Los campos magnéticos y los discos duros

Una de las situaciones más nocivas para los discos duros y otros sistemas de almacenamiento es la exposición a un fuerte campo magnético. En este texto se explica por qué se producen los daños y por qué las copias de seguridad y la intervención de especialistas aumentan las probabilidades de recuperar los datos.

Paco Sánchez
Paco Sánchez

26 de agosto · 358 palabras

Compartir: 𝕏 Twitter 📱 WhatsApp
Los campos magnéticos y los discos duros - Hardware

En este artículo se habla de cómo la exposición a un campo magnético fuerte puede ser muy nociva para los discos duros y otros sistemas de almacenamiento. Incluso algo tan simple como apoyar un disco duro sobre un altavoz potente puede eliminar la información almacenada allí.

Esto no solo afecta a los discos duros tradicionales, sino también a las memorias de estado sólido (SSD), como tarjetas de memoria y discos duros externos.

Un campo magnético suficientemente poderoso puede alterar la estructura eléctrica de la cobertura de las placas, evaporando la información almacenada.

En casos como estos, solo una empresa profesional de recuperación de datos podría intentar reconstruir los archivos corruptos en base a las partes que aún permanecen intactas. Es importante destacar que la recuperación de archivos cifrados dañados puede ser aún más complicada.

Por lo tanto, la mejor política es hacer una copia de seguridad externa de la información sensible para poder recuperar los datos en caso de un incidente potencialmente catastrófico. Como conclusión, la recuperación de archivos dañados debe dejarse en manos de personal especializado.

Una de las situaciones más nocivas para los discos duros y otros sistemas de almacenamiento es la exposición a un fuerte campo magnético.

No es necesario recurrir a un escenario de ciencia ficción para que esto suceda, pues simplemente con apoyar un disco duro sobre un altavoz potente o cualquier otro mecanismo que tenga un imán en su composición puede generarse la eliminación de los datos allí almacenados.

Esto no solo sucede con los discos duros tradicionales, compuestos de placas que giran para ser leídas por un cabezal, sino también con las memorias de estado sólido, es decir, los dispositivos flash, como tarjetas de memoria, discos duros externos, tabletas, etc.

Lo que sucede es que la información se almacena en pequeñas celdillas capaces de recibir una carga eléctrica; los gestores de archivos que acceden al disco son capaces de detectar si esas celdillas están o no cargadas y extraer la información en forma binaria, es decir, en una sucesión de 1 y 0.

Un campo magnético suficientemente poderoso alterará la estructura eléctrica de la cobertura de las placas de los discos duros, evaporando la información allí almacenada. Cabe destacar que no se puede garantizar la recuperación de toda la información perdida, pues en casos como el descrito, solamente una empresa profesional de recuperación de datos podría intentar reconstruir, a partir de las partes que aún permanecen intactas, los archivos corruptos.

La situación se complica cuando los archivos dañados están cifrados. Es por eso que la mejor política para recuperar datos es hacerlo en salud, y guardar una copia de seguridad externa de la información sensible, de gran valor para nosotros o para el funcionamiento de una empresa.

Queda claro que la mayor tasa de éxito en la recuperación de archivos dañados va a ser lograda siempre que recurramos a personal especializado.

Paco Sánchez es asesor en Serman, Recuperación de Discos Rígidos. http://www.serman.com/

Paco Sánchez

Sobre el autor

Paco Sánchez

Paco Sánchez es asesor en Serman, Recuperación de Discos Rígidos.

22 artículos · 19.047 lecturas

Comparte tu conocimiento con el mundo.

Publicar un artículo →