Seguridad de personas: escoltas y guardaespaldas

La triste realidad laboral del escolta en Perú y Latinoamérica, su formación y entrenamiento, demuestra su falta de competencia. Los guardaespaldas y los escoltas vistos con lupa en un ensayo revelador.

Pedro A.  Reyes Ramos
Pedro A. Reyes Ramos

26 de abril · 1271 palabras

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Seguridad de personas: escoltas y guardaespaldas - Ambiente Laboral

El presente artículo denuncia la realidad laboral de los escoltas en Perú y la falta de equidad salarial en el sector de la seguridad privada.

Se menciona el caso de un joven que fue nombrado Jefe de Seguridad de una empresa de embutidos gracias a su influencia familiar, pero sin contar con la debida preparación y formación.

A diferencia de él, la mayoría de escoltas ganan sueldos bajos, mientras que las empresas de seguridad privada son dirigidas por un grupo de militares en retiro que se benefician de los altos ingresos generados por la empresa.

Los escoltas son quienes realizan el trabajo peligroso y arriesgado, protegiendo a ejecutivos y empresarios, pero siguen siendo los peor pagados. La situación se agrava al ver cómo las empresas de seguridad son dirigidas por familiares y amigos cercanos de los dueños de grandes negocios.

Aunque los peligros que enfrentan los escoltas en Perú son comunes a los de cualquier otro país, la falta de equidad salarial es un factor preocupante que requiere atención y solución.

Tuve la oportunidad de conocer a un joven de 27 años sobrino de un Coronel de la Policía Nacional en retiro, que gracias a él, logró convertirse en Jefe de Seguridad de una conocida marca de embutidos.

El joven no posee mayor formación, pero es el sobrino de un importante ex miembro de la policía nacional, lo que le permite ocupar el cargo con un enorme sueldo, ya que es él quien elige a los escoltas, que trabajarán en la protección de los ejecutivos.

La empresa confía ciegamente en el tío y acepta sin dudar a quien este envíe como Jefe de Seguridad, ¿risible verdad?

La triste realidad laboral del escolta y guardaespaldas peruano.

Resulta que en Perú la mayoría de escoltas que trabajan para empresas privadas lo hacen por pequeños sueldos, debido a que su empleador es el que se lleva la mejor tajada del pastel.

Así tenemos que un escolta gana máximo $1,000 dólares americanos. Es cierto que hay algunos pocos que ganan más de eso, pero son poquísimas excepciones.

Esto ocurre porque la empresa de seguridad, dirigida por una plana de militares en retiro, con algunos egresados de ESAN, son los que se la llevan en carretilla.

Podemos ver un gerente comercial de empresa de seguridad privada con un generoso sueldo de $6,000 dólares, mientras que los “escoltas o guardaespaldas” apenas reciben $1,000.

Los que hacen el trabajo peligroso, de riesgo, son los escoltas, las personas que acompañan a empresarios, ejecutivos, pero los mejor pagados son el dueño de la empresa de seguridad, sus hijos y sus queridas que trabajan como secretarias.

Estas iniquidades se ven por todo el Perú.

Las familias dueñas de grandes negocios buscan a amiguitos de colegio, de universidad, hoy día gerentes en empresas de seguridad, para encomendarles la protección de sus bienes.

Y aunque el “vacancito” que funge de gerente es solo un administrativo y no es el, quien cuida, es este quien se lleva todos los aplausos.

Los peligros de ser escolta en el Perú son los mismos que en cualquier país, solo que aquí, hay que enfrentar:

  • a.- Terroristas
  • b.- Secuestradores
  • c.- Chantajistas
  • d.- Bandas de Injertos
  • e.- Enemigos ocultos de la competencia.

Mala formación y mística de trabajo.

La mayor preparación del escolta no le garantiza en nada su vida.

Hace unos meses mataron de un balazo a un escolta en el distrito de Surco en Lima, sentado en su vehículo.

Hace más de un año, escoltas del presidente, fueron pepeados, dopados y arrojados por las calles, sin billeteras, armas de reglamento.

Podemos ver entonces que la falta de mística para trabajar, la falta de formación, permite que estos hombres de seguridad sean neutralizados, eliminados, reducidos con gran facilidad.

Hay malas costumbres en nuestros hombres de seguridad, como son “dormir en el vehículo del VIP”. Echarse una siestecita es fatal, permite que los sorprendan con un tiro en el rostro, a quemarropa.

“Darse una escapadita para unos traguitos con unas ricas hembritas”, en pleno horario de trabajo, cuando se está de avanzada, es también fatal. Algunos hombres de seguridad no entienden que “los delincuentes están en todas partes, muy bien camuflados y usan bellísimas chicas, para coger sus presas y desvalijarlas.

Un diario de Guatemala nos dio a conocer esta noticia: “Matan a empresario y a su guardaespaldas:

19.03.2011

Un empresario de bienes raíces y su guardaespaldas fueron acribillados ayer en la colonia Loarque de esta capital por varios sujetos vestidos de policías y que se conducían un carro doble cabina, Toyota Tundra, color azul y una Land Cruiser. Ambos carros polarizados y sin placas.

Las víctimas mortales son José Mariano Paguada Martínez, de 48 años, y su escolta Walter Clemente Reyes, de 27 años.

Paguada se conducía en una camioneta Ford Excursion, marrón, matrícula PCV-8662, junto con cuatro empleados de su seguridad personal.

Como podemos ver, falló la seguridad, ¿quién es el jefe del equipo, cómo capacita a su gente?

¿Quién entrena a estos escoltas, que son muertos sin más, en ataques sorpresa?

Tenemos más noticias de escoltas, que van con la boca abierta a trabajar y terminan muertos, veamos.

En Amazonas asesinaron a empresario y su guardaespaldas-Perú.

Esta noticia remeció el país el 18.11.2008

Doble crimen conmociona Amazonas. Les robaron 20 toneladas de café. Homicidas arrojaron cuerpos al río Marañón. La Policía recuperó tráiler con mercadería y capturó a los cuatro homicidas.

La provincia amazónica de Utcubamba amaneció ayer conmocionada por los asesinatos de un próspero empresario cafetalero y su guardaespaldas, un ex comando de las Fuerzas Armadas.

Cuatro delincuentes los acribillaron a balazos con armas de grueso calibre para robarles un camión tráiler con 20 toneladas de café, precisaron las autoridades.

¿Cómo fue el ataque de los delincuentes?

El empresario Isidoro Vásquez Cervera (38) y su agente de seguridad, Segundo Armando Herrera Sánchez, de 52 años, fueron emboscados en el cruce Mayuta, distrito de Cumba, jurisdicción de Utcubamba, departamento de Amazonas.

Ese lugar está a unos 40 minutos en carro desde la localidad de Bagua Grande.

Este recuento de casos de escoltas, guardaespaldas, muertos a tiros, unos por “echarse una siestecita en el coche”, otros pepeados como cuarentones gileritos, otros emboscados, nos deja ver que la formación de los escoltas, pese a los rimbombantes toques de platillos de las empresas más importantes del país: es nula.

Jefes de seguridad, gerentes de seguridad made in Perú

Lo que más alarma ver, es que los “jefes de equipo de seguridad, los gerentes de seguridad, están más en la luna, que en la idea de lo que es: “capacitar un cuerpo de seguridad”.

Fungen de jefes cualquier sesentón retirado del ejército, cualquier ex miembro de la policía, cualquier “niño bonito con estudios de spot grado, en ESAN, etc, etc, etc.

No hay entrenamiento permanente en armas cortas, no hay entrenamiento permanente en defensa personal, no hay entrenamiento permanente en las técnicas de seguridad, no hay ciclos de conferencias y charlas de seguridad semanales, como debiera de ser, solo hay una mera colocación de personas con armas en distintos puestos, pero no hay la mínima coordinación de seguridad real, la teoría esférica de la seguridad, muchísimas otras técnicas y recomendaciones son ignoradas, ni siquiera repasadas, no tomadas en cuenta y hasta desconocidas por importantes jefes de seguridad peruanos.

Muchos de estos seudo ejecutivos se dedican a repartir folletines, separatas en fotocopias en blanco y negro, hasta de color y listo.

“Su gente ya está preparada”, según ellos.

Bobaliconada e improvisación suprema.

Muchos creen que si traen al Capitán tal, al Comandante cual, al Coronel Z, al Mayor X, su sola presencia les garantiza, “seguridad”.

Por eso es que la mayoría de los cuerpos de seguridad son vulnerables y los delincuentes lo saben.

Los delincuentes peruanos saben perfectamente que la mayoría de escoltas se entrena en tiro al blanco, que lo hacen cada seis meses, porque las empresas no quieren gastar en municiones, pagar polígonos privados, mas bien los hacen pasar por una práctica de tiro de un solo día, una hora, exigen un certificado y punto.

“Mi gente ya está capacitada”, se dicen animismos, mientras comen un cebichito rodeados de siete gorilas, que cualquier grupo de pandilleros limeños, los patearían y asaltarían a todos juntos sin ningún problema, en 30 segundos.

¿Por qué?

Porque el personal de seguridad, de escoltas en el país, no está mentalizado para reaccionar de manera efectiva, contundente, sin titubeos frente al peligro, las agresiones; la mayoría es relajado, vacilante. Por eso.

Lo mejor. No saben disparar con una sola mano, conocen las posiciones de tiro de combate en figuritas, participando de foros dirigidos por maricones en Perú.

Los resultados de lo que es la formación de los escoltas hoy, los vemos todos los días en periódicos, con noticias que avergüenzan.

Sonría y sea feliz.

Pedro Alejandro Reyes Ramos

Instructor de seguridad pública y privada

http://www.slideshare.net/Assippperu/manual-del-escolta-guardaespaldas

Pedro A.  Reyes Ramos

Sobre el autor

Pedro A. Reyes Ramos

Instructor de Seguridad Publica y Privada inscrito en el Ministerio de Interior de Peru.Director de AASIPP PERUDirector de Alvisegperu

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