El café aterriza finalmente en Alemania e Inglaterra

Después de que el café llegó a Viena, tal vez era previsible que el siguiente paso fuera Alemania. Pronto casi todas las grandes ciudades del país contaron con numerosas barras de café.

Ercil Greder
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16 de julio · 673 palabras

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El café aterriza finalmente en Alemania e Inglaterra - Gastronomía y Recetas

Después de que Viena adoptara el café, Alemania fue el siguiente país en popularizar la bebida en sus grandes ciudades.

En sus inicios, el café era bebido exclusivamente por las clases altas y enfrentó la censura de algunos sectores de la sociedad, quienes lo acusaban de ser generador de esterilidad o abortos.

A pesar de esto, el café se expandió al grado de que el famoso compositor Bach creó una cantata dedicada a la bebida. Uno de los datos más curiosos es que Ludwig Van Beethoven bebía café obsesivamente, utilizando justamente 16 granos molidos para hacer su bebida.

Sin embargo, el café también enfrentó detractores en Alemania, entre ellos el rey Federico el Grande, quien consideraba que la creciente popularidad del café no era benéfica para la bebida oficial del país, la cerveza.

Prohibió el consumo de café, aunque finalmente la bebida salió adelante y hoy en día Alemania es una de las regiones con mayor consumo de café por persona. En Inglaterra, el café también es una bebida popular y parte de la cultura gastronómica del país.

Después de que el café llegó a Viena, tal vez era previsible que el siguiente lugar que tocaría fuera Alemania, y casi todas las grandes ciudades del país contaron con numerosas barras de café. En los inicios, al igual que en diferentes países, el café permaneció como una bebida exclusivamente para las clases altas y también tuvo que enfrentarse de nueva cuenta a la censura de algunos sectores de la sociedad. Algunos médicos, ya con registros en otros países, comenzaron a promover que el café podía ser generador de esterilidad o abortos, pero esto no fue suficiente para prevenir su extensión hasta el grado de que el famoso Bach creara su chistosa cantata al café, donde una joven le ruega a su padre que le permita beber café.

Hay un dato peculiar que dice que Ludwig van Beethoven era un asiduo del café, hasta obsesivo se podría decir, y que bebía café con justo 16 granos molidos para preparar su bebida.

Como hemos presentado en otras ocasiones, el café se enfrentó a lo largo de la historia con un sinnúmero de detractores y Alemania no podía ser la excepción.

Una vez que las barras de café y el café mismo se habían convertido en una bebida popular en aquel país, Federico el Grande decidió que tanta popularidad no era positiva para la bebida oficial, en este caso la cerveza.

Decía que la cantidad de súbditos que estaban tomando café era demasiada y no iba a permitir que una bebida ajena suplantara la cerveza ni que el dinero que generaba su comercio saliera del país, por lo cual determinó prohibir el café y sólo dar oportunidad a que organismos o dependencias del gobierno pudieran tenerlo, motivando a las personas a recurrir a sustitutos del café. Esto generó cierto nivel de comercio subterráneo y al final el café volvió a sobrevivir a las restricciones que se le impusieron.

Los demás países escandinavos también encontraron el café en esta misma época, aunque fue de manera un poco paulatina; sin embargo, hoy día es una de las regiones que presenta mayor consumo por persona.

En Inglaterra es uno de los ejemplos que podríamos manejar como más destacados del impacto del café en el mundo.

En Inglaterra, la primera barra de café que se abrió fue en la inconfundible universidad de Oxford. Fue abierta por un judío libanés y la segunda fue abierta por un griego que también fue el primer caso de la historia de hacer publicidad formal para las barras de café.

Como era de sospecharse, este señor griego de nombre Pasqua Rosée hizo observaciones médicas a favor del café. Decía que el café ayudaba a la digestión, quitaba dolores de cabeza, curaba la tos, por mencionar algunos de los supuestos beneficios.

Después de un tiempo, Londres ya tenía más de 2000 cafeterías, lo cual generaba un negocio muy redituable y altos ingresos por concepto de renta. Cada barra de café atendía a varias variedades de clientela. En algunas, la clientela era en su mayoría galenos que ofrecían consulta en las mismas instalaciones; en otros casos se servía a diversas religiones como católicos o protestantes; en otros se reunían militares, escritores, etc. Las barras de café en realidad se transformaron en una forma de tertulia en esencia muy igualitaria, donde los asistentes departían con sus contrapartes aunque no se conocieran, lo que establecía un eslabón social muy importante.

Un dato muy importante es que estos espacios de reunión dieron inicio a instituciones y empresas que habrían de ser verdaderamente importantes, como la empresa de seguros Lloyd's, que ofrecía una forma básica de seguros a los comerciantes; también se inició lo que se convertiría en la casa de bolsa debido a que se daban transacciones de acciones de empresas, al igual que se establecieron las bases para famosos periódicos ingleses. Porttecafe barra de café - máquinas de café y servicio de coffee break para empresas

Ercil Greder

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