Poema todo mi amor en tus ojos
Ella es cabal a mi imaginación: rica y a la vez pobre, tierna y a la vez fuerte. A veces necia y otras inocente; a veces besa las flores y otras desprecia al más tierno lirio, a veces maniática, a veces deprimida, como a veces primavera y otras veces verano.
25 de octubre · 558 palabras
El artículo "Ojos, ojos, ojos" es un poema que habla del amor y la obsesión que siente el hablante lírico por una mujer en particular.
El poema está lleno de metáforas y expresiones poéticas, como "ojos nacidos", "luna de verano", "mar de primavera" y "tacto fino de mi musa cuello de cisne", que describen la belleza de la mujer en cuestión.
Sin embargo, el hablante también expresa su frustración y dolor ante el hecho de que no puede estar con ella, a pesar de pensar en ella constantemente. El hablante ha intentado alejarse de ella, pero no puede porque ella está siempre en su mente y en su corazón.
A pesar de su angustia, todavía admira la complejidad de la mujer, que es "rica y a la vez pobre", "tierna y a la vez fuerte", y "a veces maniática y otras deprimida." El poema evoca la pasión y el dolor del amor no correspondido, y muestra cómo el objeto de esa pasión puede tener un efecto abrumador en la vida y el corazón del amante.
Ojos, ojos, ojos, ojos nacidos, luna de verano, mar de primavera, sueños fugados,
sol nocturno, canto fiero del ruiseñor, tacto fino de mi musa cuello de cisne,
tú duendecillo que posas en mis pobladas cejas,
sal arañando, deslízate un poco, entra por mi benévola pupila
y sirve un poco de café a los invitados,
vengan, hablemos de esto, hablemos de aquello,
pero antes bien hagamos una carta a mi adorada niña.
A la que hace unos días vi mi amor reflejarse en su sonrisa,
maldito amor, maldita suerte, allí está mientras existo
y yo existo mientras ella está,
a cada soñar, a cada pensar, en algún quién, en algún cuándo,
en algún cómo, pienso en ella cuando quiero y si no quiero me eriza,
qué mal he caído, qué mal.
Mientras exista allí está, mientras está allí existo,
mientras quiero matarla mas vive,
y entre más vive más me mata, así, poco a poco, así.
Si trato de olvidarla tantas veces, tantas veces la recuerdo,
mil veces me he sostenido de hablarle.
Oh miserable de mí, tratando de cortar una flor hermosa,
de cuyo corte encolerizado más ramas emergen a la vez,
si trato de arrancarla puedo pasar toda mi vida cavando un agujero,
porque su raíz cada vez que profundiza más frondosa es.
Si intento desapercibirla más reluce entre las flores,
he intentado muchas veces no admirarla
y cuando intento resplandece como estrella,
si pienso en huir de prisa, la prisa huye de mí,
si trato de olvidarla trabajando en el campo,
el campo me acerca a ella.
¿Cuántas veces he pensado en alejarla de mi mente?
pero mi mente pensando más la acerca,
he intentado muchas veces alejarla de mi alma
y alejada muchas veces mi alma olvidarla no intenta,
he tratado de matarla besando otros labios,
he tratado de arrancarla acariciando otros senos
y aunque arranque y mate este triste corazón ante ella,
de acariciar sus senos y besar sus labios muy triste debo olvidarme.
Ella es cabal a mi imaginación, es rica y a la vez pobre,
tierna y a la vez fuerte, a veces necia y otras inocente,
a veces besa las flores y otras rabiosa desprecia al más tierno lirio,
a veces maniática, a veces deprimida, como a veces primavera y otras veces verano,
algunas veces tierna me escucha, algunas veces neurótica me ignora,
a veces son tan suaves sus pasos como bailarina de seda,
a veces tropel como yegua abismada, mansa y a la vez arisca como cebra.
¿Cuándo terminará este amor para mí, oh alma cobarde?
¿Cuándo comenzará para ella este amor tan desconocido,
tan atientas, tan oscuro para ella?
Este romance tan secreto entre sus gestos y mi amor,
con recuerdos, aún su vómito es sagrado, su mirada contra todo lo mío,
lo real enamorado de una ilusión, contra una sombra,
como un pequeño gato jugueteando con la cola de una perra sombría.
Ella en mis ojos ve a cualquier persona, un extraño,
yo en los suyos me arrullo, me azoro, me engaño,
veo el más bello cielo nocturno por sus ventanas.
Digo a mi corazón, mátale, mátale, mátale corazón mío, hiérele, hiérele corazón mío,
mas mi corazón herido y moribundo busca refugio en su mirada,
miserable de mí.
hoy llevo estas palabras a ella de este mundo distante al suyo,
donde ella es la reina y yo su cartero.
Buenas noches mi reina
Espero que les guste
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