La urgente necesidad de penalizar el consumo de drogas

Seguir manteniendo la despenalización del consumo de drogas conllevará la legalización de su comercialización o tráfico, como pretende hacer el actual alcalde del distrito de Surquillo. A inicios de este año se presentó ante el Congreso de la República llevando consigo ocho gramos de marihuana.

Rosa Isabel Flores Chávez
Rosa Isabel Flores Chávez

3 de diciembre · 1446 palabras

Compartir: 𝕏 Twitter 📱 WhatsApp
La urgente necesidad de penalizar el consumo de drogas - Política

El artículo aborda el tema de la propuesta del Alcalde de Surquillo, en Perú, de que el Estado a través del Ministerio de Salud se haga cargo de la venta de drogas a adictos registrados en un padrón oficial.

El autor rechaza esta idea, señalando que el consumo de drogas constituye un grave problema social que daña la vida y salud de las personas, atenta contra la seguridad y bienestar de toda la humanidad, y afecta especialmente a la juventud.

Permitir el consumo de drogas implica aceptar la existencia de vendedores y comerciantes ilegales, mientras que tratar de erradicar el narcotráfico sin abordar el consumo es un intento vano.

El autor sostiene que permitir el consumo de drogas lleva a la creación de más delincuentes y escoria para la sociedad, ya que los drogadictos roban para adquirir la droga, lo que lleva a más crímenes, incluso homicidios.

El autor concluye que es necesario abordar el problema de drogas de forma integral, y no mediante una propuesta simplista que ignora los impactos sociales y psicológicos del consumo de drogas.

Hace algunos años he escrito algo relacionado con el tema en la Revista del Foro; quizá no resulte prioritario para muchos de nuestros legisladores, sabe Dios en base a qué intereses, pero se trata de un tema que merece la importancia que en realidad tiene.

El actual alcalde del distrito de Surquillo, quien a inicios del presente año se presentó ante el Congreso de la República llevando consigo ocho gramos de marihuana en paquetes para llamar la atención sobre su propuesta, que consistía en que el Estado, a través del Ministerio de Salud, se haga cargo de la venta de drogas a adictos registrados en un padrón oficial a fin de que estos puedan adquirir los estupefacientes, añadiendo que de ese modo el Ministerio de Salud podrá ayudar en la lucha contra el tráfico de drogas; idea bastante errada, por cierto.

El problema social que conlleva el consumo de drogas:

El problema de las drogas constituye un grave atentado a la vida y la salud de las personas; atenta además contra la seguridad y el bienestar de toda la sociedad, y daña a la juventud en general, tanto a quienes las consumen como a quienes no, pues estos últimos están siempre expuestos al peligro que supone estar rodeados, de uno u otro modo, por quienes sí consumen.

Permitir el consumo de drogas es aceptar que existan vendedores o comercializadores de dicha sustancia ilícita; sería vano pretender erradicar la comercialización si, por otro lado, permitimos el consumo, lo que implica tácitamente la venta al consumidor. Este último terminará convertido en un delincuente más, en una escoria para la sociedad, ya que el drogadicto, para consumir, tendrá previamente que robar para obtener dinero y comprar la droga, dado que la gran mayoría carece de empleo; una vez drogado, continuará robando porque le resulta más fácil cometer el delito.

Llegará asimismo a matar para robar, y matará también encontrándose en estado de drogadicción; luego justificará su conducta afirmando no recordar lo que hizo por el estado en que se encontraba, como suelen proceder en esos casos. Es decir, el consumo de drogas trae consigo un sistema concatenado de efectos sociales negativos en el que todos resultamos afectados de uno u otro modo, y, tratándose de la juventud, representa una pérdida humana irreparable para el país.

La urgente necesidad de penalizar el consumo de drogas:

Al respecto, el artículo 299º del Código Penal, modificado por el artículo 2 del Decreto Legislativo N° 982, publicado el 22 de julio de 2007, establece:

“No es punible la posesión de droga para el propio e inmediato consumo, en cantidad que no exceda de cinco gramos de pasta básica de cocaína, dos gramos de clorhidrato de cocaína, ocho gramos de marihuana o dos gramos de sus derivados, un gramo de látex de opio o doscientos miligramos de sus derivados o doscientos cincuenta miligramos de éxtasis, conteniendo Metilendioxianfetamina - MDA, Metilendioximetanfetamina - MDMA, Metanfetamina o sustancias análogas. Se excluye de los alcances de lo establecido en el párrafo precedente la posesión de dos o más tipos de drogas.”

Como vemos, actualmente se permite poseer un tipo de droga para el propio e inmediato consumo, siempre y cuando no se superen las cantidades mínimas señaladas en la citada norma; es punible el hecho de poseer dos o más tipos de drogas, aun cuando no se superen esas cantidades.

Sobre la modificación de este dispositivo existen diversos proyectos de ley presentados al Congreso de la República. Señalando solo dos de ellos, tenemos el Proyecto de Ley Nº 3259/2008-GL, presentado con fecha 08 de mayo de 2008 por el alcalde de la Municipalidad Distrital de Jesús María, proponiendo al Congreso de la República penalizar el consumo y la posesión de drogas en lugares públicos; del mismo modo se tiene el Proyecto de Ley Nº 3436/2009-GR, presentado por el congresista Wilder Calderón Castro el 27 de agosto de 2009, proponiendo penalizar la posesión de droga prevista en el artículo 299º del Código Penal.

Cualquiera de las propuestas merece su aprobación, ya que están dirigidas a penalizar la posesión de drogas con fines de consumo; con la aprobación de la norma acabaremos con el tráfico o la comercialización ilícita de dichas sustancias tóxicas, pues al no haber compradores no habrá vendedores. Actualmente, como la posesión de drogas para el propio e inmediato consumo está legalmente permitida, también está tácitamente aceptada la venta o comercialización de drogas. Al respecto nos preguntamos: ¿si no habría comercializadores, de dónde comprarían los consumidores la droga?

Tal situación recién acabará cuando se reprima penalmente la posesión con fines de consumo, ya que nadie querrá ir preso a un penal a consecuencia de este hecho; no creo que, si a cualquier persona le preguntamos si quiere ir preso, nos conteste que estaría gustoso. Con el encierro de éstos en los establecimientos penales, donde realicen trabajos estrictamente supervisados, iniciaremos el camino hacia la paz social que todos anhelamos. Los problemas sociales que hemos descrito obligan a que, de modo urgente, se penalice el consumo de drogas; de no penalizarse dicha conducta, de nada servirá la lucha que se promueva a través de la creación de leyes, como el Decreto Legislativo 8243.

Además, conforme al artículo 8º de la Constitución, corresponde al Estado combatir y sancionar el tráfico ilícito de drogas, y la forma de hacerlo es penalizando su consumo, castigando con cárcel a quienes lo consumen; no hay otra manera de combatirlo. De lo contrario será en vano la lucha frontal contra la producción ilegal de la hoja de coca, la cual es utilizada como materia prima primordial que, agregada con otros insumos como el kerosene y el ácido sulfúrico, permite la elaboración de la pasta básica de cocaína o pasta base en laboratorios clandestinos; dicha hoja procesada en las pozas de maceración constituye la primera fase de la elaboración de la droga.

De igual modo, si no se penaliza el consumo de drogas, de nada servirá la ardua lucha que vienen efectuando el Ministerio Público conjuntamente con la Policía Especializada contra la delincuencia común y organizada. Mientras se permita el consumo de drogas seguirá existiendo la delincuencia común que arrebata la cartera o la billetera a un transeúnte; quien, de oponer resistencia, puede ser incluso asesinado por el delincuente drogadicto. Con el dinero que éste encuentre, o con lo que obtenga de la venta de lo sustraído y los bienes que allí encuentre, adquirirá (comprará) la droga que necesita para su consumo. Igualmente, si no se penaliza el consumo de drogas seguirá existiendo la delincuencia organizada, que con el producto de la venta de droga que rebasa las fronteras, y que cada año va en aumento, incrementa sus ganancias ilegales, incurriendo de ese modo en el delito de lavado de activos que tanto daño hace a la economía del país e impide su desarrollo.

Conclusión:

A modo de conclusión debemos señalar que el problema de las drogas constituye un grave atentado a la vida y la salud de las personas; atenta además contra la seguridad y el bienestar de toda la humanidad y daña a la juventud en general. Por ello resulta de urgente necesidad que se penalice la posesión de drogas con fines de consumo, ya que con dicha penalización acabaremos con el tráfico o la comercialización ilícita de dichas sustancias tóxicas; al no haber compradores no habrá vendedores. Actualmente la posesión de drogas para el propio e inmediato consumo está legalmente permitida a través del primer párrafo del artículo 299º del Código Penal, lo cual implica la tácita aceptación de la venta o comercialización de drogas, situación que recién se erradicará cuando se reprima penalmente la posesión con fines de consumo y los consumidores sean encerrados por unos años en los recintos carcelarios efectuando trabajos o labores técnicas beneficiosas y debidamente supervisadas por profesionales idóneos.

Si ello no ocurre seguiremos luchando en vano por erradicar el tráfico ilícito de drogas, pues ni con la formulación de leyes especiales como el Decreto Legislativo 824, ni con lo normado en la Constitución que proclama combatir y sancionar el tráfico ilícito de drogas, lograremos nuestros objetivos; por todo ello debemos poner mano dura a esta situación, penalizando el consumo de drogas como ocurre en otros países.

Dra. Rosa Isabel Flores Chávez.

Abogada, egresada de la Universidad San Martín de Porres. Fiscal Adjunta Provincial Penal del Distrito Judicial de Lima - Perú. Ha desempeñado cargo público como Abogada de Oficio del Ministerio de Justicia del Perú. Ha escrito diferentes artículos de especialidad de la Gaceta Jurídica y prestigiosas editoriales jurídicas del Perú.

Rosa Isabel Flores Chávez

Sobre el autor

Rosa Isabel Flores Chávez

5 artículos · 25.806 lecturas

Comparte tu conocimiento con el mundo.

Publicar un artículo →