Tartamudez, cómo curarla y lograr hablar fluidamente sin importar la edad que tengas

La tartamudez es un problema que puede corregirse mediante técnicas comprobadas, fáciles y prácticas; muchas personas obtienen resultados notables en la primera semana. Estas mejoras pueden ayudarte a aumentar tu autoestima y a proyectar una mejor imagen, con poco esfuerzo para lograr hablar con naturalidad.

Karla Garcia
Karla Garcia

11 de julio · 611 palabras

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Tartamudez, cómo curarla y lograr hablar fluidamente sin importar la edad que tengas - Hablar en Público

Aunque muchos niños pueden superar la tartamudez sin tratamiento, algunos adultos aún lidian con este problema. Sin embargo, esto no significa que deban renunciar a ser buenos oradores, ya que la tartamudez puede ser corregida sin importar la edad o el tiempo vivido con el problema.

El mayor desafío es la mejora de la fluidez del habla, lo que involucra la modificación del habla y obtener seguridad frente a los demás.

Una técnica popular es la terapia de modificación de tartamudez, que se realiza en cuatro etapas: identificación, desensibilización, modificación y estabilización.

En la primera etapa se aprende a reconocer los hechos que causan la tartamudez, en la segunda se entiende que el problema puede ser corregido por diferentes técnicas, en la tercera se aplican estas técnicas en la vida diaria y la última etapa es una versión extendida de la tercera que permite aceptar la seguridad en la persona y en la autoestima.

También existe la terapia de modelación de la fluidez que enseña a hablar con pliegues, basada en una relajada respiración, articulación y vocales. Si tienes un problema de tartamudez, es importante que decidas qué camino seguir para corregirlo.

¿No crees que eres demasiado grande para tartamudear? Bueno, créelo o no, algunas personas que ya son adultas todavía tienen este problema.

Mientras que muchos niños pequeños son capaces de superar la tartamudez con o sin tratamiento, esto suele ser distinto en los adultos, porque lleva ocurriendo durante muchos años. Pero eso no significa que debas renunciar a tu intento de ser un buen orador; la tartamudez puede ser corregida sin importar la edad que tengas ni cuánto tiempo hayas vivido con este problema.

El mayor desafío es mejorar la fluidez, porque esto implica modificar el habla. Entre las opciones hay técnicas orientadas a la corrección rápida del habla y a la fluidez de la misma, así como a recuperar la seguridad frente a los demás.

Si deseas corregir la tartamudez, una técnica muy popular es la llamada terapia de modificación de la tartamudez. Se realiza en cuatro etapas, a saber: identificación, desensibilización, modificación y estabilización.

En la identificación, lo primero que aprendes es a reconocer los hechos que te hacen tartamudear. En la segunda etapa se entiende que este problema puede originarse por diversas razones y que existen técnicas distintas para abordarlas. La tercera etapa consiste en la aplicación de dichas técnicas en la vida diaria para corregir la tartamudez. La última etapa es una extensión de la tercera: ya eres un experto y tartamudeas solo de vez en cuando, lo que te permite aceptar y mantener una seguridad mayor en ti mismo y en tu autoestima.

También existe la terapia de modelación de la fluidez, que enseña a hablar con fluidez y ritmo, basada en una respiración relajada, la articulación y el trabajo con las vocales. Se aprende a respirar con el diafragma, a aumentar suavemente la tensión de las cuerdas vocales cuando se inicia una palabra y a alargar las vocales. Hablarás más despacio, pero al menos tu lenguaje será fluido.

Si tienes un problema de tartamudez, es importante que decidas qué camino tomar. Como experiencia propia, puedo recomendar que cualquier problema de tartamudez, ya sea en adultos, adolescentes o niños, puede mejorar significativamente e incluso corregirse, ya que existen sistemas comprobados de mejora de la fluidez en el lenguaje que han funcionado a miles de personas.

Algunos adultos han recurrido a dispositivos electrónicos diseñados para cambiar cómo el hablante escucha su propia voz. Los tres más comunes son la retroalimentación auditiva retardada, la retroalimentación auditiva con desplazamiento de frecuencia y el enmascaramiento auditivo.

Los dos primeros pueden reducir la tartamudez entre un 70% y un 80% sin necesidad de entrenamiento intensivo o terapia. Aún no hay suficientes estudios que hayan evaluado por completo el tercer dispositivo, pero es prometedor y también puede ayudar a reducir el problema.

Los adultos también pueden tomar medicación para ayudar a reducir la tartamudez, generalmente medicamentos conocidos como antagonistas de la dopamina. El problema con su uso es que pueden producir efectos secundarios graves y, en muchos casos, la reducción de la tartamudez es de solo alrededor del 50%.

A diferencia de otros trastornos, no existe una solución única para tratar la tartamudez. La técnica que funciona en un paciente puede no funcionar en otro. Teniendo esto en cuenta, en lugar de trabajar solo en la fluidez o simplemente aceptarla, se puede buscar un equilibrio: así te conviertes en un mejor orador, aun con tartamudeo ocasional.

Actualmente existe un método que recomiendan muchos especialistas para corregir la tartamudez en adultos, jóvenes y niños; lo puedes encontrar en: http://tecnicasparanotartamudear.blogspot.com

www.tecnicasparanotartamudear.blogspot.com

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