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Un verano tranquilo

En épocas como la actual, donde no siempre existe el tiempo necesario, las listas de nacimiento ofrecen facilidades. Unidas a las nuevas tecnologías, permiten que los más pequeños se vean beneficiados.

Editorial Ibérica

6 de junio 414 palabras

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Un verano tranquilo - Bebés

El artículo relata la experiencia de una pareja que se traslada a vivir a una casa en el campo para disfrutar de la tranquilidad y alejarse de la polución de la ciudad, especialmente porque Joanna está embarazada y esperando su primer hijo.

Los amigos y familiares se hacen eco de la noticia del embarazo y se vuelcan en felicitaciones, consejos y regalos para el bebé. La pareja se introduce en el mundo de la literatura, videos y charlas sobre el cuidado y la crianza del bebé para estar preparados ante cualquier eventualidad.

La hermana de Joanna visita la pareja y les ayuda a encontrar una lista de nacimiento en internet para registrar los regalos que desean recibir para el bebé.

En resumen, el artículo refleja la emoción y preparación que vive una pareja a la espera de su primer hijo y cómo el entorno cercano se involucra en ello para apoyarlos y compartir su felicidad.

El verano se acercaba y las tormentas de primavera dejaban paso a días radiantes. Los olores del campo impregnaban toda la casa.

Hacía dos meses que nos habíamos trasladado a la casa de campo; estaba a menos de 10 kilómetros de la ciudad, el entorno era totalmente rural y con paisajes maravillosos. La vida en la ciudad no le convenía a Joanna; estaba embarazada y lo importante ahora era disponer de tranquilidad y alejarnos de la polución. Iba a tener un niño y el 20 de julio era la fecha prevista.

La noticia del embarazo de Joanna corrió como la pólvora entre nuestros amigos: llamadas, correos, SMS... Con la familia fue diferente; la mayoría vino a comer a casa y Joanna lo soltó como si comentara que refrescaba.

- Ah, he de deciros algo, estoy embarazada.

Eran las 7 de la tarde y aún estábamos en la mesa. Felicitaciones, besos, lágrimas, consejos, cantos, brindis; ese día acabamos con el repertorio.

La vida discurría plácidamente, vivíamos en la emoción de nuestro hijo y nos entregábamos en la preparación de su nacimiento.

Literatura, vídeos, charlas, de todo; nos convertimos en unos exploradores en busca de cualquier información referente a los bebés: primeros meses, alimentación, enfermedades, en fin, conocer a qué nos enfrentábamos y estar preparados para todas aquellas situaciones que, seguro, surgirían.

Un día, cuando faltaban menos de dos meses para el parto, vino a visitarnos Elena, la hermana de Joanna, y como el tema no podía ser otro, estábamos hablando del parto y del día después, del bebé...

- ¿Y así, dónde tenéis pensado hacer la lista de nacimiento?

- La verdad, pensábamos pedirte consejo a ti, sé que cuando nació María nos diste una web para el regalo, pero no tengo ni idea de dónde guardé el link.

María era nuestra sobrina y hacía menos de un año que había nacido.

- Ah, pero si es muy sencillo; si queréis, lo miramos en un momento.

La seguimos hasta el ordenador, se sentó y entró en el Google.

Se movía rápida con el teclado, escribió directamente en el navegador http://www.elcuc.com

Cuando nació María, descubrí esta web y confeccionamos la lista aquí mismo y os aseguro que merece la pena. Además, tienen cheques de regalo.

Esa tarde la dedicamos a preparar la lista, y me pareció notar una sonrisilla cada vez que me cruzaba con Elena. Debía pensar "pardillos".

El Cuc

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