Breve comportamiento organizacional de los negocios pymes

Los rudimentos arcaicos que mantienen a las organizaciones hoy en día no determinan su permanencia en el mercado solo por el hecho de que sus productos se vendan. Si no se renuevan las prácticas y decisiones, la organización puede iniciar un proceso degenerativo aunque aún tenga ventas.

Dr. Mathias Benjamin Reynoso
Dr. Mathias Benjamin Reynoso

11 de octubre · 665 palabras

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Breve comportamiento organizacional de los negocios pymes - PyMEs

El mercado actual ha provocado importantes cambios en las organizaciones, motivando la aceleración de procesos en cuanto a ofertas y demandas. Esto ha llevado a la fragmentación del capital económico, permitiendo que el capital humano tome un papel aún más importante.

Las organizaciones actuales no pueden simplemente asimilar reglas muertas de comportamiento, sino que deben girar al compás de las dinámicas del mercado y ofrecer lo que el consumidor demanda. Las organizaciones que no cambian, mueren.

La transformación de una organización no es tarea fácil ya que implica cambios radicales en su estructura, su cultura y sus procesos. Sin embargo, si una organización no se reinventa, está destinada a reducir considerablemente sus ventas y a sufrir una pérdida financiera.

Por lo tanto, es esencial que las organizaciones tomen la iniciativa para reinventarse y mantener su presencia en el mercado. La clave del éxito es adaptarse y evolucionar constantemente.

Las organizaciones del siglo pasado están comenzando a cambiar. Estamos viviendo los cambios más intensos y revolucionarios que han provocado cadenas internacionales de alto prestigio e influencia en el mercado. La toma de decisiones inteligentes motivó procesos acelerados en las ofertas y demandas, revelados en cada paquete de oportunidades de negocio u organización, sin importar su tamaño o sus condiciones socioeconómicas y culturales.

De manera que el capital económico ha caído en una fragmentación ligera que produce estancamiento, siendo sustituido gradualmente por su verdadero valor intrínseco: el capital humano, que es autosuficiente para, por sí mismo, reinventarse periódica y constantemente. Ya el poder ha cruzado el puente Golden Gate y no somos simples organizaciones que asimilan reglas muertas de comportamiento, sino más bien somos organizaciones vivas que giran al compás de las dinámicas que surgen del epicentro del mercado global: ofertar lo que el consumidor quiere y necesita.

Las organizaciones que no cambian mueren.

Los rudimentos arcaicos que mantienen a las organizaciones hoy en día no determinan su permanencia en el mercado solo por el mero hecho de que sus productos se estén vendiendo. Resulta que cuando una organización lleva en el mercado varias décadas de trabajo, desarmar esa estructura no es cuestión de un solo día, ni de una simple idea y mucho menos de un solo hombre. Esto se fundamenta en principios más exógenos que determinan que la pesadilla de los años de crisis puede volver si la organización no toma la firme iniciativa de reinventarse.

De manera que, aunque hoy esté vendiendo, su proceso degenerativo ya comenzó si no acuñó en sus entrañas las más modernas decisiones y la disciplina del cambio. De lo contrario, está firmemente destinada a reducir considerablemente sus ventas porque la competencia comienza un despegue vertiginoso en el consumo de su producto; esto repercute en una estrechez financiera en las utilidades y, como resultado, la organización se asfixia económicamente, lo que finalmente provoca su muerte y la posterior desaparición física del mercado.

¿Qué se debe hacer para no morir?

Dejar de ensayar con rutas que no nos conduzcan a la felicidad. Cuando yo vi por primera vez la película de Will Smith "En busca de la felicidad", se apoderó de mí un deseo tan inmenso de realizar mi sueño aun cuando lo que estaba a mi alrededor se estaba desmoronando con cierta rapidez. Este hombre fue hechizado por las sonrisas mágicas de vigor y futuro que presentaban los stockbrokers de la organización y no paraban de sonreír. Cuando él le preguntó a qué se debía tanta felicidad, el señor se limitó a contestar: "porque mi sueño es parte del comportamiento de negocios de la organización."

Esto impidió la muerte abrupta que parecía venirle al señor Chris Gardner, obligándolo a cambiar de enfoque y perspectiva sobre lo que realmente quería en la vida de los negocios. ¿Qué buscaba? ¿Y dónde estaban sus verdaderas capacidades, talentos y dotes de conocimiento de organización? Esta oportunidad lo llevó a tomar seriamente la iniciativa de estudiar los componentes que hacen que el mundo de los negocios cambie. Entonces, ¿qué se debe hacer para no morir? Una idea de sabios.

Medidas:

  1. Hacer una lista de los síntomas y de los fenómenos que se producen en el negocio local, nacional y en el mundo.
  2. Enfocar a los individuos del negocio hacia la cooperación y empaparlos con la visión.
  3. Conocer la competencia: origen, propósito y posibilidades.
  4. Conocer a los clientes: gustos, preferencias y hábitos de consumo.
  5. Hacer de cada cliente un verdadero mercado único. De todos modos, un cliente es una representación del mercado y, por ende, una gran oportunidad de negocio.
  6. Volver a la fe; despertar nuevamente el sueño perdido.
  7. Hacer un plan junto a otros. Abandonar el individualismo. "Mejor son dos que uno, porque si uno cae, el otro lo levantará." Salomón.
Dr. Mathias Benjamin Reynoso

Sobre el autor

Dr. Mathias Benjamin Reynoso

Tengo 25 años de experiencia y me defino como un Estratega de Negocios en la Creación, Desarrollo y Sostenimiento de PyMEs, Además; Soy Catedrático Universitario, Coach,...

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