En Guatemala cuando no está preso lo andan buscando

Analizamos la situación de justicia que enfrenta Guatemala ante las intervenciones internacionales y sus efectos en el debido proceso. Mostramos cómo estas acciones han afectado la independencia judicial y la vida cotidiana de los ciudadanos.

Cicely Sanchez
Cicely Sanchez

1 de junio · 895 palabras

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En Guatemala cuando no está preso lo andan buscando - Política

El artículo describe la actualidad de Guatemala como una lucha constante por sobrevivir en un país donde se han perdido los valores de respeto a la vida y la integridad de la persona.

A pesar de la presencia de organismos internacionales y países extranjeros que supuestamente procuran por la dignificación humana, la lucha contra la impunidad, la delincuencia, el hambre y la protección de los derechos humanos, la realidad es que el único acto que se puede asumir es la lucha por sobrevivir.

Los habitantes del país se ven amenazados a cada momento por una gran entidad que atrapa a políticos, indigentes, ricos, pobres y personas de todas las creencias sin clemencia.

Los medios de comunicación sorprenden día a día con titulares que van desde muertos que regresan a la vida hasta funcionarios que juegan a ser Pinky y Cerebro. El país está de rodillas ante la pobreza, el hambre, la violencia, la impunidad, la mentira y la inseguridad.

Las instituciones extranjeras solo han obstaculizado el debido proceso y entorpecido la justicia. Guatemala necesita acciones y compromisos reales por parte de todos los actores involucrados para cambiar su situación actual.

Cuando diga que el burro es negro, no le busques el pelo blanco... y así, por las buenas, ¿quién no...?

Típico actuar que tenemos que asumir en la actualidad los guatemaltecos ante la presencia de organismos internacionales y países extranjeros, que dicen que procuran por la lucha a la dignificación humana, lucha contra la impunidad, lucha por el esclarecimiento de la verdad, lucha contra la delincuencia, lucha contra el hambre, lucha por proteger los derechos humanos, lucha por una justicia justa; y lucha y lucha y más lucha, pero la realidad es que de tanta lucha la única que podemos asumir es la lucha por sobrevivir en un país donde se han perdido los valores de respeto a la vida e integridad de la persona... Nos vemos amenazados a cada momento de no ser atacados por el gran pulpo de largos tentáculos que coge sin clemencia a políticos, no políticos, indigentes no indigentes, ricos, medio ricos, pobres, medio pobres, gordos, flacos, altos, bajos, morochos, blancos, colorados, feos, bonitos, brujos, chamanes, sacerdotes, pastores, budistas, musulmanes, creyentes no creyentes, acá no importa su estirpe... Pero nuestra vida se torna más inútil que timbre de panteón...

Los diarios mañaneros nos sorprenden día a día con titulares... muertos que regresan a la vida, como es el caso de una juez que se creía Hitler saludando a su pueblo alemán, sin percatarse de que se encontraba dentro de la Corte Suprema de Justicia guatemalteca; súperhéroes de cómics, protagonistas de la película paranormal, funcionarios que juegan a ser Pinky y Cerebro, otros que a CSI Guatemala, y lo más preocupante es que todos tienen su jueguito pero nadie se responsabiliza de sus acciones.

Nuestro país está de rodillas, a la clemencia de la pobreza, el hambre, el desempleo, la violencia, la impunidad, la mentira, la inseguridad y de las instituciones extranjeras que han sido permitidas por los gobiernos miopes sin percatarse de que estas solamente sirven para obstaculizar el debido proceso y entorpecer la justicia... países que no respetan la dignidad de la persona y se pasean por nuestro país como Pedro por su casa, sometiendo a nuestros ciudadanos, con su ignorancia de agrandados, a la humillación y violación de sus derechos humanos.

En la actualidad, los pocos jueces y magistrados honestos que nos quedan dentro de los órganos de justicia andan con la calma piojo que el peine llega; de la gran cacería de brujas que se ha desatado, a todo aquel que es honesto y ético, en la actualidad ese es un delito capital, ya que el lema es o participan o son enjuiciados hasta por hacer una mala mirada, por esos órganos internacionales invasores en nuestro país que han dado en imponer la moda de sus colaboradores eficaces; estos hasta en magos se han convertido, ya que cada uno de ellos es sacado del sombrero mágico, sin saber ni por dónde vienen... ah, pero que están bien aleccionados eso ni dudarlo, porque o cantan bien la lección o también se van sindicados hasta de los delitos que no aparecen en el código penal guatemalteco... Pero hablemos un poquito del bien ponderado e ilustre gran cacique alias Tonatiuh de esta organización: es un amante de la cocina y de la lectura, fiel alajuelense y orgulloso descendiente de italianos, denominado en su país por sus detractores y compañeros como “cabeza dura”, en las cortes calificado como la mayor frustración de la gestión... pero el duro, como rulo de estatua, no hay quien lo haga entrar en razón cuando le conviene; porque bien que se hizo el de la vista gorda para incumplir sus deberes y favorecer a sus aliados estratégicos que les encubren todo con tal de que le sirvan de testigos y esto es el caso del lobo que se comió no precisamente a la Caperucita sino a Alcatel con la concesión de 400 mil líneas celulares. Como cambian los cuentos y los tiempos, pero allí no pasaba nada... Ahora resituémonos en nuestro territorio con este personaje que le hemos denominado el cacique alias Tonatiuh: se pone más pesado que collar de sandías en contra de todo aquel que es recomendadito por él, o porque le hizo un mal gesto va con rumbo al cajón para hacerle la vida tormentosa y los juicios más largos que esperanza de pobre.

Esta es la realidad de un país que, aunque todo lo narrado acá pareciera un relato metafórico y burlesco para todo aquel que lo lea, lamentablemente es la tristeza que vivimos sin consuelo de un debido proceso, de un estado de derecho, de los derechos humanos que hablan de querer ser diferentes pero a la larga no tienen los suficientes argumentos para dar la cara por sus compatriotas... La Constitución Política de Guatemala, leyes y demás hierbas son las prostitutas de los gobernantes y los extranjeros que las manosean, violan y, después de haberse servido de ellas, las tiran como papel higiénico. Dice que la historia juzga; lo lamentable es que cuando eso llegue a pasar no quedará ya nadie en este bello país de la eterna primavera... como quiera que te pongas, tienes que llorar; esa es la ley de todos los guatemaltecos.

Licda. Cicely Sánchez

Máster en criminología y criminalística

Cicely Sanchez

Sobre el autor

Cicely Sanchez

Me dedico a la Investigacion Criminal, a dar capacitaciones y realizar Proyectos en Seguridad Publica, Prevencion del Delito e Investigacion Criminal

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