Procrastinación - cómo funciona el atraso de las responsabilidades

Procrastinación (a veces escrita 'procastinación') significa básicamente dejar para después las cosas que uno tiene que hacer o postponer responsabilidades. Es algo que todo el mundo hace en alguna medida, especialmente con las tareas que no nos gustan. Funciona mediante un ciclo de etapas que analizaremos.

Emilio Mondragón
Emilio Mondragón

18 de julio · 510 palabras

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Procrastinación - cómo funciona el atraso de las responsabilidades - Actitud y Éxito

La procrastinación es un comportamiento que afecta a muchos individuos y puede dividirse en dos tipos básicos: casual y crónica.

La procastinación crónica es el comportamiento adquirido de postergar responsabilidades por defecto y esto puede volverse realmente perjudicial para la persona y ser una señal de problemas más serios, como la depresión.

Los estados de ánimo juegan un papel importante en la procrastinación y se pueden dividir en varias etapas, que pueden durar desde horas hasta años, dependiendo del caso.

El ciclo de la procrastinación es la evolución del estado de ánimo de las personas durante los períodos de tiempo en que uno está procrastinando, y se caracteriza por etapas que van desde un exceso de confianza en un principio, hasta un sentimiento de fracaso.

Es en la etapa de mayor preocupación cuando la procastinación se manifiesta en acciones y la persona busca evadir la responsabilidad o imagina las consecuencias de no cumplirla.

A medida que pasa el tiempo, aumenta la ansiedad y la culpa, lo que puede llevar a la persona a hacer cosas para sentirse productiva, pero que también habían sido pospuestas antes.

En conclusión, el ciclo de la procrastinación es complejo y puede tener graves consecuencias para la vida de las personas, por lo que es importante buscar ayuda profesional si se siente atrapado en este comportamiento.

Existen dos tipos básicos de procrastinación: la casual (en la que una persona deja de hacer ciertas cosas concretas) y la procrastinación crónica, que sería el comportamiento adquirido de postponer todas sus responsabilidades por defecto y que no cambia en ninguna situación.

En este último caso es cuando puede volverse realmente perjudicial para la persona; también puede ser causa de problemas más serios que se esconden detrás de la procrastinación, como la depresión.

De hecho, los estados de ánimo juegan un papel importante en la procrastinación.

El ciclo de la procrastinación es como se denomina la evolución del estado de ánimo de las personas durante los períodos de tiempo en que uno está procrastinando. Se puede dividir en varias etapas y puede durar desde algunas horas hasta años, dependiendo del caso:

  1. Al principio existe mucha confianza por parte de la persona. "Esta vez voy a aprovechar el tiempo y empezar temprano".

    La persona siente que por algún motivo esta vez va a ser eficiente, pero no siente ningún apuro por empezar, sino que siente que eventualmente el comienzo del trabajo se producirá de forma espontánea.

  2. Luego de un tiempo de no hacer nada, el estado de ánimo cambia a la preocupación de haber perdido ya la oportunidad de comenzar temprano. "Debería empezar en cualquier momento, no lo voy a lograr temprano, pero tengo el tiempo normal".

  3. Se termina cualquier clase de optimismo de la persona, y el sentimiento cambia totalmente a un presentimiento de fracaso.

    Esta es la etapa más importante porque es donde se manifiesta la procrastinación en acciones. La persona puede llegar a pensar "¿qué pasaría si no empiezo en absoluto?", busca en su mente opciones para evadir la responsabilidad o bien se imagina las consecuencias de no cumplir con la responsabilidad, se pone paranoico, lo cual aumenta la ansiedad y la culpa a medida que pasa el tiempo.

    La persona empieza a hacer cosas para sentirse productiva, y esas cosas, a su vez, generalmente se habían pospuesto antes, pero tienen mucha menos importancia: ordenar el escritorio, lavar platos, limpiar la casa, etc. Necesita sentirse ocupado para calmar su ansiedad, cuando en realidad está siendo contraproducente.

  4. La persona ingresa en una etapa bastante depresiva: se siente avergonzado de su situación actual y los nervios siguen en aumento. Aquí es cuando la persona comienza a ver desde otra perspectiva el problema, echándose la culpa a sí mismo.

  5. Pico de adrenalina, momento clave donde se decide si se termina el proyecto o se abandona completamente. Para cualquier caso hay excusas que la persona se plantea a sí misma.

  6. La etapa final, luego de haber terminado o abandonado el proyecto, es la del "nunca más". El sentimiento de felicidad es incomparable y se vuelve al inicio: la persona cree con toda honestidad que nunca volverá a hacer lo mismo, incluso conociendo cómo funciona el ciclo de procrastinación.

Emilio Mondragón

Sobre el autor

Emilio Mondragón

Estudiante de Marketing y Psicología. Enfocado en productividad personal y profesional, especialmente el área de motivación: procrastinación y abandono de responsabilidades.

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