La importancia de ser reservado

Artículo que nos da una idea clara de los riesgos que afronta una persona que revela sus datos personales en Internet. Incluye recomendaciones para no ser víctima de delincuentes.

Pedro A.  Reyes Ramos
Pedro A. Reyes Ramos

27 de agosto · 926 palabras

Compartir: 𝕏 Twitter 📱 WhatsApp
La importancia de ser reservado - Seguridad Informática

En la actualidad, existen numerosos sitios web donde se puede compartir información personal como fotos, datos y actividades.

Aunque estos sitios suelen ser atractivos y cumplir un rol social, compartir demasiada información puede ser peligroso ya que se corre el riesgo de ser observado no solo por personas amigables, sino también por delincuentes y secuestradores.

Actualmente, existen cuatro tipos de usuarios en Internet: empresarios, estudiantes, oportunistas y personas ociosas y vagas.

La mayoría de los usuarios pertenecen a este último grupo que es el más peligroso ya que muchos de ellos se dedican a estafar, robar información y engañar a otros usuarios con ofertas falsas.

En la mayoría de los casos, aquellos que han sido víctimas de asaltos, timos o fraudes, han sido captados a través de Internet. Por lo tanto, es importante ser precavido y eliminar de la red toda aquella información que podría ser usada para fines delictivos.

Hoy día tenemos numerosos sitios en Internet donde podemos colgar fotos, dar nuestros datos, dar a conocer nuestras actividades.

Muchos de estos sitios son muy atractivos, cumplen un rol social, pero no siempre es bueno colgar nuestros datos allí.

La razón está en que, si colocas todos tus datos, como por ejemplo tu dirección o teléfono fijo, correrás el riesgo de ser observado no solo por gente buena, amigable y decente, sino también por delincuentes, secuestradores y asaltantes.

En Internet hay hoy día cuatro tipos de usuario, cuatro tipos de público:

  • a. Los empresarios, que hacen compras en línea, que hacen negocios con empresas de otros países. Personas cultas, que manejan negocios serios, webmasters, dueños de blogs, otros.
  • b. Los estudiantes de todos los niveles, que investigan con fines académicos.
  • c. Los oportunistas, vagos, desempleados, caza fortunas, promiscuos, delincuentes de todo tipo, que están en Internet presentándose con toda clase de disfraces, para intentar robarle o estafar a los usuarios con ofertas maravillosas.
  • d. Los ociosos y vagos de Internet, que se dedican a visitar páginas de juegos, pornográficas, bajar música, subir fotos, chatear para ver si consiguen pareja, mandar mensajes por gusto a todo tipo de empresas. Están al acecho, buscando pescar en río revuelto.

El resto del público suele ser gente que ingresa a la red de vez en cuando, para ver su correo y que no tiene mayor interés en visitar sitios, solo ver sus mensajes y comunicarse con sus contactos.

Si analizamos estos cuatro públicos, veremos que la inmensa mayoría que navega en la red son los que conforman los grupos c y d.

Por esto le digo: debe ser “reservado”, si no quiere tener problemas.

La mayoría de personas asaltadas en su casa, en las calles o en una cita fueron captadas por Internet. Hasta niños han sido timados por adultos que se hacen pasar por otros niños. También hay muchos farsantes que logran que personas poco precavidas les depositen fuertes sumas de dinero para recibir supuestas herencias, premios, etc.

Ser precavido es lo mejor, pero más importante es ser reservado.

Ser reservado es no divulgar exactamente quién eres tú. Lo mejor es crearse una careta, una imagen de algo que usted no es, para así despistar muy bien a tanto farsante, ladrón, ratero, vago, desempleado, psicópata u ocioso que hay en la red.

No dé su verdadera dirección jamás; dé una distinta, pero no la suya. Ríase de los idiotas que lo buscan para robarle, para timarlo, para palabrearlo, para pedirle trabajo solamente o para reclamar tonterías.

Por propia experiencia le digo que así no tendrá jamás ningún problema.

El problema comenzará para usted cuando dé su real identidad, sus datos reales o su verdadera descripción.

La gente cree que usted es tal cual las fotos que cuelga en la red.

Cuelgue fotos de una década atrás y así, aunque pasen a su lado por la calle, jamás lo reconocerán ni sabrán que es usted en persona. Ni cuenta se darán.

Si sabemos que la red de Internet está plagada de astutos, farsantes, vividores, gente de mal vivir, delincuentes y prostitutas, seamos muy reservados y muy cautos y así nadie nos hará perjuicio alguno.

Me dirán: usted exagera. No lo creo; ya he visto varias personas estafadas, varios párvulos timados. He recibido mensajes de más de cien sujetos que me ofrecen fortunas de 30 millones de dólares a cambio de que yo haga una transferencia de 6,000 a un banco en Nueva York, Londres.

He recibido mensajes de siete periodistas de los más importantes periódicos y programas de televisión que quieren una entrevista conmigo; es de reírse...

Sí.

Aunque no lo crea, a mí, que no soy psicólogo, me quieren entrevistar para hablar de temas de psicología, para un importante reportaje.

Usted se dará cuenta fácilmente cuando está frente a alguien que le quiere hacer alguna maldad, leyendo el irracional mensaje que le llegó a su correo.

Nadie le entrega millones de dólares porque sí, porque le cae bien.

Nadie busca a un tonto para una entrevista periodística sobre un tema especializado.

Nadie puede enamorarse locamente de usted y pedirle que le mande dinero para poder venir a verlo.

Nadie que quiere comprar y que tiene dinero le llama hasta siete veces, le pregunta y le repregunta lo mismo varias veces, como si usted fuera un imbécil que no entiende castellano.

Nadie que tiene dinero y trabajo le manda mensajes contándole la historia de su vida y los numerosos trabajos que tuvo y la infinidad de cargos que alguna vez ocupó, antes de estar en la calle hoy día.

Muchos le escriben solo por ociosidad, para ver qué les contesta, para ver si usted lo llama luego por teléfono y conversa sobre el producto que solicitó una semana antes.

Muchos son vulgares vendedores que, enfermizamente, le escriben una y otra vez, como los imbéciles de Telefónica, que le dicen:

“Le estoy llamando desde Trujillo por la camioneta que dice está vendiendo... Dígame, ¿no tiene un RPC para conversar mejor...?” Esta estrategia estúpida y babosa de Telefónica del Perú es todos los meses.

También le dirán esto: “Somos de un importante condominio y estamos interesados en su servicio. ¿Le puedo dar un teléfono fijo para que me llame y me explique mejor, con más detalle?”

Observe: “Si le están llamando de un importante condominio, se supone que son gente con dinero, mucho dinero. Pero si no pueden ni siquiera pagar una llamada de teléfono, ¿qué clase de gente es esta? Por Dios, que vayan a timar a otro más tonto.”

Pedro Alejandro Reyes Ramos
Instructor en Armas Cortas
Ministerio de Interior de Perú
www.actiweb.es/alvisegperu

Pedro A.  Reyes Ramos

Sobre el autor

Pedro A. Reyes Ramos

Instructor de Seguridad Publica y Privada inscrito en el Ministerio de Interior de Peru.Director de AASIPP PERUDirector de Alvisegperu

62 artículos · 130.290 lecturas

Comparte tu conocimiento con el mundo.

Publicar un artículo →