Consejos básicos para una buena gestión

Ser empresario no es tarea fácil. En el primer semestre de 1996 se crearon en España 53.253 nuevas sociedades, mientras que 7.782 desaparecieron (el 15%). Diferentes promotores de nuevos proyectos empresariales estiman que el 25% de las iniciativas no logra prosperar.

Joan Claramunt
Joan Claramunt

6 de enero · 639 palabras

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Consejos básicos para una buena gestión - Estrategia y Gestión

Ser un buen empresario no se aprende solo en la escuela, es necesario aplicar una serie de consejos simples pero efectivos. Estar atento al mercado y adaptarse al cambio rápidamente es clave, al igual que mantenerse actualizado sobre tendencias en el negocio y tecnologías.

Observar de cerca a la competencia también es importante para destacarse. Es crucial renovarse constantemente para no quedarse atrás y asegurarse de que los recursos económicos sean suficientes para sobrevivir a un posible fracaso.

Es recomendable no enfocarse en un solo producto y lograr diferenciarse de la competencia. Autoevaluarse y estar al tanto del grado de satisfacción de los clientes también son factores importantes.

La motivación del personal es crucial para el éxito, y la reinversión constante de recursos y reasignación de los mismos es necesaria. Se recomienda mantener una tesorería adecuada y adecuar los gastos a los ingresos.

La austeridad y controlar de manera permanente los gastos son prácticas que ayudarán a mantener la empresa saludable. Es fundamental dar mayor importancia a los gastos variables que a los fijos. Al hacer todo esto, se puede asegurar el éxito y la supervivencia de la empresa.

Y es que ser empresario no se aprende en ninguna escuela. Por eso incluimos a continuación una serie de consejos simples pero que todo buen empresario aplica (o, tal vez, debería aplicar).

  1. Estar siempre atento al mercado en que desarrolla su actividad, para adaptarse al cambio en el mismo momento en que se produce, si no nos hemos podido anticipar.
  2. Informarse permanentemente para anticiparse a las tendencias del negocio, del mercado, de las nuevas tecnologías...
  3. Seguir de cerca la competencia, tanto la directa como la indirecta, con todos los medios a nuestro alcance.
  4. Toda empresa nace de una idea o sueño; pero intente ser el primero en tener una categoría o producto nuevo.
  5. Renovarse o morir. No deje de renovarse constantemente.
  6. Piense que además de una buena idea hacen falta recursos económicos para llevarla a cabo, y deben ser suficientes como para que la empresa sobreviva a un posible fracaso.
  7. No apostar nunca por un producto determinado. El producto podrá desaparecer, pero la empresa debe permanecer.
  8. Debe lograr diferenciarse de su competencia.
  9. Debe autoevaluarse siempre y en todo momento.
  10. Controle el grado de satisfacción de sus clientes.
  11. Concentre los productos y recursos hasta conseguir su consolidación. Nunca huya hacia adelante.
  12. Si existen en su empresa líneas de negocio no rentables, elimínelas y concéntrese en las áreas rentables.
  13. Mantenga motivado al elemento más valioso de su empresa: el elemento humano, su personal.
  14. Reinversión permanente y reasignación de recursos.
  15. Si puede investigue. Si no puede asóciese y comparta riesgos.
  16. Disponga usted siempre de tesorería. Se recomienda mantener el capital suficiente líquido para afrontar los pagos de un mes (aprox. 6% de la cifra de facturación).
  17. Adecuar los gastos a los ingresos y no al revés.
  18. Austeridad. Evitar y controlar de modo permanente los gastos y eliminar tajantemente los superfluos.
  19. Dar mayor peso a los gastos variables que a los fijos, y control exhaustivo de estos últimos.
  20. Controlar sin descanso que se mantengan los plazos de cobro.
  21. Acortar los cobros y alargar los pagos.
  22. Es mejor renegociar con los proveedores que recurrir a los bancos en busca de financiación.
  23. Cuidar la concesión de crédito a los clientes. Recordar que los clientes nos eligen como proveedores, pero nosotros también los elegimos. Vale la pena renunciar a un cliente que nos inspire desconfianza.
  24. El cliente más importante no debe suponer más del 10%-20% de nuestro negocio.
  25. Estar pendiente de la contabilidad. Esta puede diagnosticar problemas en la empresa cuando aparecen los primeros síntomas.
  26. Subcontrate aquellos servicios que necesite y de los cuales no disponga. A no ser que sea más económico para usted contratar directamente personal cualificado.
  27. Dar al cliente más de lo que espera.
  28. Definir la cultura empresarial necesaria para la cohesión interna.
  29. Integrar a todo el personal en un equipo de trabajo en el que la división de funciones sea clara.
  30. Valore a cada individuo y delegue funciones.
  31. Motivar, motivar y motivar, para lograr la participación de todo el personal en el proyecto empresarial.
  32. Destine un % de su facturación a la formación de su personal. Se recomienda dedicar un 5% aunque la media nacional no llega al 1%.
  33. Predique siempre con el ejemplo.
  34. Frialdad, honestidad y transparencia son cualidades que debe tener como buen directivo.
  35. Para crear la cultura empresarial que necesita no dude, si lo requiere, en prescindir de aquellos elementos que no se adapten, incluso aunque deba cambiar todo el equipo directivo.
Ambos se dañan a sí mismos: el que promete demasiado y el que espera demasiado.

-Gotthold E. Lessing

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