¿Deberíamos permitir que nuestros hijos trabajen en manufactura?
Las empresas de manufactura parecen contar con el capital humano necesario para reabrir sus plantas, tras evidencias de que el outsourcing no siempre fue la mejor elección. Sin embargo, persisten dudas sobre si hay mano de obra suficiente y motivada para ocupar esos puestos.
16 de junio · 925 palabras
El artículo se enfoca en la percepción negativa que existe sobre la carrera profesional en el sector de la manufactura. A pesar de ser una industria crucial para el desarrollo económico, las personas prefieren otras carreras.
La falta de motivación por esta carrera se debe en gran parte a la política de outsourcing implementada por las empresas, que han hecho que la manufactura disminuya, eliminando empleos y carreras en este sector.
Sin embargo, la tendencia reciente es que empresas están regresando a tener plantas de producción en sus lugares de origen, debido a problemas de calidad y costos. La pregunta es si hay suficiente mano de obra preparada para manejar estos trabajos.
Para cambiar esta percepción, se necesitan políticas que incentiven a los jóvenes a estudiar y desarrollar carreras profesionales en la manufactura. Además, la industria manufacturera en sí misma debe ser la encargada de demostrar su importancia y crear una perspectiva positiva de esta carrera.
Con la mejora de políticas de incentivos, se podría retener y atraer trabajadores preparados a la industria y así, fomentar el desarrollo económico del sector.
Es fundamental, en todo momento, observar el entorno mundial, y más aún en el ámbito de los negocios, que cambia constantemente. Si miramos el tema de la manufactura en el mundo, sabemos que ha sido una de las industrias más importantes en el desarrollo, pero ¿realmente las personas quieren desarrollar su vida profesional en las plantas de producción? La percepción es que, en general, las personas no buscan hacer una carrera en temas de manufactura.
En las generaciones que vienen, es claro que los padres no están pensando en que sus hijos sean profesionales de manufactura; en lugar de inscribirlos en programas de entrenamiento en manufactura, prefieren pagarles la universidad para que realicen cualquier otra carrera de cuatro años. Esto no es culpa de los padres; ha sido la misma industria manufacturera la encargada de crear esta percepción. Las políticas de outsourcing que se han desarrollado han hecho que la industria manufacturera se reduzca y, por ende, los empleos y las carreras en este sector. El outsourcing hace que las actividades de manufactura se realicen en lugares donde la mano de obra es más barata, provocando que el estímulo para que las personas estudien temas de manufactura disminuya.
El problema se presenta para las próximas generaciones: al parecer el outsourcing de las grandes empresas no ha sido tan exitoso, ya que la tendencia de los últimos años es retornar las plantas de producción a sus lugares de origen, debido a degradaciones de la calidad y, en ocasiones, sobrecostos por situaciones ajenas al negocio. En Estados Unidos se están volviendo a reabrir plantas de producción, pero ¿existe mano de obra preparada y calificada para volver a dirigir estas plantas? ¿Los jóvenes en realidad se encuentran motivados para estudiar y desarrollar una carrera profesional en temas de manufactura que permita volver a fabricar los productos?
El problema, además, se agrava porque cambiar estas percepciones de la manufactura no es una tarea de un día para otro; es necesario hacer un cambio de cultura y empezar a mejorar la imagen que se tiene de la manufactura como opción profesional. Este cambio cultural no solo debe dirigirse a los padres que están buscando una carrera para sus hijos, sino también al pensamiento de la gente joven que, hoy en día, en un porcentaje muy alto no ve la manufactura como una opción para desarrollarse profesionalmente.
En Estados Unidos, el gobierno está promocionando que se van a reactivar las plantas de producción que anteriormente se habían cerrado a causa del outsourcing. Esto está generando una presión hacia los directivos de la industria manufacturera, ya que los obligan a crear plantas de producción y, de esta manera, generar empleos. La respuesta de los manufactureros a estos requerimientos del gobierno ha sido muy buena: las plantas de producción están disponibles y los empleos están creados. El problema es que no hay quien realice estos trabajos; no hay personas suficientes que llenen las vacantes que se están ofreciendo, no hay mano de obra calificada para poner a marchar esta industria nuevamente. En este momento se están ofreciendo incluso programas de aprendizaje y de entrenamiento para formar profesionales, pero no es suficiente: además de entrenar a las personas, es necesario volver a crear la demanda por estos recursos para generar una generación de profesionales que retome el funcionamiento de las plantas de producción.
Un factor que está afectando la motivación hacia la manufactura es la falta de información. Los profesores y alumnos de colegios y universidades no conocen mucho de manufactura; no se genera ese debate sobre cómo se fabrican los productos, cómo se implementan las nuevas tecnologías en las empresas, cómo funcionan las nuevas máquinas, etc. Hace falta que los profesores tengan más experiencias y vivencias en las industrias manufactureras para que ellos puedan transmitir esto a los niños y jóvenes que están apenas identificando sus capacidades y gustos hacia una carrera profesional. Pero esto no solo depende de los profesores: las empresas deben abrir sus plantas de producción para mostrar a los nuevos estudiantes y profesionales cómo es la manufactura, para que las personas puedan presenciar el trabajo en una planta de producción y, de esta manera, generar una mejor percepción y motivación para escoger la manufactura como su carrera profesional.
Para concluir, la industria manufacturera es un gran motor de la economía; prácticamente, cuando se habla de cuál es la principal industria en los países desarrollados, la manufactura está dentro de los primeros lugares. Si uno se pregunta por medio de qué industria podría crear rápidamente 1 000 empleos, lo primero que viene a la cabeza es una planta de producción manufacturera. Pero a la vez nos preguntamos cuál debe ser la carrera para nuestros hijos, y preferimos no escoger nada relacionado con la producción. Esto muestra que nos parece importante la industria manufacturera, pero preferimos que la trabajen otras personas.
Lo único que nos queda es empezar a volver a tener en cuenta las ventajas y todo el potencial de crecimiento que puede ofrecer trabajar en una planta de producción moderna, y considerar que con buen entrenamiento y desarrollo de habilidades se puede conseguir un buen futuro con una carrera profesional enfocada en la manufactura.
Basado en: «Mamas, no dejen que sus bebés crezcan para ser... fabricantes», por Dean Barber, presidente y CEO de Barber Business Advisors LLC.
Juan David Suárez Gil
Planeación de la Producción.com
Sobre el autor
Ingeniero de producción especializado en gerencia, con conocimientos en logística y en herramientas de producción. Formado para desempeñar actividades tanto grupales como...
3 artículos · 3.646 lecturas
Artículos relacionados
Las profesiones que promete el futuro
Para nadie es un secreto que algunas carreras son más prometedoras que otras en un...
Las mujeres y el decoletaje industrial
Hay determinadas profesiones que están vinculadas a perfiles asociados...
Programa tu formación y consultoría con nosotros
Somos una empresa conformada por un equipo multidisciplinario con formación...
3 consejos simples sobre la compra de maquinaria industrial
La industrialización rampante abre enormes oportunidades para contratistas y...
Planificación como acción estratégica
Los propósitos y objetivos consisten en identificar cómo eliminar dicha...
Método en la fabricación de los muebles
En la fabricación de muebles existen varios aspectos primordiales, como la...