Liberación femenina

este artículo habla de cómo la sociedad ha juzgado a las mujeres liberadas y de cómo muchas temen mostrarse así. Sin embargo, vemos que la situación ha cambiado, ya que son ellas las independientes y preparadas; no temen ser decididas y arriesgadas con sus parejas.

Isabel Cristina Acevedo Villa
Isabel Cristina Acevedo Villa

2 de octubre · 623 palabras

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Liberación femenina - Noviazgo y Parejas

El artículo habla sobre cómo la sociedad actual juzga a las mujeres que tienen relaciones sexuales con varios hombres o que tienen varias parejas, acusándolas de no valorarse a sí mismas.

Sin embargo, se cuestiona cuántas mujeres en siglos pasados se vieron obligadas a permanecer en relaciones tóxicas e infelices debido a la inseguridad y falta de opciones.

La promiscuidad siempre ha existido, pero ahora es más aceptada y las mujeres tienen menos miedo de expresar sus deseos sexuales.

Aunque hay algunas mujeres que optan por ser más reservadas y abstenerse de ciertas prácticas debido a su educación o creencias personales, la idea de tener una pareja estable como complemento en todos los sentidos sigue siendo valorada por ambos sexos.

La sociedad ha estigmatizado a las mujeres por ser hogareñas y luchar por un matrimonio infeliz, pero en la actualidad las mujeres tienen la libertad de elegir con quién quieren estar y con quién quieren tener relaciones sexuales sin ser juzgadas.

La libertad de elección debería ser una realidad para todas las mujeres en todo momento.

Liberación femenina

Las mujeres piensan que el tener sexo con varios hombres o tener varias parejas al mismo tiempo es no quererse a sí mismas, pero he aquí la pregunta del millón: ¿cuántas mujeres de siglos pasados han tenido que someterse toda su vida a una mala relación por culpa de la inseguridad? Ahora es cuando la sociedad de esta época juzga, señala y acusa a las personas de no tener una pareja estable y de no quererse a sí mismas. No debemos olvidar que la promiscuidad siempre ha existido, solo que ahora es más liberada y las mujeres no tienen miedo de decir "quiero sexo salvaje, comprar juguetes, etc.". Claro que es de aclarar que no todas lo hacemos; hay mujeres que optan por ser más reservadas y abstenerse de hacer muchas cosas por la forma de criarse. Estas son las mujeres que sufren un poco más, por decirlo así. No debemos olvidar que nuestro sexo opuesto piensa en tener una pareja que sea un complemento, es decir uno solo en todos los sentidos. ¿Qué hombre no desea una mujer sensual, creativa, independiente en la cama? Todos, pero a la hora de escoger esposa se quedan con la más calmada y he ahí donde consiguen la "sucursal" que es el complemento de la esposa: la divertida, la sensual y la que no se dejó caer por el hogar.

La sociedad nos ha estigmatizado por ser mujeres hogareñas y por luchar por un matrimonio el cual no vale la pena. ¡Olvídenlo! Estamos en el XXI, donde las mujeres decidimos con quién estamos y con quién nos acostamos. El hecho de que nos acostemos con miles o cientos no nos hace mujeres de poco valor; el hecho de aguantar maltrato intrafamiliar y ser dependientes de alguien sí lo es. Hoy por hoy solo podemos decir que ya somos libres de decir lo que queremos hacer.

Un gran filósofo dijo: «No existe el cielo ni el infierno; cada persona decide cómo crear su propio cielo y su propio infierno en la tierra. Su vida la define cada quien». Juan Pablo II.

Las mujeres de este siglo son más liberadas e independientes; nosotras mismas ya somos quienes escogemos nuestros propios esposos. Nosotras decidimos si son buenos o malos y, la verdad, en la parte económica ya no son nuestro punto de apoyo, debido a que ahora somos preparadas y seguras de nosotras mismas.

La excepción, claro, no faltan: hay mujeres que por pena ante la sociedad quisieran ser esa a quien todo el mundo mira y juzga; ahí es donde está la infelicidad y el frustramiento ante la sociedad. ¿Cuántos matrimonios se han caído por culpa de la falta de sexo y la monotonía? ¿Dónde está la mujer divertida con la que me casé?

Mujeres, el matrimonio es algo que nos estigmatizaron desde épocas atrás; eso ya no es importante y no es para toda la vida, créanlo. Es para toda la vida cuando dos personas aceptan realmente los defectos del otro, cuando no se someten a lo que piensa el otro, hablan como amigos; esos son los verdaderos matrimonios basados en confianza y seguridad por parte y parte, donde nosotras no somos las dueñas de la pareja y somos más liberadas.

No se estigmaticen; sean liberadas, auténticas. No tengan miedo de ser ustedes mismas: la sociedad es un espejismo del qué dirán, una imagen donde las personas hablan porque sí y porque no.

Ser una mujer auténtica y segura de sí misma la hace valiosa

Isabel Cristina Acevedo Villa

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Isabel Cristina Acevedo Villa

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