Curso básico de fotografía: la tonalidad

Cursos básicos de fotografía: la tonalidad, realizados por Juanjo Lozano, fotografía de creación focal. Son una guía para que tus fotos sean más profesionales.

Juanjo Lozano
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4 de abril · 355 palabras

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Curso básico de fotografía: la tonalidad - Fotografía

La tonalidad en una imagen es crucial y transmite sensaciones diferentes. Es importante comprender cómo conseguir una tonalidad cálida o fría dependiendo del lugar y el horario en el que se toma la fotografía.

Se pueden utilizar filtros para conseguir dominantes de color o programas informáticos para la manipulación de las imágenes digitales, pero lo ideal es saber de antemano qué tonalidad se quiere lograr y hacer uso de la iluminación adecuada.

Por ejemplo, las luces fluorescentes dan un tono más frío y verdoso, mientras que las bombillas de tungsteno dan una tonalidad anaranjada. Aprender a controlar la tonalidad de una imagen es importante para conseguir la efectividad emocional deseada en la fotografía.

Por ello, es necesario aprovechar y comprender las tonalidades de color y cómo utilizarlas de manera efectiva en el momento adecuado.

Ya estamos otra vez aquí, cada vez sois más los que visitáis los mini cursos y eso me alegra mucho. Empezamos con la clase de hoy: todos a sus pupitres.

La tonalidad en las imágenes es muy importante, ya que nos transmite sensaciones. Una tonalidad fría o una tonalidad cálida produce una sensación totalmente distinta. Podemos capturar imágenes en distintos lugares y situaciones del día, sabiendo el tono de color según el horario. Pensad cómo conseguir una tonalidad cálida sin tener que recurrir a programas informáticos: imaginaos que nos vamos a un lugar y es la hora de la caída del sol y hay nubes. Lo más probable es que la tonalidad sea cálida (anaranjada); a esa hora, cuando el sol se va, debemos saber que ese será el tono de nuestra imagen, y esto debemos saberlo antes de capturar las imágenes. También podemos conseguir tonalidades con filtros que colocaremos delante del objetivo de nuestra cámara; este filtro, al pasar la luz, tiñe la luz que entra por el objetivo y captamos esa dominante de color en la fotografía. Otras formas son con programas informáticos, pero para eso hay que saber controlar estos programas diseñados para la manipulación de las imágenes digitales.

Lo mejor, primero, es controlar la tonalidad de nuestra imagen sabiendo el lugar y la hora en que vamos a realizar las fotos, y cuando controlemos esto podemos jugar con filtros de colores y conseguiremos, por ejemplo, que un plátano en vez de ser amarillo sea rojo.

La iluminación artificial también da una tonalidad que hay que tener en cuenta. Las luces fluorescentes dan un tono más frío, entre azul y verdoso; sin embargo, las lámparas de tungsteno, las bombillas que todos conocemos, aportan un tono anaranjado. Si estamos en una iglesia donde hay muchas velas encendidas, estas velas, como fuente de luz, dan un tono cálido.

Creo que lo tenemos claro, cómo conseguir y aprovechar las tonalidades de color en el momento adecuado. Esto es todo, hasta el próximo.

Un saludo

De interés aquí
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