Inteligencia espiritual, educación holista y Ramón Gallegos

“Es por eso que el entendimiento se logra no por el intelecto sino por el discernimiento, por el ojo de la contemplación; lo que se requiere es ir más allá del ojo de la mente” (Ramón Gallegos, 2010, p. 135).

Dr. Ramón Gallegos
Dr. Ramón Gallegos

18 de febrero · 2380 palabras

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Inteligencia espiritual, educación holista y Ramón Gallegos - Educación

Este artículo trata sobre la importancia de la inteligencia espiritual para alcanzar la felicidad plena.

El autor respalda esta idea mediante la trilogía de inteligencia espiritual presentada por Ramón Gallegos en sus libros "En unidad con el ser", "La consciencia iluminada" y "El néctar de la felicidad".

Estos libros explican la importancia de los conceptos de Ser, Consciencia y Felicidad, que deben estar presentes e indivisibles para lograr el estado de totalidad y alcanzar la paz interior.

La inteligencia espiritual permite al individuo encontrar un equilibrio entre los bienes materiales y el encuentro con la espiritualidad, y superar el sufrimiento causado por una sociedad hedonista y nihilista.

Al practicar los conceptos presentados en estos libros, el autor ha conseguido identificar los tres niveles en el encuentro del ser-consciencia-felicidad, y ha alcanzado un mayor entendimiento de estos conceptos.

La inteligencia espiritual es esencial para lograr la felicidad plena en cualquier ámbito, ya sea en el ámbito personal, laboral, educativo, familiar, etc.

Concluyendo, la inteligencia espiritual juega un papel fundamental en la búsqueda de la felicidad, y su práctica debe ser valorada y fomentada.

Por lo que la materia de inteligencia espiritual me ha permitido respaldar la respuesta de que la espiritualidad es una experiencia de vida, sustentada de una manera intelectual mediante la trilogía de inteligencia espiritual, que compone los libros: “En unidad con el Ser”, “La consciencia iluminada” y “El néctar de la felicidad” de Ramón Gallegos.

Dicha trilogía retoma y reafirma de una manera acertada y secuencial el significado del Ser, consciencia y felicidad, estando siempre presentes e indivisibles, siendo esta la base de las enseñanzas en el doctorado en educación holista para el encuentro del estado de la totalidad, la cual me ha permitido aprovecharla en la práctica de mi experiencia como ser humano, en lo profesional y en el proyecto final de mi posgrado en educación holista.

Al tomar en cuenta los conceptos perennes de estos tres libros, que son la naturaleza del ser interior, y vivirlos durante los últimos tres años, me he concedido abrigar mi paz interior, gracias a la observación en el encuentro de mí mismo, dándome como resultado el entendimiento de “Ser-consciencia-felicidad”.

En la lectura de este primer libro me identifiqué con la primera frase que dice que la inteligencia espiritual es la capacidad de ser feliz a pesar de las circunstancias, reflexionando que el camino a la felicidad depende del ojo del espíritu, envolviendo a los ojos de la mente y del cuerpo mediante la inteligencia espiritual, tomando en cuenta las inteligencias intelectual y emocional.

Es por eso que la inteligencia espiritual es la que permite alcanzar la felicidad plena en los individuos, en las empresas, en las instituciones educativas, en las familias, etc., superando el sufrimiento causado por una sociedad hedonista y nihilista, permitiéndonos un equilibrio entre los bienes materiales y el encuentro con la espiritualidad.

La inteligencia espiritual me ha facilitado la visión de identificar los tres niveles en el encuentro del ser-consciencia-felicidad, al darme cuenta de cómo viví por muchos años en la creencia de que mediante la mano de Dios podía alcanzar la felicidad tanto en la tierra como en el cielo, pero al seguir sintiendo sufrimiento en el corazón navegué en la búsqueda de la sanación con psicólogos, cursos de programación neurolingüística, cursos de desarrollo personal y, por último, la maestría en educación holista, que fue la que me dio la luz de un paradigma integral, accediéndome a llegar a la etapa del observador, ya que lo que estaba buscando se encontraba en mi interior, en mi ser, en mí mismo. Actualmente estoy trabajando mediante la filosofía perenne, al eliminar mi ignorancia, para así expandir la consciencia no dualista y visualizar mi verdadera naturaleza que es la felicidad sin causa.

Con lo anterior, he reconocido un cambio en mi persona, lo cual se desprendió de las enseñanzas del doctorado en educación holista, dando como resultado poner atención en la consciencia de mí mismo, al visualizar el Ser, ya que el espíritu puede conocer el espíritu, porque la felicidad no es algo externo a mí, y así poder diferenciar el placer de los sentidos y las emociones mentales de la verdadera felicidad.

Esto es estar consciente de que el placer y el sufrimiento son los alimentos del ego. De ello recuerdo el comentario de un amigo que es religioso, el cual aseguraba que el “ser humano vino al mundo a sufrir, y que el sufrimiento era uno de los caminos para llegar al cielo”, porque en su mente está programada por sus creencias. De esto he aprendido no huir del sufrimiento sino comprenderlo y arroparlo, dado que es una advertencia de apegos e historias patológicas de nuestra ignorancia.

Para esto es precisa la inteligencia espiritual, para discernir lo que es falso y lo que es verdadero y así dar lugar a la certidumbre, viendo las cosas desde el corazón, ya que si la vemos con la mente los pensamientos son demasiado limitados provocando ansiedad, preocupación y estrés, los cuales deben ser superados con el ojo de la espiritualidad, que nos transporta al conocimiento de uno mismo, otorgando la felicidad.

La aplicación de la inteligencia espiritual en las empresas, que ha sido una de las megatendencias en este principio del siglo XXI y que tiende a generar empresas felices, me ha dado la grata oportunidad de aplicar algunas de las múltiples inteligencias en mi vida tanto personal como profesional, entendiendo que estas se encuentran en los ojos del cuerpo y de la mente, pero con la consciencia de que la inteligencia espiritual pertenece al ojo del espíritu, siendo esta la de mayor valor, agrupando a todas las inteligencias y aportando la verdadera felicidad. He podido discernir y comprender que darle sentido a la vida es vivir en unidad con el Ser, en un contexto transpersonal y no dual de la consciencia humana.

Esta consciencia no dual es la causante de detectar en mí un verdadero desarrollo moral con una visión holista, en otras palabras una ética fundamentada en el conocimiento del sí mismo, otorgándome una inquietud en la atención mediante la meditación consciente en cada acto de mi vida y así contemplar lo hermoso que existe en cada instante de mi existencia, destruyendo poco a poco los miedos que la religión, la cultura y la educación me han influido en el andar por la vida. Es por lo que la inteligencia espiritual me ha cambiado mi patrón de pensamiento, ideas y especulaciones, floreciendo y palpitando en mí los valores universales. Por eso mi relación conmigo mismo y con mis semejantes me permite respirar la libertad de la ira, del odio y de los miedos, o bien abrazarlos para entender mi prejuicio y hostilidad.

A través del conocimiento del doctorado en educación holista he entendido que la “espiritualidad es inmanente y trascendente, es dimensión y nivel incondicionado, está en todo y más allá de todo lo que existe, es la realidad última donde encontramos nuestra verdadera identidad más allá del ego” (Gallegos, 2010, p. 68).

Por lo tanto, el ojo del cuerpo es impermanente y momentáneo, mientras que el ojo del espíritu es perdurable; por tal motivo el entendimiento de la espiritualidad no se puede realizar a través del ojo de la mente y del cuerpo, ya que no somos ni cuerpo ni mente, siendo por lo tanto puramente espíritu, por lo que la verdad de nuestra naturaleza es Ser-consciencia-felicidad, retomando la frase que dice “TÚ eres ESO”, seres iluminados, consciencia de que somos espíritu viviendo una experiencia humana y una felicidad no dual.

Llenando nuestra vida con la vivencia de la totalidad, adquiriendo el sentido de la sabiduría y la paz obteniéndola de la fuente del Ser, que es la llave de la atención plena mediante el discernimiento, depurando la ignorancia de la incertidumbre y el temor, porque la verdadera felicidad es inseparable de la sabiduría mediante el conocimiento directo del Ser, lo que libera de las falsas creencias.

Uno de los motivos que me ha provocado sufrimiento han sido mis creencias, las cuales están a nivel de la mente, no estando en el nivel de la felicidad; por lo tanto, con lo ya comentado es necesario alcanzar un nivel de la experiencia directa por medio del ojo del espíritu.

En esta experiencia del conocimiento del ojo del espíritu me ha permitido entender que el creer en Dios no significa ser espiritual, y estoy plenamente convencido, como ya se había mencionado con antelación, que el nivel de la observación sin creencias me hace ser capaz de vivir una experiencia espiritual, siendo el camino del advaita o no dualidad el despertar espiritual viviendo en unidad con el Ser.

“Por lo que es de suma importancia fomentar en la educación la inteligencia espiritual, dado que le da énfasis a la autoindagación, el autoconocimiento y la propia capacidad para disolver el condicionamiento ilusorio del ego” (Ramón Gallegos, 2010, p. 104).

Es por eso que el camino del discernimiento es la fórmula para eliminar el sufrimiento; es el que nos muestra el porqué de las cosas, eliminando así los malos entendidos y aportando el camino hacia nuestra verdadera naturaleza, que es nuestra esencia: Ser-consciencia-felicidad.

Como segundo problema, que es el social, da como resultado la depredación del entorno, por lo que es necesario entender cómo vivir juntos sin destruirnos, y que sea comprensible la seguridad, la justicia e integración social, en el logro de respetar al prójimo como a uno mismo; para esto se ha dado las inteligencias múltiples como la base en el camino para resolver esta segunda problemática.

Y como tercer problema, siendo este el fundamental para los dos problemas anteriores, está la conexión y trascendencia con cada uno de ellos mediante la inteligencia espiritual, facilitando el sentido del porqué vivir, porque el amor espiritual agrupa y le da consciencia al significado de todas las cosas, en base a la certidumbre al experimentar directamente el sentir de nuestro propio Ser, naciendo la luz desde el corazón.

La inteligencia espiritual, como experiencia de vida en mi persona, me ha permitido desarrollar consciencia en el entendimiento de lo que es la dualidad en las creencias y la educación obtenida en el transcurso de mi existencia, al integrar el conocimiento dando respuesta a los conflictos material, social y espiritual, ya que me ha permitido encontrar la ruta de la verdadera felicidad, concibiendo que mi naturaleza es “Ser-consciencia-felicidad” y así doy cuenta de que estoy superando rencores, frustraciones y apegos de mi egocentrismo. Decir que he encontrado la ruta de la felicidad es estar consciente de que en mi corazón siente el camino de la liberación y paz, al vivir el presente con plenitud y ecuanimidad.

Todo este entendimiento parte al comprender que mis pensamientos son mecánicos, y que mediante atención, ética y sabiduría puedo sumergirme en la inteligencia espiritual de una manera armoniosa en los propósitos personales, profesionales, emocionales y espirituales, superando así muchas de mis creencias.

“Es por eso que el entendimiento se logra no por el intelecto sino por el discernimiento, por el ojo de la contemplación, lo que se requiere es ir más allá del ojo de la mente” (Ramón Gallegos, 2010, p. 135).

Al ir más allá del ojo de la mente estamos otorgando a nuestro Ser un despertar espiritual, ya que la verdad es que somos un todo; somos alegría, amor y paz, somos felices independientemente de las circunstancias, dado que la inteligencia espiritual quita las ilusiones que no permiten ver nuestra realidad, de que el Ser es perfección, belleza y plenitud en armonía con el todo.

Tomar consciencia de que la inteligencia espiritual es plenitud y armonía con el todo me lleva a recordar lo deficiente que ha sido la educación en mi trayectoria de estudiante, así como el nivel de consciencia que se pregona en mi tecnológico, ya que es una educación irrelevante porque es reduccionista al no tomar en cuenta la dimensión de la espiritualidad, dándole importancia únicamente al nivel cognitivo; por lo que se observa mucho sufrimiento tanto en los directivos, maestros, personal de apoyo y estudiantes.

Digo mucho sufrimiento al detectar envidia, celo, rencores, mitotes, rabia, etc., manifestadas en las actividades cotidianas y desgastándose unos a otros, siendo esta una práctica constante que provoca no lograr la misión y los objetivos de la institución. Es por eso que lo único que puede disolver dichos conflictos es la inteligencia espiritual mediante la atención y así, por medio del discernimiento, aprender a resolver dichos conflictos, entendiendo de una manera correcta nuestra realidad y logrando diferenciar qué es lo beneficioso y lo perjudicial.

Por eso se dice que el despertar espiritual es la liberación del pasado y del futuro, viviendo el presente con gratitud y amor en toda la comunidad tecnológica, clarificando nuestras intenciones y logrando los propósitos de una verdadera educación integral tecnológica, porque la espiritualidad vive en la verdad y contempla al ser humano como sujeto que piensa y siente.

Pero para liberarnos del pasado y del futuro es preciso arropar las emociones mediante la ecuanimidad, que nos permita la no reacción, para así ir más allá de las emociones de apego y aversión, comprendiendo que estas emociones son impermanentes, insustanciales e insatisfactorias; por lo tanto, por medio de la ecuanimidad permitir equilibrar el amor con la inteligencia, el corazón con el cerebro y los sentimientos con los pensamientos, otorgando certidumbre y luz en nuestro Ser interior.

“…todos los días vemos a Dios, pero no lo reconocemos; llegará el día en que, dondequiera que mires, estarás en el jardín de la verdad” (Ramón Gallegos, 2010, p. 157).

BIBLIOGRAFÍA.

- Gallegos Nava Ramón (2010) En unidad con el Ser. Trilogía de inteligencia espiritual I. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2010) La consciencia iluminada. Trilogía de inteligencia espiritual II. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2010) El néctar de la felicidad. Trilogía de inteligencia espiritual III. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2000) El espíritu de la educación. Integridad y trascendencia en educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2001) La educación del corazón. Doce principios para las escuelas holistas. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2001) Educación holista. Pedagogía del amor universal. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2001) Una visión integral de la educación. El corazón de la educación holista. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2001) Diálogos holistas. Educación holista y filosofía perenne I. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2003) Comunidades de aprendizaje. Transformando las escuelas. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2003) Pedagogía del amor universal. Una visión holista del mundo. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2004) Sabiduría, amor y compasión. Educación holista y filosofía perenne II. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2004) El camino de la filosofía perenne. Educación holista y filosofía perenne III. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2005) Educación y espiritualidad. La educación como práctica espiritual. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

- Gallegos Nava Ramón (2007) Inteligencia espiritual. Más allá de las inteligencias múltiples y emocional. Fundación Internacional para la Educación Holista, Guadalajara.

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Doctorado en Educación Holista

Inteligencia Espiritual, Educación Holista y Ramón Gallegos

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