Prostitución infantil, un mal de actualidad
Todo esto se refiere a que la prostitución en menores de edad ha subido considerablemente, con menores que van desde los 12 hasta los 16 años. Esta es la historia de Aida, una joven de 15 años que lleva dos años trabajando de esquina en esquina, tratando de conseguir algo de dinero.
8 de noviembre · 367 palabras
La prostitución infantil es un fenómeno que ha aumentado en todo el mundo. Consiste en involucrar a menores de edad en actos sexuales, ya sea filmados o fotografiados, con el fin de explotarles sexualmente y producir pornografía.
El turismo de sexo con menores de edad también es una grave preocupación. Aida, una joven de 15 años, es una víctima de este problema. Huyó de casa a la edad de 12 años debido a los maltratos físicos de su padrastro y su madre, y encontró refugio en casa de una amiga que trabajaba en un bar.
Pero, al ser menor de edad, no pudo encontrar trabajo y se vio obligada a trabajar en la calle como prostituta para poder sobrevivir. A diario, atiende de cuatro a seis personas, y vive vendiendo su cuerpo para el placer de otros.
Este triste relato muestra la necesidad de medidas efectivas para combatir la explotación sexual de menores de edad. Además, la tecnología también ha creado nuevos desafíos, como la explotación sexual en línea y la creciente demanda de webcams con actores menores de edad.
Es necesario seguir buscando soluciones para proteger a los más vulnerables.
La prostitución infantil es aquella manera donde está involucrado un menor de edad en un acto sexual, ya sea filmado o fotografiado, por medio de la cual se confecciona un estatuto para persuadir y contrarrestar la explotación, la pornografía y el turismo de sexo con menores.
Todo esto se refiere a que la prostitución en menores de edad ha subido considerablemente, con menores que van desde los 12 hasta los 16 años de edad.
Esta es la historia de Aida, una joven de 15 años que lleva dos años trabajando de esquina en esquina, tratando de conseguir algo de dinero para poder comer y dormir todos los días. Aida huyó de casa a la edad de 12 años debido a los maltratos físicos de su padrastro y de su madre. El único lugar donde encontró refugio fue donde una amiga, pero había un problema: su amiga trabaja en un bar. No ganaba lo suficiente como para sostenerla; así que tuvo que empezar a buscar trabajo, pero por ser menor de edad no lo consiguió, ni siquiera donde trabajaba su amiga; así que no tuvo otra opción que salir a la calle a vender su cuerpo para poder colaborar.
“Todos los días salgo de mi casa, pidiéndole a Dios que me vaya bien y que me traiga de regreso a casa. Cuando estoy en mi sitio de trabajo, me apoyo en la esquina a ver la gente que circula y a esperar a que se acerque alguien que desee acostarse conmigo; o sea, un ‘cliente’. ‘¿Cuánto pides?’ me pregunta. Todo depende del cliente: si es jovencito, le cobro quince; si es mayor, le cobro treinta.”
A diario atiendo de cuatro a seis personas; con ello puedo vivir y adquirir las cosas que preciso, y así pasan los días de mi vida alquilando mi cuerpo para el placer de otros, la destrucción de mi vida y la muerte de mis sueños.
webcams
Artículos relacionados
Tipos de malos tratos infantiles
Entendemos por maltrato infantil cualquier acto, por acción u omisión,...
Ganar dinero trabajando en videochat
Es quizá uno de los trabajos menos 'convencionales' desde casa, pero sin...
Embarazo adolescente: causas y consecuencias
A continuación se presentan algunas consideraciones relacionadas con este...
Formas de reconocer una relación abusiva
Cómo afecta el conflicto entre la pareja a los niños y cómo estos,...
Cuentos de la vida real
Reto Código Wasanga 50. ¡Hola! No sé por qué situación...
Tu smartphone, un 'chivato' si no buscas trabajo
Una agencia de colocación autorizada por los servicios públicos de empleo ha...