El lavado de uniformes médicos

Si bien los uniformes médicos se utilizan para evitar la transmisión de infecciones entre el personal y los pacientes, pueden convertirse en un foco de contagio si no se manipulan según los procedimientos de tratamiento, lavado y desinfección. Por ello, es esencial respetar medidas desde su transporte hasta su almacenamiento para evitar riesgos.

Samuel Ruiz
Samuel Ruiz

8 de mayo · 409 palabras

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El lavado de uniformes médicos - Administración de Empresas

En el artículo, se destaca la importancia de mantener la higiene y garantizar la desinfección de los uniformes médicos. Se sugiere utilizar bolsas cerradas para transportar la ropa sucia a la lavandería, donde debe ser lavada por personal diferente al que manipula la ropa limpia.

Se deben utilizar productos químicos que no maltraten la tela y desinfecten. Además, se recomienda evitar que los uniformes médicos tengan botones, cinturones o pliegues para facilitar su proceso de lavado y deben ser reemplazados inmediatamente después de ensuciarse.

Para mejorar la duración de los uniformes médicos se deben revisar las condiciones del tejido, elegir aquellas que sean más impermeables y estrechas, utilizar los uniformes adecuados para cada caso y desechar aquellos que tengan manchas que no se puedan quitar o se encuentren rotos.

Si el proceso de lavado se lleva a cabo en casa, se deben seguir aspectos que garanticen su proceso de desinfección y mantenerlos higiénicamente. En general, es importante considerar aspectos de higiene en la vestimenta médica para evitar la propagación de enfermedades.

Las prendas sucias deben ser transportadas a lavandería para dejarlas nuevamente limpias, cómodas y listas para utilizarse. En este proceso se debe transportar la ropa sucia en bolsas cerradas; en lavandería, separarla de la ropa limpia y que sea lavada por personal diferente al que manipula la ropa limpia, utilizar productos químicos que además de lavar desinfecten y no maltraten la tela. Una vez limpias, deben almacenarse con medidas higiénicas.

En los uniformes médicos, en especial las batas que son las prendas de uso cotidiano, se debe evitar que contengan botones, corchetes, cabillos, cinturones o pliegues para facilitar su proceso de lavado. Debe ser sencilla y cómoda, fácil de quitar y poner; hay que considerar que la bata sólo debe utilizarse en el área de trabajo, nunca mantenerla puesta si se atiende una reunión, para tomarse tiempo libre, en especial si se va a comer, etc. Debe ser reemplazada inmediatamente después de ensuciarse aunque sea parcialmente. Debe cumplir un ciclo de vida, pues el tejido se abre y deja pasar gérmenes como resultado de varias lavadas.

Los factores a considerar para mejorar la duración de los uniformes médicos son:

  • Al comprar la ropa, revisar que el tejido de la prenda se encuentre en perfectas condiciones; elegir aquellas que sean más impermeables y estrechas.
  • Usar los uniformes adecuados para cada caso, nunca para fines distintos de los para los que está destinada la prenda.
  • Si la prenda ya tiene una mancha que no se puede quitar o se encuentra rota, desecharla y reemplazarla por una nueva.
  • No darles mal uso; por ejemplo, no dejarla expuesta a factores ambientales como el polvo o el sol por periodos prolongados.

Si el proceso de lavado de los uniformes médicos es en casa, también se deberán seguir aspectos que garanticen su desinfección y mantenerlos higiénicamente. Lavarlos separados de la ropa de uso cotidiano. Además del jabón, utilizar sustancias químicas para su desinfección; dejarlos secar al sol por tiempo razonable y, una vez limpios, recogerlos con las manos y con ropa limpia inmediatamente después. Si se requiere plancharlos, hacerlo posteriormente; guardarlos de preferencia en una bolsa plástica y volver a colocarlos justo antes de entrar al área de trabajo.

Samuel Ruiz

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