Expresión escrita

Considero que el desarrollo de la expresión escrita en la enseñanza es esencial tanto para la vida personal como profesional. Propongo fomentar la práctica continua mediante talleres y ejercicios que ayuden a perder el temor a la hoja en blanco y a mejorar la creatividad y la corrección de los textos.

José Manuel López García
José Manuel López García

20 de septiembre · 539 palabras

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Expresión escrita - Educación

En la formación cada vez es más importante el desarrollo de una buena expresión escrita. Esta habilidad es esencial en todas las facetas de la existencia, especialmente en el ámbito laboral y profesional, donde poner nuestras ideas y pensamientos por escrito es fundamental.

La práctica es esencial para mejorar la calidad de lo que se escribe, así como la fluidez creativa y la rapidez con la que se escriben las palabras. La lectura es facilitadora de nuevos conocimientos y potencia la facilidad expresa.

La ventaja de escribir es que lo escrito permanece, a diferencia de lo hablado. La constancia y la perseverancia son necesarias para lograr una cierta soltura a la hora de escribir.

Sería ideal promover talleres de escritura e investigación de forma más extensa y generalizada en la enseñanza media. El problema es la falta de tiempo lectivo en el currículum para desarrollar un programa de escritura para todos los alumnos.

Quizás la creación de una hora de práctica de la escritura creativa por las tardes sería una buena manera de potenciar esta habilidad. Lo más importante es tomar notas sobre lo que se observa o se lee para disponer de una documentación sobre los temas a escribir.

La originalidad y la creatividad es lo principal, y se puede desarrollar con esfuerzo y diversas técnicas. En definitiva, escribir bien es esencial para el éxito laboral y profesional.

En la formación, cada vez es más decisivo el desarrollo de una buena expresión escrita. Y lo es porque es una actividad imprescindible en todas las facetas de la existencia. En el ámbito laboral y profesional, la habilidad para plasmar por escrito nuestras ideas y pensamientos es esencial por muchas razones. La práctica es fundamental para mejorar la calidad de lo que se escribe, así como la fluidez creativa o la rapidez con la que se plasman las palabras en la página en blanco.

La lectura, como se sabe, facilita nuevos conocimientos y potencia la facilidad expresiva. La gran ventaja de lo escrito es que permanece de un modo que no sucede con lo hablado, de forma general. Es verdad que, actualmente, con los medios de grabación audiovisual esto se relativiza, pero la disponibilidad de contenidos escritos abre un ámbito de aprendizajes prácticamente ilimitado. La constancia y la perseverancia son necesarias para lograr una cierta soltura al ponerse a escribir.

Ciertamente, perder el temor a la hoja en blanco o a la pantalla es crucial para la adquisición de una mayor fluidez en la expresión. Sería altamente satisfactoria la promoción de talleres de escritura e investigación de forma más extensa y generalizada, sobre todo en la enseñanza media. El problema es la falta de tiempo lectivo en el currículum para desarrollar, con cierta intensidad, un programa de escritura para todos los alumnos.

Quizás la creación por las tardes de una hora de práctica de la escritura creativa sería una buena manera de potenciar el arte de escribir, ya que existen numerosas técnicas que se pueden enseñar para que los estudiantes aprendan a escribir mejor y de modo más rápido. Al final, lo más importante es tomar notas de lo que se observa, de lo que se lee o de lo que interesa, para disponer de documentación sobre los temas acerca de los que se quiere escribir. Por supuesto, la originalidad y la creatividad son lo principal, y es algo que se puede desarrollar con esfuerzo y con diversas técnicas ya bien conocidas.

Los procedimientos para escribir pueden ser muy variados, porque dependen del talento y del talante de cada persona o creador. Pero todos tienen en común, a mi juicio, la dedicación de un cierto tiempo a la tarea o al oficio de escribir. Lo primero es juntar palabras del mejor modo posible. Si es necesario, y según el tipo de escrito, viene la labor de corrección. Las distintas versiones de un mismo escrito y los diversos borradores que también se pueden elaborar son una magnífica muestra de lo que supone la escritura como actividad artística.

En cierto sentido, se parece a la escultura o a la pintura, ya que, a base de pulir y mejorar los textos, se puede alcanzar un mayor grado de perfección. Las enormes facilidades que ofrece el ordenador para cambiar y guardar lo ya escrito, y las distintas versiones posibles de un mismo texto, son aspectos a destacar.

José Manuel López García

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José Manuel López García

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