Virtudes en el análisis y toma de decisiones

La toma de decisiones siempre ha estado presente en nuestras vidas. Por ello es importante conocer algunas virtudes que pueden apoyarnos a mejorar ese proceso.

Ricardo Guadarrama
Ricardo Guadarrama

5 de junio · 944 palabras

Compartir: 𝕏 Twitter 📱 WhatsApp
Virtudes en el análisis y toma de decisiones - Administración de Empresas

El ser humano experimenta la toma de decisiones en su vida cotidiana, desde decidir si levantarse, tomar una taza de café o continuar durmiendo.

Sin embargo, también se presentan decisiones extraordinarias en las cuales es necesario prestar mayor atención, analizar la situación y tomar una decisión. La capacidad de decidir permite alcanzar, realizarnos y planificarnos como seres humanos.

En el ámbito laboral o empresarial, la toma de decisiones siempre ha desempeñado un papel fundamental ya que se presentan situaciones en las que es necesario tomar decisiones y en base a la preparación del personal de liderazgo, los resultados pueden representar ventajas competitivas contra sus principales competidores.

Se dice que el mejoramiento de una organización depende del carácter de quienes la dirigen.

La toma de decisiones es un proceso mediante el cual se identifica una necesidad de decisión, se establecen alternativas, se analizan y se elige una de ellas, se implementa la elegida y se evalúan los resultados.

Conocer aspectos que permitan analizar mejor una situación antes de tomar una decisión es fundamental para lograr los objetivos deseados.

Autor: Ricardo Guadarrama Espinoza
Maestría: Liderazgo Desarrollador
Curso Intensivo del Módulo Análisis y Toma de Decisiones
Empresa: Comisión Federal de Electricidad
Zona: Chapingo
Universidad: Universidad ICES

Virtudes en el análisis y toma de decisiones

El ser humano constantemente se encuentra tomando decisiones en su vida. Desde que amanece decide levantarse, seguir acostado o continuar dormido, tomar una taza de café o un vaso con leche, etc. Asimismo, le siguen una serie de decisiones ordinarias a lo largo del día; sin embargo, también se presentan decisiones extraordinarias en las cuales hay que poner mayor atención, analizar la situación y decidir. Decidir es un acto que permite alcanzarnos, realizarnos y planificarnos como seres humanos. Sin duda, todos en algún momento hemos tomado una decisión que cambió el rumbo de nuestra vida, como estudiar una carrera, emplearnos en una organización, cambiar de residencia, casarnos o divorciarnos. Por ello es importante conocer aspectos que nos permitan analizar mejor una situación antes de decidir.

En el ambiente laboral o empresarial la toma de decisiones siempre ha tomado un papel fundamental, ya que continuamente se presentan situaciones en las que hay que decidir y la preparación con la que cuente el personal de mando podrá representar ventajas competitivas frente a sus principales competidores. Se dice que el mejoramiento de una organización depende del carácter de quienes la dirigen. Ahora bien, podemos decir que la decisión es el proceso humano que, mediante la advertencia, distinción y discernimiento, permite elegir libre y valorativamente una determinación orientada a resolver lo deseado; es un acto cuyo objetivo es ser mejores.

La toma de decisiones es un proceso a través del cual se identifica la necesidad de decidir, se establecen alternativas, se analizan y se elige una de ellas, se implementa la que se eligió y se evalúan los resultados. Este proceso se utiliza para tomar decisiones estratégicas o extraordinarias, importantes y/o ordinarias; sin embargo, podemos aplicar el proceso de toma de decisiones en cualquiera de ellas.

La toma de decisiones, especialmente en los eventos extraordinarios, hemos comentado que son pruebas de carácter, e identificamos al carácter como el cúmulo de cualidades y virtudes que marcan nuestras vidas y que se van formando con la educación, la reflexión y aquellas actividades que nos templan como personas. Por lo anterior expuesto hablaremos de algunas virtudes o actividades que nos ayudarán a forjar nuestro carácter y que tendrán como consecuencia una mejor toma de decisiones.

Comencemos con la prudencia, la cual es la forma de actuar de manera justa, adecuada, con cautela, previsión y reflexión. Esta virtud nos enseña a no apresurarnos a tomar decisiones inmediatas sin antes hacer una pausa y reflexionar ante aquellos eventos en los que haya que decidir.

Otra virtud importante y básica en la toma de decisiones es la humildad, que se define como tener los pies en la tierra. Esta virtud nos permite ver la realidad de las cosas tal como son, la correcta dimensión de las mismas, sin apasionamientos ni sentimientos que nublen nuestra adecuada toma de decisiones, y nos permite valorar recta y correctamente. Asimismo, nos permite reconocer con claridad nuestras aptitudes e inteligencia y, con ello, identificar si somos rebasados por el evento y solicitar el apoyo o la ayuda de otras personas para su solución.

Hablemos ahora de la objetividad: no podemos tomar decisiones sin tener claridad sobre las cosas tal y como son. Al conocer la realidad, podemos analizar y reflexionar mejor y, con ello, mejorar la toma de decisiones.

Por último hablaremos de la audacia, la cual es una virtud que nos mueve a buscar caminos, senderos y rutas que se acerquen cada vez más a las alternativas buscadas. La audacia nos motiva a conseguir y a buscar lo que necesitamos para mejorar el proceso de toma de decisiones.

Ahora bien, hemos hablado de virtudes que nos ayudan a forjar nuestro carácter para una mejor toma de decisiones. Por otro lado, comentaremos una actitud negativa que perjudica invariablemente la toma de decisiones: la soberbia, que es el sentimiento de estar por encima de los demás. La soberbia distorsiona nuestra percepción de la realidad; al hacer esto, daña las virtudes y con ello el actuar ético y, posteriormente, el práctico. Asimismo, se deteriora la capacidad de decidir y reflexionar, afectando nuestro proceso de decisión.

Conclusión

La toma de decisiones siempre ha estado presente en nuestras vidas, de forma ordinaria y extraordinaria, en aspectos personales y organizacionales; ha representado y puede representar eventos importantes y trascendentales que han o pueden marcar nuestras vidas. Por ello es importante conocer aspectos que puedan auxiliarnos a mejorar nuestra toma de decisiones. Consideramos que los eventos extraordinarios son pruebas de carácter, y que este es primordial en la toma de decisiones, ya que sin él se carece de confianza y constancia. Derivado de la importancia del carácter, analizamos algunas cualidades y virtudes que van forjando el carácter para una mejor toma de decisión.

Las cualidades y virtudes que mencionamos y que consideramos básicas para una mejor toma de decisiones y que forjan el carácter son, sin lugar a dudas, la prudencia, la humildad, la objetividad y la audacia, entre otras. Concluimos que la soberbia es el principal enemigo en el proceso de una buena toma de decisión. Por lo anterior se concluye que el carácter es fundamental en el proceso de decisión y que es donde debemos poner mayor énfasis, buscando forjarlo bajo estas virtudes. No existe una ecuación matemática que nos diga con exactitud el resultado de una decisión; sin embargo, si ponemos énfasis en estas virtudes, sin lugar a duda se llegará a tomar la mejor decisión en el proceso en cuestión.

Ricardo Guadarrama

Sobre el autor

Ricardo Guadarrama

7 artículos · 12.638 lecturas

Comparte tu conocimiento con el mundo.

Publicar un artículo →