Áudea: redes sociales, usos y menores de edad

Estos últimos días hemos conocido una sentencia judicial por la que los padres de un menor han sido condenados a pagar una multa de 5.000 euros por la publicación, por parte de su hijo, de una foto de una adolescente de 15 años en ropa interior en la red social Tuenti. Este caso nos plantea dudas sobre la responsabilidad parental y las causas que llevan a comportamientos inadecuados en redes sociales.

María Cecilia Mayolo G.
María Cecilia Mayolo G.

22 de noviembre · 411 palabras

Compartir: 𝕏 Twitter 📱 WhatsApp
Áudea: redes sociales, usos y menores de edad - Seguridad Informática

El artículo trata sobre las causas y consecuencias de las malas prácticas en las redes sociales, más allá de la responsabilidad que tienen los padres en la publicación de contenido de sus hijos en ellas.

Se cuestiona sobre la naturaleza de las redes sociales, si existe un límite y quién debe imponerlo. Recientemente, se ha discutido acerca de establecer una edad mínima para registrarse en estas plataformas, pero es difícil controlar esto de forma efectiva debido a la naturaleza de internet.

En cuanto a la responsabilidad de las malas prácticas, resulta difícil culpar a alguien en particular, aunque se reconoce que los padres influyen menos en la educación de los niños en la era digital que la televisión, amigos y ordenadores.

En conclusión, aún estamos en una etapa de juventud social en relación a la tecnología de la información y es difícil prever quién o qué debería asumir la responsabilidad de las malas prácticas en las redes sociales.

La primera idea que se nos viene a la cabeza y de la que más se está hablando, es la responsabilidad que tienen los padres sobre lo que publican sus hijos en las redes sociales, pero no vamos a ir por ese camino, es un tema que ya está siendo suficientemente tratado en la red como para seguir ahondando en él.

Y es que, más que el problema en sí, me interesan más las causas y razones de ese problema. ¿En qué se han convertido las redes sociales? ¿Existe un límite? ¿Dónde está ese límite? ¿Quién debe imponerlo?

Hace ya algunos meses surgieron debates sobre si había que establecer una edad mínima para poder darse de alta en este tipo de servicios, llegando incluso Facebook a aumentar la edad de 13 a 14 años para poder formar parte de la red social, adecuándose así a la legislación española.

Pero, ¿se puede controlar esto de una forma real y efectiva? Es difícil, por la propia naturaleza de Internet, fijar unas medidas con las que se pueda verificar la edad del usuario. Pero, volviendo a las preguntas iniciales, si tenemos que culpar a alguien por las malas prácticas como la que hemos visto en esta sentencia, ¿a quién corresponde? ¿A los padres? ¿A la sociedad? ¿Al propio Internet?

Difícil cuestión: culpar a la sociedad suena a tópico; culpar a Internet por su libertad de acción es cargarse directamente su naturaleza y máximo activo. Nos quedan los padres. Culpar a los padres, o solo a estos, me parece un poco excesivo; hoy en día influyen más en la educación de un niño la televisión, los amigos y el ordenador que sus propios progenitores.

En fin, dar una respuesta clara a estas cuestiones me parece un ejercicio de futilidad, nuestra sociedad, no lo olvidemos, lleva viviendo en este mundo de tecnologías de la información no más de 15 años, por lo que todos estamos pasando una nueva pubertad social. Veremos si dentro de otros 15 se puede decir que hemos llegado a la adultez.

Áudea Seguridad de la Información, S.L.

María Cecilia Mayolo G.

Sobre el autor

María Cecilia Mayolo G.

36 artículos · 39.462 lecturas

Comparte tu conocimiento con el mundo.

Publicar un artículo →