Balance de elecciones 2011 en Perú: primera vuelta
¿Qué podemos aprender del proceso electoral peruano de 2011? Presento lo que muestran los resultados: quiénes cometieron errores en la campaña, qué afectó a las candidaturas y cómo cambiaron las preferencias electorales. Es un balance interesante que puede ayudar en las próximas contiendas.
18 de abril · 1148 palabras
La reciente elección en Perú vio una gran participación ciudadana en todo el país, con la mayoría de los ciudadanos deseando dejar claro qué tipo de país desean.
El ex alcalde Castañeda Lossio compitió con una pata coja en medio de denuncias por supuestos malos manejos, como el Caso Comunicore, y aunque su gestión fue alabada, esto no fue suficiente para sus electores.
Por otro lado, el candidato Toledo se presentó como la única opción y fue apoyado por encuestadoras, periódicos y canales de televisión, pero su rechazo a una prueba toxicológica pública, su gobierno lleno de escándalos familiares y mal recuerdo de su esposa en la población lo llevaron a su caída en las encuestas.
Sin embargo, lo que lo enterró desde la mitad de la campaña fue la estúpida sugerencia de sus asesores de pronunciarse por la legalización del aborto, el matrimonio gay y el consumo de drogas, lo que no se recibió bien en la población.
En resumen, aunque Castañeda Lossio tenía una buena gestión y Toledo tenía el apoyo de los medios de comunicación, ambos candidatos no lograron la aprobación necesaria de las personas en Perú.
En Perú se realizó el proceso electoral, con la masiva asistencia de los ciudadanos peruanos en territorio patrio. La mayoría quiso dar su voto, sufragar para dejar muy en claro cuál es su deseo de país.
De un lado vimos a un ex alcalde competir con una pata coja, en medio de denuncias por supuestos malos manejos, como el caso Comunicore. Castañeda Lossio intentó, cargado de muy buenas intenciones, alcanzar el triunfo, pero ya estaba muerto desde el inicio de la lid electoral. Las innumerables obras en bien de la capital no fueron tomadas en cuenta por el electorado.
¿A quién madruga Dios ayuda?
Por otro lado vimos desde el inicio a un candidato como Toledo presentarse como la única opción, el salvador de la democracia, algo que nadie se creyó, por más avisos publicitarios las 24 horas del día.
Encuestadoras, periódicos y canales de TV apoyaron al "cholo de Harvard" desde el principio y hasta recibió un gran y generoso espaldarazo de encompetados, que de nada sirvió. Su rechazo a someterse a una prueba toxicológica en público, los antecedentes de su gobierno llenos de escándalos familiares y el mal recuerdo de su esposa en la población sumaron todos juntos para su caída en las encuestas.
La población electoral no se comía el cuento de "Con Toledo, al Perú no lo para nadie".
La estocada final en la garganta lo hirió de muerte camino al día de las elecciones.
El señor Nava puso al descubierto otros hechos, como el gasto exorbitante y desmesurado en la compra de licor para Palacio de Gobierno durante su mandato. Lo presentaron ante el país como un "borrachín impenitente".
Pero no fue solo eso lo que le desinfló las llantas al "candidato salvador".
Lo que lo enterró desde la mitad de la campaña fue la estúpida sugerencia de sus asesores de pronunciarse por "la legalización del aborto", "la legalización del matrimonio gay", "la legalización del consumo de drogas", que intentó de mil formas explicar que no dijo lo que quiso decir...
En Perú estas propuestas cayeron muy mal en la población que, aunque no quieran reconocer algunos intelectuales, es muy católica y religiosa, no siendo pocos los que abrazan otras confesiones cristianas, que vieron estas propuestas audaces como una amenaza y desobediencia a las enseñanzas de la Santa Iglesia, a las buenas costumbres y a la moral que se necesita para una sociedad sana.
Toledo ya sabía que iba a perder; las encuestadoras no pudieron maquillarlo con números, porque Canal 11-RBC hacía a diario encuestas en directo, recibiendo llamadas de sus televidentes que dejaban ver cuál era la intención real de voto de la población.
Sabiéndose perdedor comenzó a conminar a la población a no votar por Ollanta Humala, señalando que era "un salto al vacío".
Pero la población a nivel nacional lo castigó. Quedó en cuarto lugar.
PPK
El economista Pedro Pablo Kuczynski, que inició con bajísima intención de voto, pasó de 5% a 16% y quedó tercero; desplazó a Toledo, mandó a Castañeda a la cola y contó con amplio respaldo. La juventud capitalina se identificaba con él. Fue un buen candidato.
Keiko
Hizo la mejor campaña electoral, sin insultos, sin golpes bajos, sin soberbia, sin creerse la salvación; incluso con gran generosidad dijo que "Ollanta Humala no era el diablo, que sin gobierno, no es el fin del mundo".
Hizo bien porque la victimización de Humala le sirvió para ganar el favor del electorado.
En Perú, cuando uno de los candidatos es pateado, golpeado sin cesar, ninguneado y maltratado por la prensa y los canales de TV, suele ser visto con compasión por la población. Esa compasión hacia el que es más golpeado hace que muchos peruanos voten con el corazón más que con la razón.
Ollanta Humala creció más en las encuestas con el generoso espaldarazo que le dieron los wikichismes, con el cable que reveló que Toledo y su amigo favorito solicitaron a la embajada americana que detenga el triunfo del nacionalista en las elecciones de 2006.
Ollanta Humala
Cambió el polo rojo por camisas celestes, terno, saco y corbata, lo que mejoró su imagen.
No se mostró tan radical; aparecía muy ponderado, dando la apariencia de una persona mesurada y de buenos modales. Su mensaje fue distinto al de su plan de gobierno, y así logró que el electorado viera a un Ollanta renovado, más democrático, aunque en el fondo no lo haya sido. Ser conciliador ha sido la mejor estrategia.
Alejarse de Hugo Chávez ha sido muy bueno para su campaña. Si hubiera elegido al dictador venezolano, se desinflaba.
La población le tiene miedo; hay millones de peruanos que no se sienten muy a gusto con él.
El temor es que comiencen estatizaciones, confiscaciones, expropiaciones, persecuciones, cierre de medios de comunicación social, reelección indefinida y fuga de capitales.
Tiene un gran respaldo, no hay duda, pero es en provincias donde así es. No es lo mismo en la capital.
Segunda vuelta electoral
En la segunda vuelta se impondrá el voto capitalino.
Los vencidos, PPK, Toledo y Castañeda Lossio, deben ahora decidir y ya a qué candidato apoyan para la segunda vuelta: Ollanta Humala y su proyecto nacionalista o Keiko Fujimori Higuchi y su promesa de compartir el crecimiento económico, respetar la Constitución, no modificarla, respetar la libertad de expresión, generar empleos mediante inversiones y mantener los TLC para que el Perú siga en la ruta que mejores resultados le ha dado en los últimos 15 años.
Lecciones importantes
Este proceso nos ha dejado algunas lecciones que podemos enumerar:
- El poder del dinero y de los medios de comunicación es nada cuando el pueblo ya decidió su voto.
- Las encuestadoras, por más que maquillen a los candidatos, no logran engañar a los electores.
- Las declaraciones de encompetados poco le importan a la población electoral peruana.
- Los políticos profesionales están mal vistos y nadie los quiere más en el poder.
- La población peruana quiere un cambio que permita que ellos vean en sus bolsillos el crecimiento económico.
- El fujimorismo vive en la población, tiene arraigo en los peruanos, aunque eso lo desmientan mil veces los enemigos de Alberto Fujimori.
- Buena parte del Perú cree en el autoritarismo y en la mano dura; se siente fascinada con propuestas radicales, por eso Ollanta Humala quedó primero.
Los principales líderes apristas no fueron reelegidos por la población; solo lograron cuatro congresistas. La más votada fue la novel congresista Luciana León Romero, demostrando que el pueblo la quiere, la respeta y confía más en ella que en los compañeros casi históricos.
Como en anteriores procesos, el partido político de gobierno saliente no alcanza más de 5% y se reduce su número de congresistas drásticamente.
¿Quién ganará las elecciones en segunda vuelta?
Es algo que no sabemos... solo esperamos que no destruya el país, que no retrocedamos 60 años, que no terminemos convirtiéndonos en otro paraíso socialista.
Sonría y sea feliz
Pedro A. Reyes Ramos
http://www.actiweb.es/alvisegperu
Sobre el autor
Instructor de Seguridad Publica y Privada inscrito en el Ministerio de Interior de Peru.Director de AASIPP PERUDirector de Alvisegperu
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