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Los audífonos para los niños

Comprueba en centros especializados o en el pediatra las capacidades auditivas de los más pequeños de la casa. Acudir a un especialista ayuda a detectar problemas y decidir si el niño necesita audífonos u otra intervención.

Mario Uno
Mario Uno

18 de septiembre · 332 palabras

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Los audífonos para los niños - Enfermedades

La audiometría infantil es un examen común que se realiza a los niños para evaluar su audición y determinar si necesitan audífonos o una cirugía para mejorar su estado auditivo.

Estos exámenes son necesarios si el niño tiene dificultades para prestar atención o le cuesta escuchar y repetir lo que otros han dicho.

En los centros auditivos, se realizan pruebas audiometricas para determinar las posibilidades de pérdida auditiva en los niños y se pregunta sobre antecedentes familiares de sordera, uso de audífonos, aparatos para la audición, enfermedades como la rubeola o la meningitis, entre otros factores.

A menudo, el pediatra es quien recomienda la audiometría para prevenir o valorar el estado auditivo del niño. Las pérdidas auditivas progresivas se pueden prevenir utilizando desde edades tempranas estos aparatos para la audición como los sonotones o audífonos.

En general, es importante diagnosticar y tratar desde temprana edad cualquier anomalía en la audición para asegurar un buen desarrollo cognitivo y social del niño.

Es muy común ver la cara de sorpresa y, a la vez, temor cuando el médico indica a los padres que su hijo pequeño sufre una leve o severa sordera y que posiblemente necesite llevar un audífono o necesite una operación para mejorar ese estado en el oído u oídos.

Para ello, el especialista realiza una audiología infantil, una prueba en la que se realiza la comprobación y estado del oído del niño. Estas pruebas audiométricas son más comunes de lo que pensamos y, en ocasiones, incluso son totalmente necesarias cuando se ve que el niño no presta la atención adecuada o le cuesta escuchar y pregunta varias veces algo que otras personas en su mismo entorno han escuchado perfectamente.

Los centros auditivos están especializados en atender a pacientes de todas las edades y, en el caso de los niños, se comprueba todo antes de un diagnóstico total; por ejemplo, si el niño ha tenido antecedentes en la familia de sordera o utilización de audífonos, si se han usado sonotones u otros aparatos para la audición o si han tenido algún tipo de operación anteriormente. También es habitual que pregunten por enfermedades como la rubeola o la meningitis y otros factores que pueden ser de importancia para la valoración.

Normalmente, el pediatra puede ser el que ya te indica que debería hacerse una audiometría al niño para prevenir o, al menos, valorar su estado, en ocasiones porque ya los padres comentan que en el colegio le cuesta centrarse o que no toma bien los apuntes y se queda atrás en los dictados, o tal vez porque grita demasiado en cualquier situación. En algunas ocasiones esas pérdidas progresivas se pueden evitar utilizando, desde edades tempranas, estos aparatos para la audición, como son los sonotones, audífonos y otros aparatos para sordos.

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