Opinión de cine sobre la cinta Cowboys y Aliens

Tal vez haya una explicación por la que no vemos combinaciones de westerns y sci-fi en el cine con frecuencia. Cowboys y Aliens es un western sci-fi de alto presupuesto, con fantásticos efectos especiales.

Juan Carlos
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1 de septiembre · 512 palabras

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Opinión de cine sobre la cinta Cowboys y Aliens - Cine

"Cowboys & Aliens" es una película de alto presupuesto que combina Western y ciencia ficción, con impresionantes efectos especiales.

Aunque la trama es simple, centrada en un personaje que despierta sin memoria en medio del desierto y es atacado por criaturas extrañas, la película no se arriesga en cuanto al desarrollo de la historia.

El personaje interpretado por Daniel Craig se ve envuelto en un conflicto con el hacendado Coronel Dolarhyde, interpretado por Harrison Ford, y más tarde con los alienígenas que aparecen.

La película sigue los tropos típicos del Western, incluyendo la presencia de los indios y los duelos con pistolas, pero también introduce tecnología futurista y criaturas de otro mundo.

A pesar de los esfuerzos de Craig por llevar adelante las escenas de acción, la película carece de diálogos interesantes y la trama no tiene giros sorprendentes. En general, "Cowboys & Aliens" es una película entretenida, pero no ofrece mucho más allá de su concepto original.

Tal vez haya una explicación por la que no vemos combinaciones de westerns y sci-fi en el cine con frecuencia. Cowboys y Aliens es un western sci-fi de alto presupuesto, con fantásticos efectos especiales.

Lo que resulta desalentador es que el guion no toma ningún riesgo. Es una historia muy simple: un personaje (Craig) se despierta en medio de la nada sin ninguna idea de quién es ni cómo llegó allí, pero tiene un artefacto extraño trabado en su brazo. Craig pelea y ejecuta a extraños seres de mal aspecto que se le presentan. Momentos después se dirige con uno de sus corceles y su perro hacia la villa más próxima, la cual aparenta conocer a pesar de tener amnesia. Ahí tiene un altercado con el hijo de uno de los habitantes más adinerados de la ciudad (un hacendado llamado coronel Dolarhyde, interpretado por Harrison Ford), va a la taberna a beber y se encuentra con una singular y preciosa mujer (Olivia Wilde) que se muestra como si lo conociera, lo conduce a la cárcel el alguacil (Keith Carradine) porque es un buscado llamado Jake Lonergan y, más adelante, ¡bum!, los marcianos atacan.

Los oponentes se ven obligados a unirse después de que algunos habitantes son atados y transportados en una nave extraterrestre. Los enigmas se revelan, las identidades se dan a conocer, Olivia Wilde se quita la ropa y aparecen los indígenas, ya que ¿qué sería de un western sin el característico indígena americano?

Mientras tanto, Ford arruga el gesto, interviene vulgarmente y revela que Dolarhyde es un patán, aunque uno que adora a su no tan magnífico descendiente (interpretado por Paul Dano). Craig se encarga de las secuencias de acción, como el actor de James Bond que es; sin embargo, no le ofrecen nada atractivo para hacer o decir, tan solo apuntar con su muñeca a los alienígenas.

Las reglas cambian (a los marcianos no les perjudica la luz del sol; aun así, en la escena del ataque más grande no sufren daño notable). Las escenas de acción son algo cautivadoras, pero se asemejan a las de Thor o a la de menor presupuesto Super 8. Además, no se explica la motivación de los alienígenas: abducen humanos para intentar cómo exterminarnos mejor, pero con un golpe o una mordida bastaría para eliminarnos, así que ¿para qué secuestrarnos y experimentar?

También habría servido tener al menos algún personaje que realmente conectara con el público a lo largo del filme; la rutina de ejercicios de Daniel Craig no representó gran desafío esta vez, gracias a su perfecto acondicionamiento físico en las cintas pasadas como agente 007. No obstante, en esta cinta Craig, como Jake Lonergan, no logra ser ese actor que cautive al público. Y eso a pesar de que los papeles de Craig suelen ser cautivadores, sin importar el papel que haga, así que tal vez ahora solo quede arrugar el ceño.

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