La evolución de las acuarelas

La acuarela fue un sistema de pintar cuadros que costó introducir en las técnicas de los pintores. El cambio de la pintura a la misma mezclada con agua no convenció a todos.

Pepe G
Pepe G

4 de abril · 744 palabras

Compartir: 𝕏 Twitter 📱 WhatsApp
La evolución de las acuarelas - Inspiración y Creatividad

La acuarela tiene una estrecha relación con la historia del papel, inventado por los chinos. En Europa medieval, se utilizaban pigmentos solubles en agua aglutinados con un densificador derivado del huevo para los manuscritos.

En el Renacimiento, el maestro alemán Alberto Durero realizaba estudios de paisajes y de animales en acuarela, mientras que los artistas del siglo XVI y XVII solo utilizaban las pinturas al agua ocasionalmente y en monocromía.

Los franceses Claudio de Lorena y el maestro holandés Rembrandt utilizaban el bistre y la sepia para crear efectos atmosféricos en sus paisajes a tinta.

Fue en Inglaterra donde se produjo la evolución más importante de la acuarela, gracias al desarrollo de nuevos pigmentos y su uso en paisajes y retratos. En el siglo XIX, la acuarela se convirtió en un medio artístico muy valorado y se desarrollaron técnicas y formas de aplicación diferentes.

En la actualidad, la acuarela sigue siendo un medio artístico popular y apreciado por su versatilidad y capacidad para capturar la luz y la atmósfera. Artistas de todo el mundo utilizan la técnica para crear obras excepcionales en diferentes estilos y temas.

Desde la antigüedad hasta la actualidad, la acuarela ha evolucionado y ha sido utilizada por artistas talentosos para llevar a la vida sus creaciones inspiradas en la naturaleza, la historia y la vida cotidiana.

La historia de la acuarela está íntimamente ligada a la historia del papel, inventado en su forma presente por los chinos. El papel fue introducido en España por los moros a mediados del siglo XII y luego en Italia 25 años más tarde. Se podría considerar que las primeras acuarelas son los papiros del antiguo Egipto y los tempranos dibujos orientales a tinta, que son en realidad una forma de acuarela monocroma. En la Europa medieval se empleaban pigmentos solubles en agua, aglutinados con un densificador derivado del huevo para los manuscritos; de la misma forma, los frescos medievales se pintaban con pigmentos mezclados con agua, espesados con pintura blanca opaca. Posteriormente surgieron otros tipos de pinturas opacas solubles en agua, muy cercanos a las acuarelas, como el gouache, que se sigue empleando en la actualidad.

Las acuarelas renacentistas

Se considera que las verdaderas acuarelas más antiguas son los estudios de paisajes y de animales realizados en el siglo XV por el maestro alemán Alberto Durero, quien terminaba a la acuarela sus dibujos realizados con pluma, sobre temáticas de historia natural. Estas obras no constituyen la mayor parte de su producción, pero se les considera ejemplos clásicos de dibujos de la naturaleza, detallados y precisos. Los artistas de los siglos XVI y XVII sólo utilizaban ocasionalmente las pinturas al agua y la costumbre era emplearlas monocromáticamente. El bistre (pigmento marrón, café, obtenido del hollín) y la sepia (pigmento negruzco procedente de la tinta de calamar) tuvieron una preponderancia momentánea en las obras del artista francés Claudio de Lorena y del maestro holandés Rembrandt, quienes los usaban para crear expresivos efectos atmosféricos de nubes y cielo en sus dibujos de paisajes a tinta. En esta época no era normal el uso de pinturas al agua, por lo que se encuentran únicamente en las obras de algunos cuantos maestros como Hendrick van Avercamp y Adriaen van Ostade.

Las acuarelas inglesas

La acuarela sufrió la evolución más importante de su historia en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII, coincidiendo con el desarrollo, que además la intensificó, del romanticismo, que glorificaba la naturaleza y la belleza natural. Además de ser la técnica más interesante para la pintura al aire libre por su cualidad de secado rápido, la acuarela era ante todo adecuada para representar los temas románticos favoritos, como cielos tormentosos, niebla, bruma y espesos follajes. Al inicio, los acuarelistas ingleses seguían la tradición holandesa y se valían de aguadas de color para realzar sus dibujos a pluma o a lápiz. Sin embargo, en 1700 la técnica de la acuarela se libró de esa tradición, sobre todo con la obra innovadora de Paul Sandby, y los artistas comenzaron a aplicar la pintura directamente sobre el papel, sin atenerse a contornos previamente dibujados. Esta evolución marcó la madurez de la acuarela como nodo artístico y se hizo muy popular. Los temas llegaban mucho más allá del paisaje, incorporando las composiciones místicas de William Blake y las sátiras sociales de las caricaturas de Thomas Rowlandson.

John Robert Cozens, por ejemplo, realizó acuarelas evocadoras de los Alpes suizos y ejerció una importante influencia sobre los dos grandes maestros ingleses de la acuarela, Thomas Girtin y Joseph Mallord William Turner. En la primera mitad del siglo XIX, este último alcanzó una brillantez y luminosidad que no ha encontrado parangón.

La acuarela en Norteamérica y Europa

La acuarela no destacó tanto en otros países europeos. En Francia usaron mucho esta técnica algunos pintores románticos como Géricault o Delacroix. La facilidad que proporcionaba a los artistas para representar la luz y la atmósfera tuvo una menor influencia en el movimiento impresionista que se desarrollaba en Europa a finales del siglo XIX, aunque algunos artistas aprovecharon su rápido secado para captar el instante fugaz. En España sobresalieron Mariano Fortuny y Ricardo Madrazo, entre otros. El uso de la técnica de la acuarela estaba más extendido en los Estados Unidos. Sus principales representantes a partir de 1870 eran John Singer Sargent y Winslow Homer, el primero con escenas europeas brillantes y el segundo con representaciones realistas y absolutamente espontáneas de los bosques de Maine y de escenas caribeñas, principalmente.

En el siglo XX, la acuarela apareció en la obra del posimpresionista francés Paul Cézanne y del vanguardista suizo Paul Klee, también en obras de Salvador Dalí y Pablo Picasso.

Cuadros online

Pepe G

Sobre el autor

Pepe G

303 artículos · 374.817 lecturas

Comparte tu conocimiento con el mundo.

Publicar un artículo →