Seducir con el lenguaje corporal

El cuerpo emite señales muchas veces inconscientes. En el juego de la seducción estas señales, tanto de hombres como de mujeres, permiten entender que la otra persona se siente a gusto en nuestra presencia. Conocer esas señales también sirve para saber si la otra persona se siente atraída por ti.

Guillermo Rospigliosi
Guillermo Rospigliosi

28 de julio · 583 palabras

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Seducir con el lenguaje corporal - Motivación

El lenguaje corporal es una parte importante de la comunicación no verbal y puede ser utilizado para seducir en presencia del sexo opuesto. No hay reglas exactas y depende del contexto en el que se encuentren las señales que envía el cuerpo.

Los hombres y mujeres tienen gestos y actitudes específicas que suelen hacer en presencia del sexo opuesto. Los hombres mantienen una postura erguida, asegurando que transmiten una disposición de confianza al contraer el abdomen y expandir el pecho para parecer más grandes.

Cuando un hombre se interesa por una mujer, se centrará en gestos que apunten a su masculinidad y dominio de la situación. Los movimientos lentos y pausados, junto con un habla pausada y serena, pueden ayudar a que las mujeres se interesen por ellos.

Por otro lado, las mujeres proyectan sus sentimientos de maneras conscientes o inconscientes para intentar despertar el interés de un hombre, lo que puede llevar a malentendidos y alejar a los hombres en lugar de atraerlos.

En general, el lenguaje corporal es una herramienta poderosa para la seducción, pero es importante ser consciente de los gestos y señales que se envían.

Seducir con el lenguaje corporal es parte de la comunicación no verbal. No existen reglas exactas y depende mucho del contexto en el que se produzcan las señales que envía el cuerpo, aunque hay algunos gestos y actitudes por parte del hombre y de la mujer que se suelen hacer de forma específica cuando nos encontramos en presencia del sexo opuesto y que a veces realizamos sin siquiera darnos cuenta cuando la persona que está delante nos parece atractiva y, de manera subconsciente, enviamos mensajes de seducción con el cuerpo.

El lenguaje corporal es diferente para hombres y mujeres en presencia del sexo opuesto. Un hombre endereza su cuerpo y mantiene una postura más erguida en lugar de encorvarse mientras está en compañía de una mujer. Él se asegura de comunicar una disposición de confianza contrayendo el abdomen (metiendo barriga) e hinchando el pecho hacia fuera para que parezca más grande. Estos gestos se hacen la mayoría de las veces de manera sutil e inconsciente.

En los casos en los que un hombre se interesa por una mujer, se acerca a ella centrando gestos que apuntalan su masculinidad y que causan impresión de dominio de la situación. Gestos frecuentes en estas situaciones pueden ser peinarse el cabello y empujar la barbilla ligeramente hacia adelante con cierta frecuencia. Los movimientos lentos y pausados en lugar de movimientos rápidos, así como un hablar pausado y sereno, ayudan mucho a que una mujer se interese por un hombre o a que se sienta atraída por él.

Alternativamente, el lenguaje corporal de una mujer se muestra normalmente a través de señales que intentan informar al hombre de sus sentimientos. Con frecuencia las mujeres tienden a mezclar las señales, tanto consciente como inconscientemente; al proyectar sus sentimientos y, en ocasiones, para intentar despertar el interés de un hombre centran su atención en otra persona. Eso da lugar a malentendidos y puede llevar al hombre a evitarla en lugar de acercarse a ella.

Un lenguaje corporal que es ampliamente utilizado por las mujeres cuando están en disposición de seducir es agitar el cabello, juguetear con él. Es un gesto tan habitual que incluso mujeres que llevan el pelo corto lo hacen. Esta es una señal muy habitual, casi universal, de lenguaje corporal que indica que una mujer está interesada en un hombre. La disposición del cuerpo también dice mucho: brazos cruzados y piernas cruzadas significan rechazo; sin embargo, enseñar la parte inferior de las muñecas es una señal inequívoca de que a una mujer le gusta un hombre y se siente cómoda en su presencia.

El contacto visual es un elemento muy importante en el juego de la seducción; una mirada mantenida que no llegue a ser impertinente es una señal de interés por ambas partes. A veces el juego de miradas puede ser todo un metalenguaje y, casi sin palabras, decir muchas cosas para las que no hace falta ni hablar el mismo idioma.

Por último, tanto hombres como mujeres, cuando están enfrentados, es decir, mostrando directamente y apuntando hacia la persona con la punta de los pies, los hombros y las rodillas, denotan una señal muy poderosa, ya que muestran todo su cuerpo sin ocultar ninguna parte y demuestran confianza e interés.

Guillermo Rospigliosi
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Guillermo Rospigliosi

Sobre el autor

Guillermo Rospigliosi

Me llamo Guillermo Rospigliosi y creo en hacer una diferencia en la vida de los demás ayudándoles a lograr sus objetivos. Siempre he creído que tenemos un potencial que...

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