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Qué tanto sabemos del estrés

En este artículo hablaré del estrés, los síntomas, las posibles causas y las técnicas o prácticas para reducirlo o controlarlo. También exploraré cómo distinguir el estrés positivo del negativo y qué medidas prácticas se pueden aplicar.

Ricardo Guadarrama
Ricardo Guadarrama

1 de mayo · 942 palabras

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Qué tanto sabemos del estrés - Psicología

El estrés laboral es una de las principales causas de accidentes de trabajo, enfermedades y muertes ocupacionales en todo el mundo. El estrés se define como la reacción del organismo ante situaciones internas o externas amenazantes o peligrosas.

Aunque el estrés se puede experimentar diariamente por diferentes situaciones, no siempre es malo. Se ha clasificado en estrés positivo y negativo.

El estrés positivo se da cuando el individuo se siente motivado, creativo y con la mente abierta ante una situación y experimenta placer, alegría, bienestar y satisfacción.

El estrés negativo se presenta cuando hay sobrecarga de trabajo, desequilibrio físico y psicológico, afectando la productividad del individuo.

Es importante identificar los síntomas del estrés negativo, como la ansiedad, irritabilidad, dolores de cabeza y problemas de sueño, para poder tomar medidas preventivas y adoptar estrategias para manejar adecuadamente el estrés.

La prevención del estrés en el trabajo es esencial para una mejor calidad de vida y salud ocupacional.

Qué tanto sabemos del estrés

Todos hemos oído hablar del estrés y frases como 'me siento estresado', 'necesito liberar el estrés', etc.; sin embargo, necesitamos indagar un poco más en el tema del estrés y sus consecuencias.

Las estadísticas en países en desarrollo e industrializados nos arrojan que cada año alrededor de 120 millones de lesiones son resultado de accidentes de trabajo, 200,000 fatalidades ocupacionales y entre 68 y 157 millones de casos de enfermedades ocupacionales, que, sin lugar a dudas, son derivadas en su mayoría como consecuencia del estrés laboral.

La palabra 'estrés' deriva del inglés 'stress' y significa 'fatiga'; este siempre ha existido en nuestro mundo desde la creación del hombre. Así mismo se comprobó que los animales también lo experimentan. En 1935 se consideró pionero del estudio del estrés al Dr. Hans Selye, de la Universidad McGill de Montreal.

Existen diversas definiciones del estrés; sin embargo, todas van orientadas a la reacción de defensa del organismo ante situaciones internas o externas amenazantes o peligrosas. Dicha reacción puede ser psicológica o fisiológica. Sabemos que a diario presentamos cierto grado de estrés por diversas situaciones. Se ha analizado que el estrés no siempre es malo y se ha clasificado en dos tipos: el positivo y el negativo.

Estrés positivo

Identificamos el estrés de forma positiva cuando el individuo interactúa con su estresor (situación) y mantiene la mente abierta, creativa y motivada; así se prepara para una situación óptima. El individuo estresado presenta placer, alegría, bienestar, experiencias agradables y satisfactorias.

El estrés positivo se da, por ejemplo, por un éxito profesional, el éxito en un examen, satisfacción sentimental o satisfacción en el trabajo, entre otros.

Estrés negativo

El estrés negativo es todo lo contrario al positivo, ya que produce una sobrecarga de trabajo no asimilable, la cual eventualmente desencadena un desequilibrio fisiológico y psicológico que termina por reducir la productividad del individuo. Asimismo, es causante de enfermedades psicosomáticas y de un envejecimiento acelerado. Algunos ejemplos del estrés negativo son: un mal ambiente de trabajo, el fracaso, la ruptura familiar, un duelo, etc.

Un mismo estresor puede ser positivo para algún individuo, mientras que para otro puede ser negativo, llegando a la conclusión de que cada persona responde de forma distinta ante una misma situación de estrés.

Causas del estrés

Según los estudios, se han dividido las causas del estrés en psicosociales, bioecológicas y personalidad; a continuación describiremos brevemente cada una de ellas.

Psicosociales.- Estas se relacionan con los eventos sociales y con el significado que les damos a los acontecimientos de nuestra vida. Ejemplos: engaños, conflictos, cambios de trabajo, problemas económicos, duelos, cambios en la familia, etc.

Bioecológicas.- Estas, a su vez, se dividen en tres:

Funciones orgánicas.- Estas son causadas por todo tipo de enfermedades o alteraciones en la salud.

Actividad física.- Provocada por toda actividad física, ejercicio o deporte que demande más energía al cuerpo para realizar la actividad.

Factores ambientales.- Son producidos por el medio ambiente; entre ellos tenemos: calor, frío, ruido, contaminación, etc.

Personalidad.- La percepción del individuo sobre sí mismo y sobre situaciones estresantes: la forma en que cada persona ve la vida influye en su reacción ante el estrés.

Síntomas y signos físicos del estrés

  • Frecuentes dolores de cabeza
  • Tensión y dolor en los músculos
  • Molestias en el pecho
  • Fatiga frecuente
  • Elevada temperatura corporal
  • Desorden estomacal
  • Insomnio y pesadillas
  • Sequedad en la boca o garganta

Síntomas mentales

  • Tics nerviosos
  • Irritabilidad y dificultad para reír
  • Ansias de comer algo
  • Dificultad para concentrarse y para recordar datos
  • Complejos, fobias, miedos y sensaciones de fracaso

Fase de fatiga o desgaste

Si no se atiende a tiempo o no se controla el estrés, se presenta un desbalance homeostático (equilibrio interno) y fisiológico en el cuerpo, y es cuando aparecen enfermedades como hipertensión, ataque al corazón, derrame cerebral, úlceras, trastornos gastrointestinales, colitis, asma, cáncer, migraña, alteraciones dermatológicas, etc.

Cómo combatir el estrés

Esta es una parte muy importante, ya que se trata de afrontar y manejar situaciones de estrés para que estas no tengan repercusiones en nuestra salud.

En una primera fase se trata de reducir o eliminar alguna causa de estrés, siempre y cuando esté a nuestro alcance. Por ejemplo, si contamos con dos empleos y por la carga laboral vivimos continuamente estresados, la estrategia sería renunciar a un trabajo siempre y cuando nuestras condiciones lo permitan. Previamente debemos identificar nuestra causa de estrés y, si es posible, eliminarla.

Prácticas para reducir el estrés

  • Dormir 7 a 8 horas
  • Establecer una rutina de trabajo
  • Cultivar el hábito de escuchar música relajante
  • Practicar un pasatiempo creativo
  • Realizar ejercicio
  • Evitar el uso de drogas, alcohol, cigarro, etc.
  • Planear al año unas vacaciones lejos del trabajo y la rutina
  • Expresar tus sentimientos
  • Discutir tus problemas con una persona de confianza
  • Planificar y ordenar tu trabajo
  • Hacer las cosas sin prisa
  • Olvidar los resentimientos
  • Evitar la competencia en el trabajo y en los juegos
  • Concentrarte en el presente
  • Elaborar objetivos alcanzables
  • Nunca perder la fe en ti mismo
  • Disfrutar la vida de forma sana
  • Desarrollar sentido del humor cuando las cosas no vayan bien
  • Tomar un descanso
  • Aprender una técnica de respiración o relajación

Conclusión

Hemos visto la definición del estrés y analizado las consecuencias que pueden derivar de un mal manejo del mismo, desde dolores de cabeza y enfermedades hasta la pérdida de la vida. Asimismo, hemos identificado las causas donde se origina el estrés, y hemos explicado que no todo el estrés es malo: con una actitud adecuada se puede convertir una situación estresante en una experiencia positiva y aprovecharla a nuestro favor. También se han propuesto prácticas para reducir y controlar el estrés.

El estrés siempre va a estar presente en nuestras vidas; lo importante es la forma de manejarlo y controlarlo para que no afecte negativamente nuestra existencia, sino que pueda ser aprovechado de forma positiva.

Ricardo Guadarrama

Sobre el autor

Ricardo Guadarrama

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