Tú dices, seguimos aceptando la corrupción?

Realmente tocar temas de "corrupción" hoy en día puede ofender a algunas personas. No sé a qué te dediques, pero este cáncer social está afectando empresas, personas físicas, etc.; no es tu culpa, es un sistema al que nos hemos acostumbrado. ¿Podemos cambiar?

Ortiz Padilla
Ortiz Padilla

29 de agosto · 2576 palabras

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Tú dices, seguimos aceptando la corrupción? - Política

El autor del artículo comienza presentándose y reconociendo que en su juventud fue rebelde, aunque sin intenciones de lastimar a nadie. Sin embargo, reconoce que también ha cometido grandes errores en el pasado, como dar mordidas.

A pesar de esto, el autor ha decidido cambiar su actitud y convertirse en una persona que busca corregir los errores sociales en beneficio de la comunidad. El autor señala que el primer paso para superar cualquier adicción es reconocer que se tiene un problema.

En este caso, el autor se refiere a la adicción social, que se manifiesta en forma de corrupción y fraude. El autor pide al lector experto en política que le dedique un poco de su tiempo para dar su opinión.

Explica que ha luchado por un proyecto personal en beneficio de la ciudadanía porque ha tenido experiencias en el sector privado que le han mostrado lo difícil que es la situación actual.

Además, relata una experiencia en la que descubrió un fraude de empleados en una empresa y decidió actuar con ética. En resumen, el autor expone su experiencia personal para mostrar su lucha contra la corrupción y el fraude.

A pesar de haber cometido errores en el pasado, ha decidido cambiar su actitud y buscar corregir los errores sociales en beneficio de la comunidad. El autor también solicita la opinión del lector experto en política.

Mil gracias por leer esto:

Ciudadanos, amigas(os)

Bueno, antes que nada me permito saludarte y pedirte un favor directo:

Los que me conocen desde mi infancia saben que fui de aquellos que buscaban cambiar esquemas; es verdad, también debo reconocer que fui rebelde, pero tú eres testigo de que jamás busqué lastimar a alguien. Quizá lo hice, pero jamás con esa intención; al contrario, al igual que muchos de ustedes, a pesar del tiempo hoy nos vemos, en mi caso, con mucho cariño y respeto.

Debes saber que no soy un ángel. He tenido grandes errores; me ha tocado en ocasiones dar mordida, pero me llegó un momento en la vida en el que pensé que podía hacer algo: no ser un factor social, sino más bien un grano de sal para buscar corregir errores.

La diferencia que ahora tengo es que ya no lo hago (mordidas, arreglos, etc.). Al contrario, me convertí en una persona que acepta que, aunque uno por uno podemos ir contribuyendo a cambiar, no todo sucede de un jalón, pero sí podemos ir creando nuevos esquemas en beneficio común.

El primer paso en cualquier adicción es reconocer que se tiene un gran problema; la adicción social hoy se llama: arreglos, mordidas, etc.

En estos momentos es muy importante para mí:

  1. tener la oportunidad de que leas esto
  2. y, más difícil, que me regales un pequeño tiempo dándome tu opinión

¿Por qué?

Bueno, tú me conoces y sabes que soy un peleador en lo que me propongo; se me educó bien o mal con el fin de ser lo más honesto posible. Tan es así que quizá te preguntes por qué estuve este tiempo luchando por un proyecto personal con beneficio ciudadano.

Simplemente, al igual que muchos de nosotros, comencé mi carrera profesional entrando en el sector privado y teniendo experiencias de lo que todos reconocemos o conocemos como el mundo real.

Qué difícil está actualmente, ¿verdad? O quizá para algunos, qué sencillo es. Bueno, tuve una experiencia donde en una empresa me vi envuelto en descubrir un fraude de empleados; en ese momento y cuando se me dio la oportunidad en ese grupo financiero asumí mi responsabilidad con la ética que creía que todo abogado debía tener: honestidad.

Presenté mi denuncia al presidente del grupo y, bueno, ya muchos saben el detalle de esto; hasta fui a dar a Campeche por seguridad hasta que concluyera esa auditoría donde se demostraron mis afirmaciones.

Obviamente se me ofreció quedarme en esa empresa, pero al ser que uno cree que el mundo real es justo decidí emprender mi camino a otra empresa.

Fui teniendo crecimiento profesional como todos y se me dio el honor de ir atendiendo a otras empresas, asumiendo un conflicto real. Un buen abogado realmente no es quien mejor litiga, sino el que se mueve o tiene el mejor contacto. ¡Ojo! No pretendo ofenderte, pretendo hacer que la gente vea una situación actual; así es nuestro sistema. No te estoy culpando a ti, tampoco podemos únicamente culpar a un gobierno, menos a las empresas.

Lo anterior sucede porque al hacer algo repetitivo con el tiempo se vuelve común. Ejemplo: la mordida por no ir a una delegación, la mordida para que un borracho que lesionó o mató a alguien no pise la cárcel, la mordida porque no cumples una norma, la mordida porque quieres iniciar un negocio, etc.

Todo esto es un factor real y no somos ajenos; ese es el problema. Al ser parte de este sistema puede que cuando me veas combatiendo a los corruptos pienses que tienes tú una responsabilidad directa.

Sí y no, te voy a decir por qué.

Así es la estructura donde estamos: tienes la necesidad de vestirte, comer, etc., y más aún si ya tienes la responsabilidad de una familia; pues, obvio, tienes que disimular.

Entonces yo le atribuyo este efecto a la realidad desde el punto de vista común. Ya si nos vamos a nivel macro podemos hablar de empresas que generan bastantes empleos y que por esa situación hasta tienen por presión social la obligación de darles beneficios. Ejemplo: caso Wal‑Mart, HSBC, etc.

¿Qué tiene que ver todo esto conmigo? Después de estar en mi último empleo formal en una empresa grande de cosméticos decidí, por mi condición quizá moral —no sé cómo describirla, bueno como ustedes quieran— crear Coadyuvancia Ciudadana Mexicana, el cual es un movimiento ciudadano.

Un riesgo ciudadano de pretender crear una opción de cambio, donde pasé por varios factores curiosos, primero acercándome al sector gobierno pretendiendo ofrecer un beneficio social a la gente al inmiscuirme en procesos del sector público y darle al ciudadano un respaldo en las peticiones que realmente, en la mayoría de los casos, solo reciben una carta del responsable, llámese presidente, gobernador, secretario, jefe, rector, etc. Y donde por lo general no se da una explicación clara al ciudadano. Como dicen, "decidí arriesgarme poniendo todo en esa idea".

Se me presentan circunstancias de valoración: si soy financiado por gobierno esa decisión la toman ellos, pero te tienes que alinear. Es verdad que existen varias ONG, SC, AC que cumplen hoy en día una función muy importante y en parte dependen de sus donativos y de un presupuesto del gobierno federal, estatal, municipal, etc. Seamos honestos: el camino de constitución en verdad no es sencillo, pero por ejemplo, no es lo mismo crear una SC, AC u ONG para ayudar a niños, adultos mayores, etc. Repito, su trabajo es admirable y de importante mérito; hay gente que hoy depende de estas formas de ayuda para salir adelante. Me refiero a crear un proyecto donde te involucres realmente en procesos contra la corrupción, servicios públicos, etc.; no es lo mismo en el sentido de la realidad. ¿Cómo apoyar un proyecto así sin tenerlo controlado? Y peor aún, ¿darle acceso a la información privada del gobierno, sus procesos de atención, etc.?

Obvio no es un proyecto único; existen varios de participación ciudadana, la mayoría encargados de apoyos a emergencias, situaciones duras, etc. Pero las que pretendemos meternos directamente a la auditoría pública como ciudadano común corremos un enorme riesgo para el gobierno. Te dirán que no, pero tú y yo sabemos la verdad.

Valoré esto del "financiamiento gubernamental" y, al ser que tendría recursos para quizá cumplir lo más básico de mi proyecto, por otro lado no tendría la libertad para realizar el fin propio: la auditoría ciudadana en todos los aspectos de gobierno.

Quiero serte franco: no me negaron el presupuesto porque antes de que eso sucediera di yo el paso y busqué a la iniciativa privada (Iniciativa Méxio 2010 y 2011), de nuevo creyendo en esa forma de contribuir en realizar un cambio desde el lado ciudadano. Tú sabes la realidad; aquí hay amigos, exjefes, gente a la que he tenido oportunidad de ayudar. Entonces dime, ¿a qué me enfrento? Sí tienes razón: a la realidad.

Claro que sé lo que piensas: "lo que quiere es vivir cómodamente de forma fácil tipo partido político". Algunos asegurarán esto; los que me conocen realmente saben mis retos y metas que me he puesto en la vida, pero llegamos a un punto de realidad social donde tengo, como muchos, que decirte que si esto fuera así, hoy estaría seguramente en otro lado viendo cómo hay gente como yo buscando una misión imposible.

Realmente no he agotado todas mis posibilidades; lo que sí es que me siento cansado y desmotivado. ¿Tú que me conoces puedes creer que me doy por vencido así nomás?

Es cierto: mi poder adquisitivo ha ido disminuyendo; me he perdido quizá viajes, comidas, etc., pero yo más bien pienso que he invertido en un sueño que a algunos no les ha traído una ayuda directa, pero a los que les ha servido saben a qué me refiero.

Hay gente que cree que sigo en algún partido político; desafortunadamente tampoco, porque esta filosofía de poder contribuir con este granito de sal la vieron en aplicación partidos políticos, políticos, empresarios y, sabes, al final y a pesar de que te felicitan desde presidencia, gobernadores, empresarios, ciudadanos, etc., es cierto: al principio este estímulo te mantiene en pie de lucha y, conociéndome, no es el verdadero obstáculo para decirte hoy que se terminó y punto.

El motivo principal de esto es aceptar la realidad: no hay realmente una solución en un partido (sea el que sea). No lo hay en un grupo de revolucionarios. No lo está en sectores pobres, medios o altos. Realmente, si se quisiera preparar a una sociedad a un futuro un poco más equitativo sería mediante un todo en conjunto. ¿Difícil?

¿Comprendes por qué seguía aquí?

Siempre he sido de los que mientras más difícil, más asume el reto; también seguramente pienses que me siento un superhéroe o algo así; no lo soy, soy un ser como tú, común.

Quizá también, como muchos de ustedes, con una infancia y juventud padrísima, pero que me puse un reto.

Mientras tú estés en la lucha diaria del trabajo, que puedas saber que existe un movimiento que trabaja en mejorar servicios públicos, atención pública, etc.

Tu desarrollo profesional es importantísimo para el futuro inmediato del país; eres un factor económico. Todos somos parte del ciclo económico, eso es real y comprensible: tenemos que comer, vestirnos, etc. Seguramente muchos o pocos, no lo sé, tengan gastos médicos mayores. ¿Te imaginas que por cualquier circunstancia hoy se te cancelara y mañana tuvieras que usar el IMSS?

Claro, dices: "¡no! para eso tengo mis ahorros, todo antes que el IMSS, todo antes que la educación pública". ¡Ojo! No es comentario racista porque hay buenas escuelas públicas, pero dime tú cuál es la realidad en tus servicios. ¿Te imaginas que estos fueran mejorando?

Lo sé: la práctica real es que el servicio público no puede superar al servicio privado porque les quitas el negocio (en el buen sentido de la palabra).

Te voy a platicar una experiencia. Yo así lo creía; en una ocasión, al tener esta visión, sucedió una emergencia. Uno no se imagina que puede estar mucho tiempo en un hospital y menos en terapia intensiva; claro, tienes los medios para afrontarlo, algunos su seguro de gastos médicos. Recuerda que la mayoría responden hasta la suma asegurada: son un negocio que efectivamente te da un beneficio, pero al final es un negocio. Te responderán hasta lo que contrataste.

En mi caso no se tenía cobertura; fue una gran cantidad para salvar a una persona, lo cual no fue suficiente. En ocasiones, por más que te hagas a la idea, lo económico supera todo; terminó en el IMSS y le salvaron la vida.

¿Qué experiencia me dejó esto?

Si tienes los medios, no seas tan reacio a que si ves que mejoran las atenciones en el sector salud pública y quieras, como siempre sucede, utilizar tu derecho constitucional a la salud; es verdad, es una garantía individual que tienes. Eso sería parte del cambio: que pienses en los menos afortunados.

Sí, sé tu comentario: eso se hará poco a poco al combatir la corrupción y estar en la vigilancia pública por medio de la ciudadanía común. Poco a poco ese dinero que se roban los corruptos se irá invirtiendo en nuevas infraestructuras de atención.

Hoy en día, la realidad es que están llenos los hospitales dependientes del gobierno o, claro, hacen su negocio para tenerte un lugar.

Esta es la idea de pensar para mejorar los servicios públicos: utilizarlos realmente cuando no puedes y que la gente menos privilegiada pueda tener la seguridad de que en caso de urgencia o consulta la atiendan y no cause el conflicto que hoy mismo se da.

¿Ver a gente que deja sin medicinas al que no tiene o quitándole su lugar?

Sí, te repito: es tu beneficio constitucional, pero poco a poco se puede conseguir tener más espacios y, al final, las instituciones privadas que generan también empleos, y nos guste o no, tienen que seguir a pesar del aumento de sus precios; desde luego que es válido, oferta y demanda. Además generan empleos. Me refiero a darle un valor mejor al servicio público.

Recuerda: lo podemos mejorar y todos somos beneficiados; es solo crear procesos reales. Así puede suceder en varias funciones públicas.

Bueno, ya te expliqué lo que puede perfeccionarse y quizá poderlo buscar; ahora, ¿lo más importante de esto?

¿Te gustaría sinceramente ver un proyecto así?

No es decir solo sí porque me conoces; es más, tienes que imaginarte que esto te está llegando por parte de un extraño.

Con esto te estoy diciendo que estoy valorando el volver a estimularme y conseguir un beneficio social difícil, pero no imposible.

Ahora no es solo motivarme, necesito de tu ayuda. No necesito que si te gusta esto te puedas involucrar de dos maneras:

  1. Mucha gente ya conoce este proyecto en todos los niveles, pero necesito que sea promovido aún más; esto significa atreverte a compartirlo y a hablar de él.
  2. Si tienes tiempo, sé parte de esto. ¿Por qué no? ¿Andas buscando trabajo? Únete a este proyecto; no te quiero mentir: es difícil al principio porque todos tenemos que comer, pagar escuelas, vestirnos, etc. Pero créeme, necesito gente como tú que crea que se puede hacer, juntos poniéndonos un objetivo.
  3. Todo comienzo es muy difícil; así comienza la mayoría de las grandes cosas. Te voy a contar algo que quizá algunos se burlen, pero que es una realidad; es más, quizá esto lo lea alguien que se sienta identificado con lo siguiente:

a) La palabra coadyuvancia es un término que generalmente te lo enseñan en la carrera de Derecho y, en general, la universidad actualmente ha logrado que ese término vaya muy ligado con las luchas ciudadanas.

b) Varias ideas, como muchos me dicen, "no las compartas porque te las roban". Para mí eso jamás ha sido un obstáculo; es como una receta: cualquiera la puede tener, pero el sabor siempre varía. ¿A qué me refiero? A pesar de que varias ideas desde que comencé este proyecto ahora las veo en políticos, empresarios, etc., en lugar de enojarme me llena de satisfacción, porque este proyecto es tan noble que ese es su fin: aplicar su filosofía y no hacerse famoso por esta.

c) En muchas dependencias, diputados, senadores he conseguido el respeto a esta filosofía; claro que esto implica en algún sector ese coraje inexplicable. Tú en tu profesión o trabajo me puedes entender esto; ese es el freno social primordial al que nos enfrentamos: vencer a aquellos que tienen un estigma social muy arraigado y que constantemente te dicen quizá con razón, "nada de lo que hagas cambiará a la sociedad".

En estos días me daré cuenta si esto es cierto y, en su momento, podré decirles en un comunicado aceptándolo o con toda franqueza demostrando que están equivocados.

Agradeciendo de nuevo tu tiempo al leer esto, que puedes darle la importancia o ignorarlo, solo me queda decirte que en nada afecta esto a nuestra amistad; quizá afecte en un nuevo camino que puedo emprender, pero al ser que ha sido un esfuerzo el ir creyendo que es viable es muy importante poder tener tu calificación, tus comentarios, sean cuales sean, positivos o negativos, respetando la idea original de que este proyecto no es mío; está en tus manos terminarlo definitivamente o inyectándole esa esperanza que hoy podría ser crucial para por fin aterrizarlo.

Te mando un abrazo y solo quedo al pendiente de tu gentil respuesta; la puedes enviar también al siguiente correo electrónico:

[email protected]

Blog: http://coadyuvanciaciudadanamexicana.blogspot.mx/

Gracias

Atte. Pablo E. Ortiz Padilla (Coadyuvancia Ciudadana Mexicana)

Autor: Pablo E. Ortiz Padilla (Coadyuvancia Ciudadana Mexicana)

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Sobre el autor

Ortiz Padilla

http://www.youtube.com/watch?v=b5jp3Nwe3yQ

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