La señora no tiene quien la inscriba - elecciones generales 2011
El presente artículo fue realizado por el político Mariano Portillo y ofrece un análisis de la problemática actual en Guatemala. Contiene argumentos, planteamientos y razonamientos que contribuyen al proceso democrático de elección popular presidencial.
6 de agosto · 3521 palabras
El artículo aborda la problemática de la esperanza tras las elecciones presidenciales en un país y cómo esta puede llevar a la decepción y la repetición de ciclos viciosos en problemas crónicos y endémicos en áreas como lo social, económico, político, cultural y ambiental.
El tema de la seguridad es el problema principal que daña la imagen de cualquier gobernante que no pueda solucionarlo y todos tienen algo que decir, pero nadie parece hacer nada.
Es una pregunta válida si podemos confiar en la persona que salga electa en las próximas elecciones, ya que la historia nos demuestra que no se puede confiar en personas, sino en el sistema democrático y en el estado de derecho.
La confianza en las instituciones democráticas es fundamental si queremos responder a los intereses de la mayoría y no de las elites. Las instituciones son perfectibles y las cosas que no funcionan pueden cambiarse.
En lugar de tener una gran esperanza en una sola persona, debemos tener confianza en el sistema y en las instituciones para superar los problemas crónicos y endémicos del país después de las elecciones presidenciales.
Es natural que tengamos esperanza; por eso, después de una elección presidencial se espera que los problemas crónicos y endémicos del país mejoren. Mal hacemos en no poner los pies en la tierra y reconocer que la esperanza solo es eso, esperanza, ya que las cosas no mejorarán y, de seguro, se repetirán nuevamente en las próximas elecciones, en un ciclo vicioso. Esto, desde luego, si nos basamos en las experiencias anteriores; lo que nos quedaría únicamente es dudar.
Los problemas que nos aquejan son tantos; entre los que tenemos, en lo social: la pobreza y el desempleo; en lo económico se pueden mencionar baja inversión y productividad; en lo político, violaciones a las leyes y a la Constitución Política de la República; en lo cultural, racismo, machismo y exclusión; y los de índole ambiental, manejo inadecuado de los recursos naturales.
Entre todos los problemas hay uno que supera a todos los mencionados, es el más trillado y el que le dará desprestigio a todo gobernante que no pueda con él: la seguridad. En este tema todos tienen algo que decir y pareciera que nadie puede hacer nada. El deseo de las grandes mayorías es que el que salga electo sea eficaz en darle solución a este flagelo.
¿Se puede confiar en el que salga electo en las próximas elecciones? Decir sí corre mucho riesgo de equivocarse, ya que existen muchas evidencias históricas que nos demuestran que no se puede confiar en personas; lo conveniente es confiar en el sistema democrático y en el Estado de derecho, si deseamos ser prudentes. “Maldito el hombre que crea en el hombre…” Siempre hemos confiado en personas cuyas interioridades no conocemos; por eso es que, cuando los presidentes dejan el gobierno, la percepción es que las cosas no cambiaron, en el mejor de los casos. Si no confiamos en Dios porque no somos creyentes, por lo menos confiemos en las instituciones democráticas, que deberían responder a los intereses de la mayoría y no a las élites, además de que las instituciones son perfectibles: las cosas que no funcionan las podemos cambiar siguiendo los procedimientos que ellas permiten. Confiar en Dios incluye trabajar arduamente en las oportunidades que se nos presentan, reconociendo en todo momento que es él quien nos guía de acuerdo con su voluntad.
En las elecciones generales, en primer lugar, el sistema democrático, a través de las instituciones, debe corroborar si las personas son idóneas. El Registro de Ciudadanos y el Tribunal Supremo Electoral son las instituciones responsables. Todos tenemos el derecho de elegir y ser electos, pero la Constitución y las leyes tienen excepciones que deben respetarse. En un Estado de derecho, necesario para la democracia, el respeto a las leyes y a las instituciones es la prioridad; si no se está de acuerdo, para eso están las iniciativas y las reformas a través de los procedimientos que indica la ley. Es cuestión de tiempo y de madurez política. La reforma y la modernización del Estado debe ser un proceso que permita la búsqueda de la perfección y que responda a los intereses de todo el pueblo.
Cuando de materia política se trata, se debieran asignar personas con especialidad política para que se hagan cargo de las instituciones; la sociedad ha preparado cuadros con especialidades en cada una de las áreas para que el sistema funcione. A no ser que la sociedad escoja a un académico, médico, religioso, militar o empresario para que cumpla el papel del político. De igual manera sucede en los pueblos y barrios: cuando las personas tienen un quebranto de salud crónico, no es normal que visiten al médico, sino que le preguntan al amigo, familiar o vecino qué deben hacer o tomar para tal malestar, a no ser que consulten al encargado de la tienda o de la farmacia. Concluyendo al final que la cura salió peor que la enfermedad. Lo recomendable, para garantizar que la enfermedad va a ser tratada adecuadamente, es consultar al médico, mejor aún si tiene una especialidad relacionada con la dolencia. Si está mal de los dientes y muelas no busca a un político, busca la asistencia de un odontólogo. Si se tiene un problema social que requiere acuerdos y consensos, o análisis de la situación del país para finalmente definir qué se va a hacer, no se busca a un odontólogo; para ello están los políticos. Bueno, existen políticos que además cuentan con carreras técnicas o son empresarios y saben bien sus oficios. Pero la política es una actividad de tiempo completo. Los principios de una disciplina no son aplicables a la política, porque la política es la que se encarga de decir qué hacer y la técnica de cómo hacerlo. Cuando se requiera que la población tenga dientes sanos, llamarán a un odontólogo para que lo garantice, pero la decisión de hacerlo fue del político, sabiendo de antemano que el odontólogo resolverá el problema que se pretende solucionar. Porque nos salió mal el presidente, diputado o alcalde será porque no entiende los problemas sociales y por eso mismo no da las soluciones adecuadas. Esta es una de las razones por las que la política se ha desprestigiado; a este momento la palabra política o político parecen malas palabras, y todos aquellos que portan ese título son vistos con desconfianza. Estos errores suelen ser terribles para la población, pero la ley le permite al ciudadano cometer esos errores. Por eso, la prueba y error es la que nos da experiencia para tomar en el futuro las mejores decisiones. Lo bueno, al final, es que el pueblo entenderá la necesidad de tener una clase política.
Los jóvenes, las mujeres y los indígenas son sectores muy importantes de la sociedad; a ellos pertenecen las grandes mayorías, por lo mismo los discursos políticos hablan de la participación de los sectores representativos de la sociedad. Pero si hacemos una lectura rápida de la participación política nos damos cuenta de que los que aparecen en los listados como candidatos son: si son jóvenes, son los hijos de los políticos en el poder; si son mujeres, son las esposas; y si son indígenas, son empleados o íntimos amigos de ellos. En su mayoría no representan los intereses de los sectores que dicen representar, solo representan los intereses particulares de los patrocinadores. Así como se limita a los parientes del presidente, se deberían limitar a los de los diputados y alcaldes, si se deseara ser más justos. Hay algunas excepciones, pero pocos de ellos tienen posibilidades reales de ganar.
Pero si democracia significa “el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, ¿por qué no participan todos los que quieran? Nadie debería tener prohibiciones; de todos modos el que elige es el pueblo, ¿no la soberanía es del pueblo? Muy bien se puede elegir a un dictador, un genocida, un golpista, a los parientes del presidente; es más, se puede reelegir al presidente, de todos modos es por y para el pueblo. Desde luego, esta forma evidenciaría que la democracia ha madurado. Pero, cuando la democracia está creciendo después de nacer, tendrá que madurar y llegar a ser adulta; en este momento todo el pueblo reconocerá como modelo de vida a la democracia, la defenderá y sabrá cuáles son los límites; en vez de pedir la violación de la Constitución la defendería con todo lo que tenga a su alcance. Cuando está creciendo y desarrollándose, los abusos de los que ostentan el poder, o los que tienen la riqueza, querrán abusar de los más desprotegidos. Mientras tanto se justifica cualquier limitación que no permita la continuidad en el poder y que limite aquello que significa una amenaza a la democracia. Sin embargo, son tan astutos que, a pesar de todo, tratan de abusar y obviamente existen personas que se prestan, estando en funciones de sus deberes. Estar atentos y manifestarse es una obligación ciudadana. Mírese cómo los presidentes tratan de perpetuarse, burlando la ley o tratando de reformarla para lograrlo. Parece que la lucha mayor por la democracia se libra entre el pueblo y los que gobiernan, habiendo sido estos últimos a quienes se les confió el poder como medio para servir a todo un pueblo y garantizar el Estado de derecho. Esta es una realidad; no hay quien se inhiba de hacerlo, aunque sea en contra de la Constitución Política y los deseos de todo un pueblo. En nombre de la democracia se han cometido las peores injusticias de la historia, y nuestro país no es la excepción.
Elecciones 2011 es una oportunidad para perfeccionar la democracia, donde la participación ciudadana no comprometa el Estado de derecho.
Después de estas reflexiones, estamos listos para hacer un análisis de la coyuntura electoral del país, momentos muy especiales que vivimos y que la gran mayoría está tratando de encontrar explicaciones antes de que la crisis los agarre desprevenidos y sus efectos sean irreversibles, si las partes en conflicto endurecen sus posiciones.
Para iniciar, hay suficiente evidencia que indica que los presidenciables de las formaciones políticas coalición Unidad Nacional de la Esperanza / Gran Alianza Nacional (UNE-GANA) y Visión con Valores (VIVA) no van a ser inscritos, por lo tanto no participarán en las elecciones generales 2011. Conclusión basada en las resoluciones hasta ahora del Registro de Ciudadanos (RC), Tribunal Supremo Electoral (TSE) y Corte Suprema de Justicia (CSJ). Solo falta que se pronuncie la Corte de Constitucionalidad (CC), que se esperaría mantuviese los mismos criterios de las anteriores instituciones.
Si se diera el caso, poco probable, de que la CC permitiera la inscripción de los candidatos de la UNE-GANA y VIVA, el escenario político cambiaría radicalmente; por ello no dejaría de ser complicada la situación como los actuales momentos de la coyuntura, por tal razón se justificaría un nuevo análisis. Para continuar en esta tarea, se recomienda que el lector no saque sus propias conclusiones apresuradamente, debiéndolo hacer con prudencia al final y, desde luego, después de haber terminado de leer el texto completo. Es necesario tener el contexto en el que se dan las interpretaciones y el análisis, evidenciando con esto la objetividad y la imparcialidad con que se realiza el ejercicio.
El Partido Patriota (PP) se mantiene en la cabeza de las encuestas para presidente; en por lo menos una existe evidencia de que está cerca de ganar en primera vuelta, de mantenerse el ritmo de crecimiento. En segundo lugar aparece la coalición UNE-GANA, espacio que podría ser ocupado por uno de los siguientes partidos: Libertad Democrática Renovada (LIDER), el partido Compromiso, Renovación y Orden (CREO) y Visión con Valores (VIVA), si este último participara, aunque las posibilidades parecen ser bajas. En conclusión se tendría a PP a la cabeza y en segundo lugar dos partidos políticos, LIDER y CREO. Los votos de UNE-GANA y VIVA se esperaría que se distribuyeran equitativamente de acuerdo con el porcentaje que representen los partidos que al final queden inscritos para participar. De acuerdo a este “imaginario”, se puede afirmar que el PP tendría garantizado el primer lugar en la primera vuelta y, obviamente, sacaría lo suficiente para que no se realice la segunda vuelta electoral. Y los partidos políticos que se mencionan que le seguirán, ninguno de los dos alcanzaría el nivel de simpatía que había tenido la UNE-GANA, razón por la que se cree que no habría segunda vuelta, a pesar de que LIDER tiene posibilidades de crecer en lo rural y que CREO igualmente lo haría en lo urbano, incluyendo el área metropolitana.
Los argumentos del por qué el PP ganaría en primera vuelta: el voto de castigo a la UNE, que votaría por el PP al no participar porque se le ha negado la inscripción; se esperaría que siguiera votando por el PP al no tener otra opción que supere la simpatía que el pueblo le tiene al PP. La UNE dejaría en libertad a sus seguidores para que voten por el que quieran para presidente, aunque les podrían recomendar que no voten por el PP. Sin embargo, muchos votarían por el PP porque la gente no quiere ser perdedora. Además, el PP se ha comprometido a continuar y ampliar los programas de cohesión social, bandera política principal de la UNE-GANA. LIDER y CREO tendrían un crecimiento, pero no lo suficiente para garantizar la segunda vuelta electoral. El candidato del PP, además de ser político, es militar; por ello la sociedad puede tener la percepción de que es el único que puede garantizar la seguridad, siendo este el principal problema del pueblo y coincidiendo con la principal demanda social. Y por último tenemos las encuestas que ya indican que está muy cerca de llegar al límite que le permitiría ganar en primera vuelta.
¿Por qué el PP no ganaría en primera vuelta y hasta podría perder la segunda vuelta electoral? Seguidamente se enumeran todos aquellos errores que pudieran darse y, por lo tanto, provocar que el PP pierda su popularidad: falta de humildad; sentirse elegidos para gobernar, por lo que no necesitan del apoyo de nadie; tratar con desprecio a la gente y a sectores de la sociedad; mantener una actitud arrogante y soberbia indiscriminada; falta de capacidad para llegar a acuerdos y realizar consensos hasta con sectores que aparentemente son insignificantes; no darle seguimiento a las personas y sectores que se han manifestado abiertamente y en completo rechazo al candidato y al partido; estos trabajan por convicción, son silenciosos y efectivos.
Por qué la UNE tiene poca o ninguna posibilidad con su candidata presidencial: por el fuerte y oportuno respaldo al TSE y a la Constitución Política del país por parte de los embajadores de las naciones desarrolladas representadas en el país. Un divorcio a todas luces con el único fin de poder ser candidata presidencial, tipificado como “fraude de ley” por estar en contra del espíritu de la Constitución, argumento que sirvió para negarle su inscripción en el RC y ratificado por el TSE y reconocido por la CSJ, manifestando este que el RC tiene competencia para calificar quién puede o no ser candidato. Ahora solo queda la CC, que, basado en todos los procedimientos, es casi seguro que le negará la posibilidad de ser candidata a la presidencia.
Las cortes, especialmente la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la Corte de Constitucionalidad (CC), tienen como magistrados a personas con relativa reputación, mucho mayor que en otros tiempos; debido a los procedimientos democráticos de las Comisiones de Postulación, las cuales fueron observadas y fiscalizadas por la sociedad civil y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), quienes constantemente denunciaron a los candidatos con tacha y sin idoneidad. A pesar de que el Congreso de la República los eligió para que realicen las funciones del cargo, siempre existe la posibilidad de que quieran cobrarse el favor en casos específicos como este. Pero, por tratarse de un tema evidente de violación a la Constitución y por estar en juego su reputación, sin dejar de mencionar la censura social y el repudio de los países amigos, se tratarán de apegar a la ética de su puesto, por lo que se cree que harán oídos sordos ante la presión de aquellos que los eligieron. Esto, para suerte de la sociedad, hará que en esta vez se haga justicia, que en otro tiempo no habría existido. Además, se le está enviando un mensaje a los sectores oscuros, en el que se les advierte implícitamente que en el futuro no se protegerá a los que estén en contra de la ley y la democracia. La mayoría de los magistrados de las diferentes cortes obtendrán la admiración de todo un pueblo y el reconocimiento de las naciones del mundo a través del cuerpo diplomático. Con esto tendrán garantizada su reputación y su carrera como promotores de la justicia en el país. De aquí en adelante todos los magistrados tendrán un manejo más transparente en sus cargos porque hay un respaldo grande a la justicia, por el bien del país.
Las concentraciones masivas no garantizan nada, solo se representan así mismas. Es una forma de autoengaño; si representaran algo, solo puede ser de sí mismas. No tuvieron ningún poder persuasivo y se cree que no tendrán alguno, a no ser que sean espontáneas.
Acciones probables de la UNE-GANA y posibles consecuencias: en el peor de los casos se pudiera pretender parar las elecciones si no inscriben a su candidata. Esto llevaría una serie de acciones irregulares, a pesar de que puedan ser poco probables; de todos modos se analizarán para estar prevenidos. Al no contar con planes alternativos B, C y D, y solo haberse quedado con el A (inscripción de su candidata), la coalición UNE-GANA queda en un callejón sin salida. Para sobrevivir políticamente y alcanzar sus aspiraciones, los dirigentes municipales y departamentales y los candidatos a alcaldes y diputados solo cuentan con la esperanza de que la candidata sea inscrita, por lo que estarían dispuestos a llegar a las últimas consecuencias con tal de lograr dicha meta. Es ella, la candidata de la coalición, la única garantía para afianzarse en los cargos de elección y adquirir poder político. Porque no es un secreto, el caudal de votos cautivos con que cuenta, producto de los programas sociales, y además es a quien los financistas estarían dispuestos a hacer sus aportaciones. Pareciera que nunca pensaron en por lo menos otro plan; si fuera así, diseñaron una estrategia casi de guerra en donde la gente queda para sobrevivir políticamente al frente encabezado por la aspirante a la primera magistratura. En el frente de batalla, por decirlo así, han identificado al PP como el contrincante o líder para que las cortes se opongan a la inscripción. Tal señalamiento se puede poner en duda cuando la sociedad civil organizada, con la ley en la mano, y las naciones del mundo representadas en el país han alzado su voz para que se respete la Constitución y el Estado de derecho. La voz del PP es irrelevante cuando los que pregonan superan en todo a los intereses de un partido, aunque este sea el más grande y poderoso.
El PP no debería ser el interesado en que la coalición UNE-GANA no participe con su candidata, ya que esta campaña la ha desarrollado con una abierta y clara oposición al gobierno, especialmente en los temas de cohesión social y seguridad. Al no poder inscribir la candidata, el oficialismo se borra del mapa político; de igual manera parecería que pierde fuerza su oposición. Aunque hay que reconocer que el estandarte del PP es la seguridad, problema del cual la sociedad demanda soluciones urgentes; por lo mismo será tema central de debate y podría definir gran parte del electorado.
Al no tener otro plan y no ser inscrita, para empezar no tendría candidata presidencial; por lo tanto, las posibilidades de obtener la presidencia son nulas. Se convierte desde este ángulo en un error estratégico del oficialismo, con repercusiones incalculables, ya que se disminuiría el número de alcaldes y diputados considerablemente por no contar con la fuerza de una candidata presidencial que trabajó varios años para garantizar dicho caudal. Deja a la coalición con nulas posibilidades de continuar en el poder, a no ser que apoye a alguien en segunda vuelta, si esta fuera posible. Además, contará en el Congreso con una representación débil y, por lo tanto, al alcance de los adversarios políticos.
El plan A sin candidata inscrita no puede incluir el apoyo a otro candidato a la presidencia en primera vuelta sin que se debiliten los candidatos a alcaldes y diputados de la coalición, porque el presidenciable que se apoye tiene su propio partido que lo postula con sus candidatos a alcaldes y diputados. La confusión sería grande, donde la coalición saldría aún más debilitada porque la gente vota en línea —votaría por el presidenciable y por sus candidatos a diputados y alcaldes del partido ajeno—; este riesgo no creo que estén dispuestos a correr y además es una acción de deslealtad a sus cuadros, ya que esto se sumaría al desgaste acumulado por la falta de candidata presidencial. Este apoyo es más factible en una segunda vuelta.
En cuanto a la posibilidad de parar las elecciones, solo les quedan acciones legales ya no contra la negativa de la inscripción sino contra el proceso eleccionario, lo que difícilmente podrán lograr, pero pueden intentarlo. Pero sí pueden tomar carreteras, crear inestabilidad por todos los medios, desórdenes sistematizados; eso dejaría entre dicho al presidente de la República si no interviene oportuno y enérgicamente, por tratarse de su propia gente. La gente de la coalición estaría dispuesta a arriesgarse convocando y dirigiendo, bajo el discurso de que les han violado sus derechos. Esto, de todos modos, es parte de la estrategia —plan A—: solo una salida, inscripción por todos los medios de la candidata o interrumpir las elecciones generales. La gente de la coalición no tiene otra opción.
Si llegara a ser candidata, ¿podría ganar? Primero debe ser candidata y después analizaríamos si tiene posibilidades reales. Esperemos que, si sucediera, tendríamos justificaciones suficientes para hacer otro análisis, que desde luego será tan controversial como este.
Mariano Portillo
Sobre el autor
Me dedico a la Investigacion Criminal, a dar capacitaciones y realizar Proyectos en Seguridad Publica, Prevencion del Delito e Investigacion Criminal
25 artículos · 32.370 lecturas
Artículos relacionados
Partido político: izquierda, derecha, liberales y conservadores
¿Qué es la derecha y la izquierda en la política de partidos?...
Venezuela es el faro de luz que ilumina Latinoamérica
Breves reflexiones. ¿Qué tiene que ver Venezuela con nuestro país (El...
El Salvador y América Latina: retos y desafíos de la democracia
La democracia como forma de gobierno enfrenta problemas y desafíos, pero...
El Salvador: diferencias entre formas de estado y gobierno
El presente artículo refiere conceptos y definiciones frecuentemente utilizados en...
La geografía radical, una alternativa en la interpretación de la realidad contemporánea
El presente trabajo recoge parte de la evolución conceptual de la denominada...
Democracia y paz social
La democracia se entiende como el sistema político donde el pueblo de un Estado...