el racismo en Perú, una...
Opiniones de criminales que no respetan la ley
Artículo que nos demuestra cómo muchas personas tienen una equivocada...
Charles Bronson y su magistral interpretación del psicópata Kersey
Artículo que nos muestra cómo hoy existen personas que desean emular la...
Renzo Reggiardo fomenta el asesinato en Perú
Artículo que muestra cómo un congresista peruano defiende a un asesino en el...
El asesinato de delincuentes ofende a Dios
Artículo que nos permite ver lo insano de querer hacer justicia con nuestras manos...