Cómo obtener una segunda hipoteca si ha sufrido una ejecución o embargo hipotecario
La obtención de una segunda hipoteca es una tarea que requiere cierto trabajo, pero se puede conseguir. Hay muchos propietarios que han sufrido un embargo de su vivienda por no pagar la hipoteca.
14 de enero · 583 palabras
En caso de haber sufrido una ejecución hipotecaria, el proceso de obtener una segunda hipoteca puede parecer un reto insuperable para muchos afectados. Sin embargo, es posible conseguirlo, como han demostrado muchos de los propietarios actuales que han pasado por esa situación.
El primer paso es revisar el pasado y entender las causas que llevaron a la ejecución hipotecaria.
A partir de ahí, se pueden identificar qué cambios son necesarios para evitar caer en la misma situación nuevamente, tales como formar hábitos de consumo racional y utilizar responsablemente el ingreso disponible.
Es importante aprender a vivir dentro del presupuesto disponible y establecer límites claros para la cuota de la hipoteca, que no debería exceder el 35%-40% del ingreso neto mensual.
Se debe tener en cuenta también las necesidades básicas del presupuesto, como alimentación y los servicios públicos. Mejorar la relación con los bancos es otro factor clave, ya que afecta el expediente de crédito.
Abrir tarjetas de crédito y utilizarlas con responsabilidad puede ser una forma de mejorar la calificación crediticia. En resumen, el camino para obtener una segunda hipoteca puede no ser fácil, pero es factible si se toman las medidas necesarias.
Si sus errores del pasado hicieron que sufriera una ejecución hipotecaria, o lo que es lo mismo un embargo de su vivienda por no pagar la hipoteca, probablemente se sentirá como si le hubiese caído el mundo encima y que nunca más podrá comprarse una casa mediante la hipoteca de un banco.
La obtención de una segunda hipoteca es una tarea que requiere cierto trabajo, pero se puede conseguir. Hay muchos propietarios actuales que han sufrido un embargo de su casa por no pagar la hipoteca.
Aprender de los errores
El primer paso para comprar una vivienda por segunda vez es ver qué pasó la primera vez. Pregúntese por qué no pudo hacer frente a los pagos de la hipoteca. ¿Fue debido a la pérdida de empleo, a la reducción de ingresos o hay otra razón de fondo? Muchas veces, el problema de fondo es otro.
El camino hacia el buen crédito se encuentra en la formación de hábitos de consumo racional y el uso responsable de su ingreso disponible.
Presupuestación de su estilo de vida
En primer lugar, debe aprender a vivir de su presupuesto. Es muy fácil excederse si no dispone de directrices, como cuando comemos sin ver las calorías que consumimos. La cuota de la hipoteca no debería exceder entre el 35 % y el 40 % de sus ingresos netos mensuales. Esto significa que si sus ingresos mensuales y los de su cónyuge son de unos 2.000 €, la cuota de la hipoteca no debería ser de más de unos 700 u 800 €.
Tendrá que tener en cuenta el presupuesto para las necesidades básicas, como alimentos, servicios públicos y otras obligaciones financieras. Pregúntese si está preparado para convertirse en propietario de una casa en este momento de su vida financiera. Si sus ingresos no permiten el pago de la hipoteca, tal vez el alquiler sea su mejor opción en estos momentos.
Trabajando para mejorar su relación con los bancos
El trabajo para mejorar su expediente de crédito es fundamental. Puede tomar un par de años recuperarse del estigma del embargo. Hay muchas maneras de mejorar su relación con los bancos. Una buena opción es abrir un par de tarjetas de crédito.
Utilice las tarjetas de crédito consumiendo aproximadamente un 30 % del crédito disponible en las mismas. Es un hábito: en vez de pagar con dinero efectivo, pague con la tarjeta sin excederse de ese 30 % del límite. De esta forma podrá demostrar al banco que es un consumidor responsable. También es interesante solicitar algún crédito no superior a 6.000 € y así sumar puntos y demostrar que el banco le ha prestado dinero a un cliente responsable. Con esto hay que tener cuidado y ser realmente responsable.
De nada sirve pedir un crédito y tardar dos años en pagarlo. La idea no es gastarse el dinero del crédito, sino asumir cierta carga por los intereses y devolver la totalidad del crédito en poco tiempo. Es una buena manera de hacerse amigo de los bancos.
Si cumplimos lo antes mencionado: tener un buen nivel de ingresos; que la cuota de la hipoteca no sobrepase el 40 %; haber contratado tarjetas de crédito y un préstamo; y haber actuado de forma responsable, ya podemos ir al banco y pedir la hipoteca de nuestra nueva vivienda.
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