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Masajes postquirúrgicos para después de una cirugía estética

La cirugía estética es actualmente uno de los mayores generadores de dinero. Me atrevería a decir que debería convertirse en uno de los productos internos brutos de algunos países, en especial de Colombia.

Gloria Arenas
Gloria Arenas

26 de septiembre · 758 palabras

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Masajes postquirúrgicos para después de una cirugía estética - Estética

El artículo se enfoca en los cuidados necesarios después de una cirugía estética, como la liposucción o la lipectomía. El autor menciona la importancia de preparar la piel y la alimentación antes de la cirugía, así como de tomar en cuenta los costos de los cuidados post-operatorios.

El autor enfatiza que los pacientes deben tomar más conciencia y ser más serios con los cuidados pre-operatorios, ya que esto puede mejorar los resultados post-operatorios.

Los cuidados posteriores incluyen la alimentación, el uso de una faja para la presoterapia y la adherencia de la piel al cuerpo, y los masajes post-operatorios, como el drenaje linfático manual.

El autor recomienda que estos masajes sean realizados por una esteticista experimentada y con conocimientos de DLM. El éxito de los resultados de la cirugía depende de la precisión en la presión, la frecuencia adecuada del ultrasonido y la delicadeza y paciencia con la que se realice el masaje.

Avenar y llevar la linfa correctamente es importante, y no debe ser una manipulación rápida y fuerte, ya que esto puede empeorar los resultados y el bienestar del paciente.

En conclusión, una buena preparación y cuidados posteriores adecuados son esenciales para lograr una cirugía estética satisfactoria.

Pero este no es el punto que quiero tocar hoy en este artículo, sino los cuidados que se deben tener después de una cirugía de esta magnitud.

Las personas deberían tener un poco más de conocimiento o de conciencia cuando toman la decisión de hacerse una liposucción, una lipectomía o cualquier otro tratamiento estético.

Para empezar, es muy importante preparar esa piel para el proceso quirúrgico, cuidar su alimentación y, por supuesto, considerar los costos para los cuidados postoperatorios.

Las personas deben tener más conciencia y tomar más en serio los cuidados preoperatorios. Realizarse unos drenajes linfáticos previos o unas sesiones de cavitación, radiofrecuencia, entre otros, haría que los resultados postoperatorios fueran aún mejores.

Ahora bien, no es “me hice la lipoescultura o abdominoplastia y ya”. De los cuidados posteriores depende un excelente y satisfactorio resultado.

Dentro de estos cuidados está la alimentación y utilizar la faja todo el tiempo. Recuerden que la faja cumple un papel fundamental, ya que ella hace una función de presoterapia, llena vacíos, permite adherir mejor la piel y va moldeando el cuerpo.

Uno de los protocolos más importantes después de una cirugía estética son los masajes postoperatorios o los llamados drenajes linfáticos.

Actualmente se realizan estos tratamientos con varias alternativas y cuidados postoperatorios como son:

  • Cámara hiperbárica
  • Presoterapia
  • Ultrasonido
  • Y para mí el más importante, el DLM (drenaje linfático manual).

Este último debe ser realizado por una esteticista no solo experimentada, sino también con buenos conocimientos del DLM.

La presión correcta, el uso del ultrasonido en su frecuencia adecuada, las manipulaciones precisas, la apertura de ganglios y la delicadeza y paciencia con que se realice este masaje influyen en un óptimo resultado en la cirugía.

Recuerden que drenar es avenar y llevar la linfa correctamente, con precisión; es llevarla lentamente y a su ritmo. No son manipulaciones rápidas y fuertes.

Esto solo empeorará los resultados y el bienestar de la paciente; por más fuerte y rápido que se manipule, el líquido con todo ese seroma no saldrá rápido, es todo lo contrario.

El manejo inadecuado de las manos y del drenaje puede causar mayor traumatismo en el paciente y empeorar su situación de recuperación.

Cuando se someten a este tipo de intervenciones quirúrgicas, la piel queda tan sensible que el menor roce puede causar dolor o molestia; por lo tanto, el drenaje no debe doler. Por el contrario, la paciente al terminar la sesión y al día siguiente debe sentir un gran alivio y descanso.

Algunas de las ventajas del masaje postoperatorio o drenaje linfático son:

  • El tiempo de cicatrización se reduce a la mitad
  • Los hematomas se absorben de 3 a 4 días
  • La recuperación para un aspecto normal se ve más rápido y en menos tiempo de lo que habitualmente se necesita
  • Los tejidos y los dolores se alivian de manera espectacular
  • Los drenajes son importantes por su efecto sedante sobre todo en las terminaciones nerviosas
  • El tacto de la mano de la esteticista contribuye a tranquilizar a la persona que ha estado en un quirófano
  • Se da un acabado más perfecto y mejoran las condiciones de recuperación y bienestar del paciente
  • Mejora el retorno venoso
  • Da mayor hidratación a la piel
  • Reduce la equimosis y los hematomas
  • La inflamación reduce considerablemente

Con todos los anteriores beneficios, ¿no cree usted que los drenajes linfáticos manuales o los masajes postoperatorios son necesarios...?

Por supuesto que sí. Definitivamente, con todas esas ventajas, lo mejor es sellar la cirugía con unos buenos masajes.

Lo ideal es realizarse de 10 a 15 sesiones acompañadas del ultrasonido, un buen aceite y unas manos expertas. Ahora bien, muchos cirujanos o no saben o no reconocen esta importante labor de la esteticista; tal vez no le dan la importancia o, desafortunadamente, por malos procedimientos de algunas esteticistas inexpertas o sin el conocimiento correcto de la técnica, no se obtienen buenos resultados.

Lo cierto del caso es que en mis años de experiencia he visto cómo se recuperan de manera extraordinaria muchas pacientes después de una cirugía plástica, cuando se realizan estos drenajes linfáticos manuales.

La recuperación y la forma de moldeamiento que toma el cuerpo después de los masajes o drenajes linfáticos es sorprendente.

Esto es porque el masaje postoperatorio tiene una acción directa sobre el sistema nervioso central, ya que activa la liberación de endorfinas, sustancias químicas que generan estados de relajación y mitigación del dolor.

El drenaje linfático manual, a diferencia de otras técnicas de masaje, se conoce desde 1936; este estimula los ganglios y consigue grandes efectos como:

  • Relajación
  • Analgésico
  • Favorece el sistema inmunológico
  • Antiedemizante

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Gloria Arenas

Sobre el autor

Gloria Arenas

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