La habitación del niño que está creciendo

No tengas miedo de llenar su habitación de tonos más alegres y vitales y dejar de lado el mundo del pastel. Lo mejor es mantener un color básico, blanco por ejemplo, y combinarlo con pinceladas de otros colores en los muebles, la ropa de cama o incluso en una de las paredes.

Pepe G
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19 de septiembre · 364 palabras

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La habitación del niño que está creciendo - Bricolaje

A medida que los niños crecen, su habitación debe adaptarse a sus nuevos gustos y necesidades. Es importante involucrar al niño en la decoración y encontrar un equilibrio entre lo que él quiere y lo que necesitamos para mantener todo ordenado.

A esta edad, les suelen gustar los colores fuertes, por lo que no hay que tener miedo en utilizar tonos más alegres y vitales en la decoración. Es recomendable mantener un color base, como el blanco, y combinarlo con pinceladas de otros colores en muebles, ropa de cama y paredes.

También es posible utilizar vinilos decorativos o convertir una pared en una pizarra con pintura especial.

Es importante tener en cuenta que los niños suelen dejar manchas en las paredes, por lo que se puede pintar con pintura plástica o lavable, o colocar un zócalo de un material resistente en la parte inferior.

Finalmente, se puede crear un expositor personal para colgar sus creaciones y obras de arte en la pared. En resumen, la clave es crear un espacio alegre y funcional que refleje la personalidad del niño y le permita desarrollar su creatividad.

A medida que el niño va creciendo, necesita una decoración en su habitación, que se adapte a sus nuevos gustos y necesidades. Además, ya no es un bebé y no tiene sentido volver a decorar su habitación sin contar con él. Te ayudamos a encontrar un equilibrio, entre lo que él quiere y lo que nosotros necesitamos, para que esté todo ordenado.

Desde hace poco le gustan los colores fuertes: amarillo limón, verde esmeralda, azul mar, rojo volcán… No tengas miedo de llenar su habitación de tonos más alegres y vitales y dejar de lado el mundo del pastel. Lo mejor sería mantener un color básico, blanco por ejemplo, y combinarlo con pinceladas de otros colores en los muebles, la ropa de cama o incluso en una de las paredes. Así su habitación se llenará de vida, pero sin quedar agresiva a los sentidos. Además, se puede cambiar de nuevo su aspecto general, cambiando los colores.

Manchas en las paredes. A esta edad es imposible que mantengan las paredes impolutas. Una idea es pintarlas con pintura plástica o lavable, o colocar hasta la altura del niño un zócalo de un material también lavable y en un color más sufrido. No necesita superar los 80 o 90 cm.

Pegatinas gigantes

Otra idea: decorar sus paredes con vinilos. Los hay muy bonitos y la mayoría son desechables y pueden cambiarse por otros distintos. ¿Y qué te parece convertir una pared en una pizarra? Pues también es posible, con pintura de pizarra. Solo hay que dar un par de manos y dejarla secar bien (unos cinco o seis días) antes de dibujar encima.

Expositor personal

También suelen gustarles enseñar a los demás sus obras maestras. Coloca dos ganchitos en la pared, separados al menos 60 cm, y ata un cordoncito de lado a lado (y todo a su altura). Ahí podrá ir colgando sus dibujos, sus recortables, sus primeros retratos…

vinilos infantiles

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