Superación de una adversidad
Superación de las personas con discapacidad. Es posible enfrentar las adversidades de una enfermedad y encontrar el éxito.
23 de septiembre · 601 palabras
Roberto Vejar Vara cuenta su historia de cómo pasó de sentir que vivía en el éxito a convertirse en una persona con discapacidad y sentirse orgulloso de ello.
Todo cambió cuando un día, después de varias noches de excesos, cayó de cabeza en una alberca y se lesionó la columna vertebral a la altura de las vértebras cervicales, quedando cuadrapléjico.
Después de todo el caos y traslados, fue estabilizado exclusivamente por el Seguro Social de Zihuatanejo, siendo totalmente dependiente y en una situación que nunca imaginó estar.
Sin embargo, lentamente, fue adaptándose a su nueva vida y entendió que la palabra éxito no solo se refiere a la riqueza y la buena salud, sino también a la capacidad de adaptación y resiliencia ante los desafíos.
Ahora, como conferencista, comparte su historia inspiradora para impulsar a las personas a tener una actitud positiva y superar los obstáculos en su camino hacia el éxito y la felicidad.
En resumen, la discapacidad no es una limitación para tener éxito, sino una oportunidad para crecer y adaptarse.
¿Esta pregunta te parece familiar?
A mí, Roberto Vejar Vara, sí, y lo digo porque yo pertenezco a este selecto grupo de personas, que aparte de ser discapacitado tengo éxito; me gustaría contarte cómo pasé de ser una persona que creía vivir en el éxito a ser una persona con discapacidad y, además, sentirme orgulloso de serlo.
Algo de historia: esto fue cuando tenía 23 años y la vida parecía magnífica, vivía en Ixtapa Zihuatanejo, Gro., trabajaba en un bar de un gran amigo mío, vivía en una zona privilegiada, ganaba bien, tenía éxito con las chicas, y créanme que a los 23 años esto era el paraíso. Esto para mí significaba tener éxito; la palabra discapacidad no entraba en mi diccionario personal. Claro que la vida loca de los años 80 y mi soberbia me cobraron una factura muy cara.
En una ocasión y después de varias noches de reventón y excesos llegué a la casa donde vivía con unos amigos; ellos tenían una comida con unas "gringas" en la alberca. Se me hizo fácil hacerme el payaso aventándome a la alberca de una manera precipitada y estúpida; caí de cabeza y me lesioné la columna vertebral a la altura de las vértebras cervicales (3ª y 4ª). A partir de ese momento mi "magnífica" vida cambió. Después de todo el caos que ocasiona un evento de esta magnitud y con los traslados a los diferentes lugares donde podrían atenderme, y en los cuales ninguno en esos momentos era adecuado o el equipo no era lo suficientemente moderno para ese tipo de lesión, excepto el Seguro Social de Zihuatanejo, que aun con sus limitaciones logró estabilizarme, quedé cuadripléjico. No podía mover ninguna parte de mi cuerpo; era un bulto humano que no podía mover ni controlar nada. Fui trasladado de emergencia al Distrito Federal, al Hospital Español, y en ese momento la pesadilla comenzó: me volví una persona con discapacidad, totalmente dependiente.
Yo era una de esas personas alegres y desmadrosas, como todos los chavos a esa edad, lleno de sueños e ilusiones, y de un momento a otro mi vida dio un giro de 180º. Mi primera solicitud a mis hermanos y amigos fue que me quitaran la vida; yo quería morirme. Por supuesto que todos se negaron a esa acción. En ese lapso tuve un paro respiratorio y morí, sí, aunque parezca increíble me desprendí de mi cuerpo y me vi en la cama. Gracias a que estaba en terapia intensiva los doctores me pudieron revivir y entré a mi cuerpo nuevamente; en ese momento sentí un dolor intenso en todo el cuerpo. Me dieron otra oportunidad para vivir.
Te preguntarás: ¿quién? Ponle el nombre que quieras: Dios, Espíritu Santo, Jesús, Buda, Mahoma, Virgen de Guadalupe, ponle el nombre que quieras, ya que todo converge en lo mismo.
El asunto es que ahora tenía una discapacidad física y poco a poco iba a liberarme de la discapacidad mental. Siempre creí tenerlo todo, incluso la razón en todos los temas; nunca me di el beneficio de la duda e incluso rebatía cosas a lo tonto sintiéndome superior a los demás. Ir por la vida así te lleva a un callejón sin salida y la vida, tarde o temprano, te pone en tu sitio.
Mi motivo principal al hacer este blog es dar testimonio de lo que a mí me sucedió y así tratar (con ayuda de mis lectores) de ayudar a las personas con o sin discapacidad a superar las adversidades ("pruebas") que la vida nos pone a diario.
http://robertovejar.com/blog/
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