Tus hábitos son tus generadores de riqueza

Crear buenos hábitos no se refiere solo a la infancia; los hábitos son actitudes que pueden aprenderse durante toda la vida. Mejora tus hábitos y tu bolsillo te lo agradecerá.

Gladys Marin
Gladys Marin

11 de febrero · 494 palabras

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Tus hábitos son tus generadores de riqueza - Actitud y Éxito

Un hábito es una acción que se realiza de forma automática y repetitiva sin esfuerzo. Los hábitos más arraigados son aquellos que se adquirieron en la infancia y que se han mantenido a lo largo del tiempo. Los hábitos no son ni buenos ni malos, depende de cada persona y su percepción.

Sin embargo, ciertos hábitos pueden tener consecuencias negativas para la salud, como fumar o comer en exceso. Por otro lado, existen hábitos que pueden traer beneficios a la vida, como hacer ejercicio o meditar.

Para formar un hábito es necesario repetirlo de forma voluntaria y automática durante al menos 21 días seguidos. Para hacerlo, es importante tener claro qué se quiere lograr y luchar contra los malos hábitos.

Es preferible sufrir algunos días de lucha que seguir con hábitos que no son saludables para la vida. La historia de los dos lobos muestra que es importante alimentar los buenos hábitos para que sean los que ganen la pelea.

Es fundamental trabajar en los hábitos que ayuden a crear la abundancia que se quiere en la vida, ya que el único responsable del futuro económico es cada uno de nosotros. Por lo tanto, es preciso tomar acción y trabajar en los hábitos adecuados para lograr el éxito.

¿Qué es un hábito? Es hacer una misma cosa, en forma automática, repitiéndolo todo el tiempo sin esfuerzo. Los hábitos más arraigados en tu mente son los alimenticios, de aseo, de estudio, entre otros, los que conociste desde tu infancia y que tus padres te traspasaron.

Para ti son comunes, no los piensas, solo lo haces, entonces son parte de ti. Tus padres, para lograrlo, invirtieron tiempo, esfuerzo y dinero para que pudieras tenerlos. De la misma manera, tú en algún momento comenzaste a formar los tuyos, aquellos que nacieron por tu curiosidad o interés.

Los hábitos no son buenos, ni malos, ya que eres tú quien los etiqueta y lo que para ti es bueno, tal vez para otro no lo sea tanto, pero las consecuencias de ellos sí pueden serlo; por ejemplo, fumar, comer en abundancia, tomar medicamentos sin prescripción, etcétera, podría seguir pero no es el punto.

También puedes adoptar hábitos que traigan beneficios a tu vida; por ejemplo, hacer ejercicios, meditar, comer en forma equilibrada, etcétera. En estos es donde debes poner una mayor dedicación.

Para poder crear un hábito debes repetir en forma reiterada el mismo comportamiento, al menos por 21 días seguidos; debe ser algo que no necesites recordar, ya que lo harás en forma voluntaria y automática. Pero, ¿cómo hacerlo?

Primero debes saber qué quieres lograr. Si quieres sacar de ti un mal hábito debes luchar contra él; al comienzo no será nada fácil, pero es preferible sufrir algunos días que mantenerlo durante toda tu existencia. Nada peor que engañarte a ti mismo, porque el único que pierde eres tú; hacerse zancadillas a sí mismo no te lleva a ningún lugar.

Recuerdo una vieja historia que habla de dos lobos; uno representa tus buenos hábitos y el otro los malos. Si estos dos se enfrentaran en una pelea, ¿cuál de los dos ganaría? Pues el que tú decidas alimentar.

Entonces, si el único responsable del futuro económico que tienes por delante eres tú, ¿no crees que es momento de trabajar en los hábitos que te ayudarán a crear la abundancia que quieres?

No trates de cambiar el universo de cosas que no te gustan o quisieras mejorar, comienza con pequeñas cosas: ajustar tus horarios, dejar de perder el tiempo, evitar la visita al refrigerador a medianoche, levantarte más temprano, en fin, lo que necesites, pero hazlo a tu ritmo. Cada paso que des y cada nuevo día que logres dar es un avance para conquistar los hábitos que te llevarán al éxito.

Los hábitos que te tienen atados a la escasez son aquellos que te esclavizan y a los que tú les das el poder para hacerlo. Niégales el alimento, hazlos desaparecer; la fuerza de voluntad juega un papel importante, pero aún más tu decisión de dejarlos atrás.

Por tu éxito,

Gladys Marín

Guía para el nuevo emprendedor http://gladysmarin.com

Gladys Marin

Sobre el autor

Gladys Marin

Programadora,Consultora y emprendedora online, dedicada actualmente 100% a los negocios en internet, experta en marketing, negocios y desarrollo personal

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