El paso por la encrucijada

Artículo que enseña a los jóvenes cómo se deben tomar decisiones en la vida, cuál es la consecuencia de nuestros actos y del camino que elijamos. Un artículo que fortalece el espíritu de los jóvenes y los ayuda a meditar en lo que querrán ser en la vida.

Pedro A.  Reyes Ramos
Pedro A. Reyes Ramos

14 de mayo · 1066 palabras

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El paso por la encrucijada - Adolescentes

El artículo habla sobre la importancia de elegir el camino adecuado en la vida y cómo ésta elección puede afectar el futuro de una persona.

Si se elige el camino fácil, como caer en vicios y el narcotráfico, el futuro será sombrío y sin éxito, mientras que si se opta por el camino del esfuerzo, del sacrificio, del trabajo duro y la dedicación, se pueden lograr grandes cosas como ser un profesional exitoso, empresario, gerente, ejecutivo, entre otros.

Muchos jóvenes no logran salir adelante debido a su poca preparación y educación, lo que los obliga a luchar diariamente por sobrevivir con muy poco.

Por otro lado, aquellos que se han preparado adecuadamente tienen más oportunidades de triunfar y convertirse en empresarios exitosos gracias a sus habilidades y destrezas. En conclusión, el artículo destaca la importancia de la preparación y el esfuerzo para lograr el éxito en la vida.

Todos, en algún momento de la vida, nos vemos frente a dos caminos, de los que solo uno deberemos elegir para continuar el rumbo de la vida.

De esa elección depende mucho nuestro destino, nuestro futuro.

Si hoy día decides el camino del facilismo, seguramente serás el día de mañana narcotraficante, ladrón, estafador, proxeneta.

Si hoy día eliges el camino del esfuerzo, del sacrificio, del trabajo, de la dedicación, del constante estudio, mañana serás: “profesional, empresario, gerente, ejecutivo; tendrás el reconocimiento de las autoridades, de tu comunidad, serás exitoso”.

Depende mucho de nosotros mismos el tipo de vida que hagamos dentro de los próximos diez años.

Muchos jóvenes, luego de pasar por el colegio, la escuela, no logran levantar cabeza, se sumergen entonces en toda clase de vicios para escapar a la realidad. Esa realidad que es para el triste, por su poca preparación, educación, competencia...

Vive en un cuarto, no tiene absolutamente nada, gana poquísimo, tiene dos o tres hijos, apenas si tiene para comer...

Otros, en cambio, de muy jóvenes ya están trabajando en un hospital, en el poder judicial, en el ministerio público, en una empresa industrial; los promueven, les dan las mejores oportunidades, porque su formación, su preparación, es sólida; poseen enormes habilidades y destrezas que las empresas aprecian y quieren que sean empleados en sus actividades.

Ganan muy bien, aunque no trabajan para empresas.

Son miles los hombres que estudiaron solo el nivel ocupacional, técnico y les bastó de sobra para convertirse hoy día en empresarios, como los numerosos amigos de Gamarra en Lima.

Muchos de ellos comenzaron vendiendo en la calle corbatas, pañuelos, pantalones, polos.

Cuatro años después empezaron a mandar a confeccionar algunos modelos, con marcas propias, sin robar los derechos de propiedad comercial de otros, y triunfaron.

Miles de jóvenes de 1970 hoy día son empresarios, manejan oficinas y negocios propios, con éxito.

¿Por qué?

Porque jamás dejaron de leer, de estudiar; lo han hecho desde cuando abandonaron la escuela, lo han seguido haciendo: asistiendo a seminarios, cursos de tres meses, conferencias, tantas veces, que su mente se ha desarrollado más que la de los demás vecinos.

Y han logrado conseguir algo precioso: “el olfato para los negocios”.

El paso por la encrucijada es el momento en que tu hijo, hija, tienes que elegir, entre:

  • Aprovechar el tiempo y estudiar con toda dedicación hasta llegar a ser brillante y/o dedicarte al plagio en los exámenes y ser un fiasco, un mediocre para toda la vida.
  • Demostrar el amor a tus padres, obedeciéndoles, dándoles cada día grandes satisfacciones, trayendo a casa las mejores calificaciones escolares y/o ser solo el último de la clase, porque desde muy joven bebes licor con tus amigos, en el parque, en la esquina de una calle.
  • Ser un joven de carácter, de decisiones firmes, correcto, decente, comprometido con el progreso de tu familia y/o ser un vago callejero, que fuma marihuana, roba de vez en cuando...
  • Abrazar con todas tus fuerzas los libros, el conocimiento, la ciencia, la investigación, los mejores ejemplos de éxito de tus mayores y/o dedicarte a emular a sinvergüenzas, ser fanático del vicio, tratar de robarle los vueltos a tus padres cada que te envían a comprar algo al supermercado...
  • Amar a tu pareja, respetarla, procurarle la mayor felicidad y/o ser solo un patán, salvaje, que golpea a las mujeres cada que está borracho y hasta sano, porque sí...

El paso por la encrucijada es el momento en la vida en que debemos elegir un camino a seguir.

Hay siempre dos sendas: la del facilismo, del éxito a costa del vicio, el robo, lo mafioso, el asesinato por encargo, la prostitución vulgar... y/o el camino del esfuerzo, del sacrificio, de la abnegación, del deber, por amor a los que nos dieron la vida, por respeto y amor a la patria que nos vio nacer.

Nuestra familia espera por nosotros, el país también.

Cada decisión que tomas en esta vida marcará tu destino dramáticamente.

Por eso debes desde ya saber elegir, saber tomar decisiones, para que cuando estés frente al paso por la encrucijada, aquello que decidas te encamine hacia el éxito.

La vida está llena de sinsabores; la vida no es fácil, la vida tiene de bueno y de malo; hay gente que te querrá mucho, pero también habrá gente que te odiará a muerte, que tratará de todas las formas posibles destruir tu vida, tu trabajo, tu negocio, tu familia, tu buen nombre, tu credibilidad...

Frente a la adversidad hay dos tipos de hombres.

“Los que lloran como cobardes y se lamentan echándole la culpa de todos sus problemas a otros...”

“Los que enfrentan los problemas, a sus enemigos, con estrategia, de modo inteligente, logrando, cinco años después, que su vida vuelva a ser la misma, recuperando todo lo que perdió, todo lo que le quitaron...”

El paso por la encrucijada es ese momento en la vida, difícil, terrible, en el que debes elegir qué camino tomar, qué hacer, porque de ello dependerá tu vida; que te levantes de los escombros como el Ave Fénix, o sucumbas aplastado por las circunstancias, la calumnia, la difamación, el atropello, el abuso de quienes te odian por tu integridad.

Hay hombres que han sido perseguidos, calumniados, difamados, privados de sus derechos; les han quitado todo lo que poseían, los han empujado a la quiebra, al exilio...

Años después esos hombres se ríen de sus enemigos, que ya están viejos, enfermos, decrépitos, camino al cementerio, odiados por su entorno, porque son gente que despide veneno a su paso y por donde va solo provoca destrucción.

Hay hombres que fueron obligados a morir, como Sócrates bebiendo la cicuta, porque no quiso retractarse de sus ideas.

Pero hasta este hombre dio muestras de enorme grandeza; los que lo condenaron hoy día la historia los recuerda como un grupo de miserables y nada más... pero Sócrates está entre nosotros hasta nuestros días, recordado como un gigante del pensamiento.

La Apología de Jenofonte describe el estado mental de Sócrates al momento de su juicio y ejecución y, especialmente, su visión respecto a que es mejor morir antes de ponerse senil que escapar a la ejecución humillándose frente a una persecución injusta.

Hasta Sócrates supo elegir, cuando le tocó estar frente al paso en la encrucijada. ¿Tú sabes elegir?

Pedro Alejandro Reyes Ramos

Instructor de Seguridad Pública y Privada

www.actiweb.es/luxusperu

Pedro A.  Reyes Ramos

Sobre el autor

Pedro A. Reyes Ramos

Instructor de Seguridad Publica y Privada inscrito en el Ministerio de Interior de Peru.Director de AASIPP PERUDirector de Alvisegperu

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