Jesús mi líder

El maestro Jesús, como suelo llamarlo, ha sido uno de los líderes más influyentes en mi vida y en mi desarrollo espiritual. Desde mi bautizo y la educación familiar en la niñez hasta una comprensión más profunda en la adultez, sus enseñanzas han marcado mi camino.

Monica Robles Leyva
Monica Robles Leyva

19 de abril · 465 palabras

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Jesús mi líder - Actitud y Éxito

El autor del artículo comenta sobre su visión de Jesús y cómo ha influido en su vida espiritual y en su práctica de sanación con la técnica de Luz Dorada.

Considera que Jesús fue uno de los más grandes líderes en la historia de la humanidad y lo ve como un ser evolucionado y consciente que eligió vivir en un cuerpo humano para experimentar todas las emociones propias de la raza humana, en especial el amor.

Aunque la iglesia católica no lo enseña, el autor menciona que Jesús dedicó varios años de su vida a estudiar diferentes culturas para desarrollar su energía vital y su cuerpo físico, lo que le permitió controlar sus emociones y su impacto en su cuerpo.

El autor también destaca una de las enseñanzas más importantes de Jesús, que es sobre hacerse como niños para entrar al reino de los cielos, ya que representa la pureza e inocencia. En general, el autor ve a Jesús como un maestro y guía sanador en su práctica espiritual y de sanación.

El maestro Jesús, como suelo llamarlo, definitivamente fue uno de los más grandes líderes en la historia de la humanidad; como en la vida de muchos, en la mía ha formado parte de mi vida, sobre todo de mi desarrollo espiritual.

Si bien es cierto, desde mi bautizo, niñez y adolescencia, de una forma religiosa, por la educación familiar que recibí, algunos años después, ya en mi edad adulta, entendí de una manera más profunda la vida y enseñanza de este maravilloso ser.

Actualmente, considero a Jesús como un ser de conciencia, altamente evolucionado espiritualmente, que eligió la experiencia de ocupar un cuerpo humano en este planeta para experimentar las emociones características de nuestra raza, como la alegría, el dolor, la tristeza, el sufrimiento y, por supuesto, el más grande sentimiento que podemos sentir, el amor.

Aun cuando la iglesia católica no lo menciona ni lo enseña, se sabe que Jesús dedicó varios de sus años de la edad adulta, antes de los 33 años, a estudiar lo más que pudo de las culturas existentes en su tiempo, logrando un desarrollo enorme en cuanto al manejo de su energía vital y de su cuerpo físico.

Logró así controlar y dominar sus emociones y el impacto de estas en su cuerpo físico; por esta razón, en esta etapa de mi vida lo veo como un maestro y líder, además de que energéticamente es uno de mis guías sanadores.

Los guías sanadores son seres espirituales a mi servicio para ayudarme a sanar a otros por medio de una técnica de sanación que se llama Luz Dorada. Con esta experiencia confirmo que uno de los objetivos de Jesús fue enseñar con el ejemplo, y la trascendencia que dejó fue en función del enorme aprendizaje que logró para él.

En lo particular, de todas sus enseñanzas la más importante, traducida en texto católico, es:

Háganse como niños, porque solo así podrán entrar al reino de los cielos

Para poder entender esta frase no hay más que describir a un niño; sin referirnos ni entrar en tema de juicios, por aquello de la pureza y la inocencia, creo que lo más importante y valioso que perdemos al dejar de ser niños es la confianza y la capacidad de imaginar.

Al tener confianza no hay nada que no podamos lograr; tenemos mayor fuerza para alcanzar nuestros sueños y más grandes deseos, porque toda nuestra energía está enfocada en el yo puedo, lo que nos permite ver materializados nuestros deseos. La imaginación permite aprovechar nuestra capacidad para ver claramente nuestra experiencia de mi vida.

Monica Robles Leyva

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Monica Robles Leyva

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