Drenaje linfático
Las técnicas manuales existen desde hace mucho tiempo. Ya desde el antiguo Egipto se empleaban estas técnicas de fricciones con las manos para curar a los soldados heridos en la guerra civil.
7 de enero · 611 palabras
El masaje ha sido utilizado desde la antigüedad para fines estéticos y terapéuticos. Durante el Renacimiento, la medicina comenzó a emplear técnicas de masaje de manera preventiva, y no solo curativa, con precaución y responsabilidad.
Actualmente, cada vez más personas buscan la valoración de un cirujano plástico para solucionar problemas estéticos y congénitos mediante procedimientos como la lipoescultura, mamoplastia, abdominoplastia, rinoplastia y otros.
La recuperación y cuidados posquirúrgicos son fundamentales, y el drenaje linfático o masaje postquirúrgico es esencial para personas que se someten a estos procedimientos.
El edema o inflamación es una respuesta natural a las lesiones vasculares y de los tejidos en una cirugía, por lo que el drenaje linfático es fundamental para reducir la congestión y prevenir hematomas.
El masaje manual combinado con ultrasonido es poderoso, siempre que se realice por un experto cuidadoso. En resumen, el masaje terapéutico sigue siendo esencial para la recuperación y el cuidado estético.
Incluso se utilizaban masajes con ungüentos y aceites especiales con maniobras muy sencillas para embellecer y adelgazar.
Para la época del Renacimiento la medicina no se queda atrás en este impulso y en los cambios que nacen con el Renacimiento, entonces las fricciones en la piel con las manos pasan a formar parte de una práctica preventiva, y no curativa, y deben emplearse con prudencia y responsabilidad. Es a lo que llamamos masajes.
Hoy específicamente quiero hablarles sobre un masaje muy específico, el drenaje linfático, cuyas bondades y beneficios son excelentes para la salud y específicamente para personas que se han sometido a una cirugía estética.
En nuestros tiempos cada vez más personas buscan la valoración de un cirujano plástico, para dar solución a no solo problemas estéticos, sino también para corregir problemas congénitos.
Existen procedimientos estéticos muy comunes actualmente tales como
- Lipoescultura
- Mamoplastia
- Abdominoplastia
- Rinoplastia
- Y otras.
Incluso cada vez más salen al mercado estético nuevas alternativas de cirugía, como cánulas especiales o procedimientos más sencillos y menos riesgosos, pero cualquiera que sea el procedimiento estético que se emplee, la recuperación y cuidados posquirúrgicos son fundamentales.
Para las personas que se someten a una lipoescultura, suave brisa, abdominoplastia etc., el drenaje linfático o masaje postquirúrgico es fundamental.
Es natural que después de una intervención quirúrgica, el edema o inflamación se presente, ya que es una respuesta natural a las lesiones vasculares y de los tejidos, debido a los diferentes procesos que se realizan durante la cirugía.
Recuerden que la operación se hace en un espacio muchas veces cerrado, esto cuando es lipoescultura, y cuando hay abdominoplastia de igual manera se forma al suturar. Los tegumentos adquieren un aspecto congestionado, incluso se pueden formar hematomas.
De ahí la importancia del drenaje linfático, especialmente si se hace manual, acompañado de ultrasonido; estos dos amigos son poderosos en compañía de unas manos expertas y cuidadosas.
En todos mis años de experiencia he visto cómo el drenaje linfático manual acompañado del ultrasonido da resultados sorprendentes y mejora el estado de ánimo del paciente.
Esto debido a que se obtienen resultados increíbles y me atrevo a decir que es el complemento ideal después de una cirugía estética.
Existen muchos beneficios que el drenaje linfático o masaje linfático hace a una persona cuando se ha sometido a cualquier tipo de cambio estético, incluso a mujeres en embarazo o simplemente a personas que están teniendo una acumulación de líquidos en su cuerpo.
Algunos de sus beneficios son:
- El tiempo de cicatrización se reduce a la mitad.
- Los hematomas se reducen más rápidamente.
- La molestia funcional, las tensiones en los tejidos y los dolores se alivian de manera sorprendente.
- Ayuda dando un efecto sedante sobre las terminaciones nerviosas.
- Ayuda a eliminar toxinas.
- Permite una mayor reabsorción de líquidos.
- El acabado de la cirugía es más perfecto, mejora las condiciones de recuperación.
- Acelera la cicatrización.
- Mejora el retorno venoso.
- Ayuda a hidratar mejor la piel.
Desafortunadamente el drenaje linfático en ocasiones es realizado por personas o colegas que dicen saber hacer un drenaje linfático o masaje postoperatorio, pero no tienen la más remota idea de cómo se debe realizar este procedimiento.
El uso del ultrasonido es fundamental en este proceso, al igual que una buena crema o aceite. El ultrasonido debe estar en una frecuencia correcta, y el uso de las manos debe ser el indicado, para no causar mayor traumatismo.
El drenaje linfático no son masajes fuertes o tipo reductores, olvídense de ese tipo de manipulación; si alguno de ustedes ha pasado por este tipo de manipulaciones, fue realizado un mal procedimiento.
Descubre por qué el drenaje linfático puede ser el mejor aliado después de una cirugía estética
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