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El aceite de argán, un acerbo cultural de la belleza marroquí

Nos transportamos al suroeste de Marruecos, donde en 1992 la UNESCO declaró 2.568.780 hectáreas como reserva de la biosfera Arganeraie. En los últimos cien años la especie Argania spinosa, conocida localmente como argán, ha reducido su número casi a la mitad.

Lucia Peralta
Lucia Peralta

22 de marzo · 558 palabras

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El aceite de argán, un acerbo cultural de la belleza marroquí - Estética

La reserva de la Biosfera Arganeraie en el sur-oeste de Marruecos ha sido declarada por la UNESCO en 1992 debido a las disminuciones del número de Argania Spinosa, también conocido como Argán, en un 50% en los últimos 100 años.

La causa principal es el creciente pastoreo, el cultivo de plantas domesticadas y la tala inmoderada de este árbol que es usado como leña y/o carbón. Es necesario intervenir para preservar los pocos Argánes que aún quedan y esperar a que su número crezca nuevamente.

El Argán es un árbol de tronco rugoso que mide entre 8 y 10 metros de altura y su fruta tiene 2 o 3 semillas parecidas a las nueces. Las semillas del Argán son utilizadas por la cultura Berebere para extraer el aceite de Argán.

A pesar de la presión y disminución de Arganes, los Beréberes han aprendido a convivir con la naturaleza y han mantenido su uso del Argán dentro de su cultura durante cientos de años, sin afectar el crecimiento de la planta.

La cultura Berebere utiliza las ramas secas de los árboles como combustible, y alimenta a sus cabras con el follaje y las frutas.

Nos transportamos al suroeste de Marruecos, donde en 1992 la UNESCO declaró 2.568.780 hectáreas como reserva de la biosfera Arganeraie. En los últimos 100 años una especie de árbol llamada Argania spinosa, o como los habitantes de la región la llaman comúnmente, el argán, ha disminuido su número en un 50%. Esto se debe a que ha crecido el pastoreo, se destinan cada vez más terrenos al cultivo de plantas domesticadas y a la tala inmoderada de este árbol, que es usado como leña o carbón; por ello se ha impulsado la intervención para preservar los pocos arganes que aún quedan y, con el tiempo, esperar a que su número crezca nuevamente.

El argán es de tronco rugoso y mide entre 8 y 10 metros. Su hoja es ovalada, de 2 a 4 centímetros de largo y 1,5 a 3 de ancho. Sus flores crecen en abril, son pequeñas, de cinco pétalos y de color entre amarillo y verde. La fruta tiene dos o tres semillas parecidas a las nueces; estas están rodeadas por una membrana espesa y gruesa. La pulpa de la fruta tiene olor dulce pero un sabor amargo pronunciado. La fruta crece en los meses de junio y julio y, debido a que tarda un año en madurar, su reforestación es demasiado lenta.

Una cultura en particular se ha dedicado por generaciones al uso de esa planta sin afectar su crecimiento. Han aprendido a convivir de tal forma con la naturaleza que durante cientos de años la cultura berebere se ha sustentado en el uso del argán, aprovechando las propiedades del aceite de argán dentro de su vida cotidiana.

Los bereberes utilizan las ramas secas de los árboles como combustible; el follaje y las frutas los ocupan para alimentar a sus cabras, que son los únicos animales a los que aparentemente no les desagrada el sabor amargo de las frutas. Lo único que los bereberes aprovechan del fruto son sus semillas, pues es en ellas donde se ocultaba lo que hasta hace algunos años era un secreto de esta cultura: de las semillas se obtiene el aceite de argán. Este aceite se presenta en dos elaboraciones principales: una, de uso alimentario, cuya producción es muy similar a la del aceite de oliva y cuyo sabor particular se debe al tostado de las semillas; la otra es una extracción artesanal destinada al uso cosmético.

Las propiedades del aceite de argán son notables al aplicarlo en la piel y el pelo, ya que hidrata y tonifica, da color y rejuvenece, elimina manchas en la piel y restaura las puntas dañadas del cabello. Previene y contrarresta los problemas de acné, reafirma la piel y atenúa las arrugas causadas por el paso del tiempo y las expresiones faciales. Devuelve el tono natural a la piel del cuerpo; por todo ello se considera al argán un patrimonio de la cultura marroquí y el aceite de argán, un legado de belleza para muchas personas en el mundo.

¿Te interesa descubrir más secretos sobre las propiedades del aceite de argan? Continúa leyendo mis artículos y descubre todos los beneficios que puedes obtener del aceite de argan.

Lucia Peralta

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