Cursos online: ventajas y beneficios de una tendencia que crece día a día

Los cursos online son una herramienta importante y eficaz para formarnos y adquirir nuevos conocimientos desde casa. Ofrecen acceso flexible, recursos interactivos y la posibilidad de actualizarse sin depender de la ubicación geográfica.

Staff Marketcursos
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15 de octubre · 1298 palabras

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Cursos online: ventajas y beneficios de una tendencia que crece día a día - Educación

En este artículo se trata la evolución que ha sufrido la educación tradicional en las últimas décadas impulsada por la llegada de la informática e internet, lo que ha significado la aparición de nuevos métodos educativos con sus propias metas y procedimientos especializados.

Desde tiempos antiguos, la voz ha sido el medio por el cual se han transmitido los conocimientos de una generación a otra.

Con la invención de la escritura, estos conocimientos podían ser plasmados de forma casi perenne para que las futuras generaciones pudieran acceder a ellos, lo que significó el primer paso en la masificación del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Más tarde, la aparición de medios informáticos significó un gigantesco salto evolutivo para el proceso del aprendizaje, con la aparición de los primeros sistemas informáticos para calificar pruebas y exámenes, cursos informáticos en diskettes, CDs y DVDs y programas interactivos en todos los idiomas.

Pero la llegada de internet significó otro gigantesco salto evolutivo, ya que se convirtió en la herramienta que genera y difunde la información al permitir la interacción de sus usuarios con quienes difunden la información.

Hoy en día, internet se ha convertido en una herramienta integral para la educación y la formación continuada.

La educación tradicional ha sufrido un cambio sustancial en los últimos años. Pocos especialistas imaginaron la evolución que sufriría el proceso educativo con la llegada, primero, de la informática y, luego, de internet y su masificación posterior; no se trata solo de un medio de difusión de métodos educativos tradicionales, sino de la aparición de nuevos métodos educativos con sus propias metas y procedimientos especializados.

Una de las necesidades básicas del ser humano ha sido siempre su formación, su edificación cognitiva, la adquisición de nuevas experiencias transmitidas o adquiridas. Para lo cual se ha usado desde tiempos antiguos la voz: de esta forma las primeras sociedades transmitían sus conocimientos de generación en generación. Un maestro o guía se encargaba de transmitir de forma oral las tradiciones ancestrales, técnicas e historia de la comunidad. Posteriormente, con la llegada de la escritura, tales conocimientos podían ser plasmados de forma casi perenne para que futuras generaciones accedan a ellos. La invención de la escritura significó el primer paso en la masificación del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Siglos más tarde, la aparición de medios informáticos significó un gigantesco salto evolutivo para el proceso del aprendizaje. Aparecieron los primeros sistemas informáticos para calificar pruebas y exámenes, los primeros cursos informáticos en disquetes primero y luego en CDs y DVDs, y programas interactivos para personas de todas las edades y en todos los idiomas; pero aún faltaba otro gigantesco salto evolutivo: la internet.

Internet significó para nuestro tiempo lo que la llegada de la imprenta significó para su siglo. Se trata no solo de un medio más de difundir información de forma masiva y sin fronteras, sino que este mismo medio es en sí la herramienta que genera dicha información, pues, a diferencia de la imprenta, internet permite la interacción de sus usuarios con quien difunde —el maestro o educador— y entre ellos mismos.

Hoy, más que en ninguna otra época de la historia, el conocimiento es sinónimo de poder; nunca ha sido más necesario estar al tanto de las tendencias científicas, sociales, económicas y políticas en tiempo real. Hoy en día los negocios se proponen y se cierran en materia de minutos gracias a internet, y el hasta hace poco tedioso proceso de acceder a cursos presenciales para estar actualizados se ha agilizado y convertido en un proceso simplificado mediante los cursos online.

Como era de suponer, los cursos online han experimentado su propia evolución. Al comienzo se trataba de sitios web simples que presentaban la información de manera plana y textual, si acaso con algunas imágenes, y cuyo acceso podía ser público o privado. Luego, con el tiempo, el material online comenzó a presentarse de forma más prolija y especializada —en parte debido a la gran competencia que comenzó a aparecer—; de esta forma, texto e imágenes ya eran insuficientes: se incluyeron vídeos y secciones interactivas en las que el usuario incluso podía ir almacenando sus avances y logros en materia de aprendizaje.

Internet cambia constantemente; las tecnologías web crecen a ritmo acelerado. Con la llegada del concepto de Web 2.0 los sitios educativos se beneficiaron enormemente. Web 2.0 basa su mecánica de trabajo en torno a la interacción entre y con sus usuarios; un ejemplo de su modelo de funcionamiento son las redes sociales. En el campo de la educación online, Web 2.0 ha significado un verdadero reto tanto para educadores como para usuarios de cursos online: la tecnología aporta el código de programación necesario para una intensa interacción, pero de igual forma el educador o responsable del curso ha de estar preparado para manejar dicha tecnología y para los alcances que ello implica. Por otro lado, el usuario ha de familiarizarse con el proceso que va desde la alta o inscripción hasta el manejo de los diferentes módulos o secciones de los nuevos portales educativos.

Hasta hace poco, las posibilidades de acceder a un curso determinado dependían de nuestra ubicación física o geográfica; de tal forma que, si como educandos buscábamos un curso súper-especializado, debíamos buscarlo en nuestra zona de residencia o lugares aledaños, no quedando otra opción que viajar fuera de nuestra localidad o incluso fuera de nuestro país si el caso lo ameritaba. La llegada de los cursos online ha significado un cambio de paradigma: su principal, pero no única, ventaja radica en su acceso inmediato e independiente de nuestra localización geográfica. Solo necesitamos un ordenador (incluso en estos tiempos se pueden usar nuevas tecnologías como tablets y smartphones) y una conexión a internet para comenzar a recibir educación online de alta calidad.

Este acceso instantáneo, irrestricto y libre de ataduras geográficas ha concitado gran interés entre usuarios de todo el mundo en los últimos años. Las estadísticas mundiales muestran una notoria tendencia hacia la participación en cursos online, desde los más sencillos y básicos hasta verdaderas carreras universitarias o maestrías. La educación online, virtual o no presencial, es una tendencia actual en franco crecimiento y no da visos de detenerse por lo menos a corto o mediano plazo.

Las empresas han encontrado en los cursos online a un gran aliado en la formación y mejoramiento de su personal. Por un lado se reducen los gastos operativos implicados en transporte y alojamiento que requieren los cursos presenciales; por otro lado, el trabajador no necesita siquiera abandonar la oficina, con lo que no se pierde productividad. Cada día más y más empresas optan por este método de aprendizaje para su personal; esto ha conllevado a que las instituciones que brindan dichos servicios educativos a distancia tengan que estar a la altura de las circunstancias, tanto en la calidad de los cursos ofrecidos como en la calidad de la tecnología utilizada para entregar el material educativo.

Las ventajas puntuales de los cursos online son muchas, pero podemos resumir las principales:

  1. Amplia oferta. Hay una gran oferta de cursos online que cubren una amplia gama de necesidades, desde cursos libres y de breve duración hasta cursos completos de idiomas, universitarios, maestrías y de alta especialización.
  2. Ahorro de dinero. Al ser cursos virtuales, por lo general no requieren de material educativo adicional en grandes cantidades. Muchos de ellos incluyen artículos, vídeos, audios, conferencias y ebooks que el usuario puede, en algunos casos, descargar. Las instituciones o empresas que ofrecen estos cursos tampoco necesitan invertir en la infraestructura habitual, por lo que suelen ofrecerlos a costos bastante accesibles.
  3. Ahorro de tiempo. Evitamos desplazarnos a un centro de estudios; son horas diarias que, sumadas al final, significan días enteros ahorrados de nuestro valioso tiempo.
  4. Trato personalizado. Por lo general los cursos online se imparten en grupos reducidos (aun si la demanda es masiva), lo que permite que el docente esté en permanente contacto con cada alumno, haciendo un seguimiento personalizado de su evolución y ofreciéndole las herramientas, material y respuestas necesarias para su desarrollo académico adecuado; a diferencia de cursos presenciales con gran cantidad de estudiantes donde, por razones de logística y tiempo, el docente no puede personalizar la experiencia educativa.
  5. Horarios flexibles. En un curso online no hay que cumplir horarios estrictos; esto permite desarrollar otras actividades como trabajar o atender el hogar y elegir el mejor horario para estudiar. Muchas personas estudian con más comodidad durante el día y otras en horarios nocturnos.
  6. No hay atrasos. Muchos cursos presenciales se interrumpen por diversas razones: mal tiempo, convulsiones sociales, problemas viales; esto no sucede con un curso online.
  7. Interactividad. Al ser cursos informáticos, disponen de una serie de herramientas avanzadas que permiten que el usuario interactúe a todo nivel, desde foros de discusión, vídeo, audios y teleconferencias, hasta simulacros de examen y juegos educativos que permiten aprender mientras nos divertimos.

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