6 consejos para perder la ansiedad y el miedo escénico

El miedo escénico, o miedo a hablar en público, está muy extendido. En este artículo se analizan 6 maneras de perder el miedo a enfrentarse a un auditorio.

Guillermo Rospigliosi
Guillermo Rospigliosi

28 de julio · 700 palabras

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6 consejos para perder la ansiedad y el miedo escénico - Hablar en Público

Es común que las personas sientan temor al hablar en público y piensen que los oradores experimentados no sienten nervios en absoluto, pero esto no es cierto, la mayoría de los oradores públicos tienen un grado de ansiedad antes de dar un discurso.

La diferencia entre las personas con miedo escénico y los oradores experimentados es que estos últimos utilizan esa ansiedad a su favor en lugar de permitir que los nervios se conviertan en ansiedad y los paralicen.

Hay técnicas que pueden ayudar a detener la ansiedad y disminuir el miedo escénico, como estar bien preparado y practicar el discurso, calentar primero y hacer ejercicios de respiración profunda.

La preparación adecuada reduce la ansiedad a niveles aceptables y ayuda a tener claridad sobre el mensaje que se quiere transmitir. El calentamiento previo y la respiración profunda ayudan a relajar el cuerpo y la mente, reducir la tensión y estar en un estado óptimo para hablar en público.

Cualquier persona puede aprender a canalizar los nervios en su beneficio y convertirse en un orador público seguro y efectivo.

Muchas personas temen hablar en público y es una de las últimas cosas que harían por voluntad propia. Sin embargo, esas mismas personas a menudo piensan que los oradores expertos no sienten ningún miedo escénico ni nervios antes de hablar en público. Esto no es cierto.

La mayoría de los oradores públicos tienen un grado de ansiedad antes de dar un discurso, lo que hacen los buenos oradores es canalizar esa ansiedad y utilizarla a su favor, no en su contra. La mente se agudiza cuando estos nervios producen un estado de alerta máxima. La diferencia entre las personas que sienten miedo escénico y oradores experimentados es que estos nunca permiten que los nervios se conviertan en ansiedad y los paralice. Cualquier persona puede aprender a aprovechar que los nervios funcionen en su beneficio y no en detrimento de sus intereses.

Estas son algunas técnicas que te pueden ayudar a parar la ansiedad y disminuir el miedo escénico.

1.- Estar bien preparado y practicar el discurso

Sin lugar a dudas, la preparación es la mejor y más eficaz técnica para vencer el miedo escénico. Piensa en lo opuesto a esto: si no se ha preparado adecuadamente un discurso y no lo has practicado, sabes que vas a fracasar y así la ansiedad crece. Hay que comenzar la preparación varias semanas antes de pronunciar el discurso. Tener claro el mensaje que se quiere transmitir, investigar tu tema, escribir el discurso y practicar y refinar hasta que te sientas seguro. Este proceso reduce la ansiedad a niveles aceptables.

2.- Calentar primero

Esto lo hacen cantantes y artistas de todo tipo, y tú no eres diferente. Asegúrate de llegar con tiempo, busca un espacio aislado y lee un texto. Lee el texto en voz alta con diferentes tasas de velocidad y volumen; esto limpiará la garganta y dejará que la voz esté en su tono natural. Relaja el cuello haciendo algunos ejercicios de estiramiento.

3.- La respiración profunda

Respira profundamente por la nariz, mantén durante 3-4 segundos y exhala lentamente por la boca. Repite el ejercicio cinco veces y luego respira por la boca y por la nariz. Al exhalar, piensa que estás expulsando la presión de tu cuerpo.

4.- Primeros minutos

Los primeros minutos del discurso son muy importantes, ya que marcan el camino a seguir y también minimizan la ansiedad si empiezas bien. La apertura tiene que tener tres componentes básicos: el gancho (cualquier mecanismo para captar la atención del público), el propósito y beneficio (en qué va a beneficiar a los asistentes prestarte atención) y la declaración inicial (resumir brevemente lo que vas a decir en el discurso). Un buen comienzo te da mucha confianza y ayuda a centrarte en el discurso y no en tus nervios, con lo que éstos casi desaparecen. Lo ideal es que una apertura no dure más de tres minutos.

5.- Centrarse en el discurso

Si te centras en lo que vas a decir y no en cómo te ven los demás, o piensas que se dan cuenta de que estás nervioso, o cualquier otro tipo de pensamiento poco amigo, lo más probable es que tus nervios afloren y se conviertan en ansiedad. Si has preparado bien el discurso y lo has practicado lo suficiente, es muy probable que puedas lograr centrarte en el contenido y no en factores externos. Además, ten en cuenta que el único que sabe lo que vas a decir eres tú, por lo que nadie va a notar si te saltas alguna parte o si desarrollas más o menos alguna sección del discurso.

6.- Desarrollar una actitud mental positiva

Piensa en ti mismo como un buen orador. No permitas que la duda se apodere de ti y nuble tu pensamiento. Es muy recomendable pensar en positivo y tener una actitud adecuada para el momento. No puedes pensar que todo va a ir mal; si lo haces, es probable que así sea. Esfuérzate en pensar que todo va a ir sobre ruedas y visualízate dando una conferencia o presentación extraordinaria. Aférrate a esa visión y hazla realidad. Lo que piensas es única y exclusivamente tu responsabilidad.

Guillermo Rospigliosi

www.exitopersonal.net

Guillermo Rospigliosi

Sobre el autor

Guillermo Rospigliosi

Me llamo Guillermo Rospigliosi y creo en hacer una diferencia en la vida de los demás ayudándoles a lograr sus objetivos. Siempre he creído que tenemos un potencial que...

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