El aporte de nuevas metapatologías
Es el planteamiento de Wilber sobre el desarrollo evolutivo del hombre; investiga las diferentes etapas de la persona desde la niñez, tratando de entender sus conflictos internos. El artículo examina cómo cada estadio presenta tareas, impedimentos y oportunidades de transformación.
25 de abril · 646 palabras
El filósofo Ken Wilber describe en su teoría el desarrollo de la conciencia humana como un proceso que atraviesa diferentes estadios que representan la evolución del hombre.
Cada estadio posee una forma característica de conciencia y un desafío implícito para ese nivel, así como también los impedimentos y dificultades propias del mismo.
Esto va desde la conciencia rudimentaria del niño hasta los estadios en los que el individuo busca desprenderse de los obstáculos personales y sociales para unirse con la Fuente. Si el desarrollo sigue su curso normal, es posible avanzar hacia el siguiente estadio.
De lo contrario, el individuo presentará disfunciones. Wilber postula que en cada estadio existe un momento decisivo llamado Fulcro, que es una oportunidad de transformación para avanzar a la siguiente etapa del desarrollo.
En este modelo jerárquico, Wilber comprende la psicopatología como fricciones del individuo en su relación con los niveles de conciencia superiores o con niveles inferiores no integrados. Por ello, propone una modalidad terapéutica apropiada para cada nivel y patología.
En resumen, los individuos deben identificarse con la manera de experimentar propia de cada etapa, cumplir con la tarea allí implícita, y luego diferenciarse de lo allí integrado a través del proceso de desidentificación, para poder integrar exitosamente el nivel de desarrollo correspondiente y prepararse para integrar el estadio subsiguiente.
Ken Wilber plantea el desarrollo de la conciencia humana como un tránsito a través de estadios que representan el desarrollo evolutivo del hombre. Describe para cada estadio una forma característica de conciencia, una tarea del desarrollo o desafío implícito para ese nivel de conciencia, así como los impedimentos y dificultades propios de cada nivel.
La descripción de Wilber abarca desde la conciencia rudimentaria del niño hasta los estadios y fases en que el individuo lucha por desprenderse de los obstáculos personales y sociales para unirse con la fuente. Si el desarrollo sigue un curso normal, entonces es posible avanzar hacia el próximo estadio más complejo y sofisticado. Si no es posible lidiar con el desafío impuesto para ese nivel de conciencia, el sujeto presentará disfunciones.
El self debe identificarse con la manera de experienciar propia de cada etapa, cumplir con la tarea allí implícita y luego diferenciarse de lo allí integrado a través del proceso de desidentificación. Esto le permitiría al individuo integrar exitosamente el nivel de desarrollo correspondiente y estar mejor preparado para integrar el estadio superior subsiguiente.
Wilber postula que en cada estadio existiría un momento decisivo, denominado fulcro. Este momento es una oportunidad dentro del proceso de transformación que nos permite avanzar a la siguiente etapa del desarrollo, pero si no se sobrelleva bien, también se puede desencadenar una patología correspondiente a ese nivel.
Wilber destaca una modalidad terapéutica apropiada para cada nivel. La especialización respondería, por un lado, al foco de trabajo en cada corriente y, por otro, a la acumulación de información y eficacia, demostrada en el tiempo, en el tratamiento específico que compete a la disfunción en cada nivel.
En este modelo jerárquico, entonces, Ken Wilber entiende la psicopatología como:
"Fricciones del individuo, en su relación con los niveles de conciencia superiores (psicopatologías evolutivas o progresivas) o como fricciones con niveles inferiores en que se produjo un conflicto no resuelto (síntomas regresivos).
El tipo de alteración producida en la transformación determina el tipo de patología. El tipo de síntomas que manifiesta esa patología se relaciona con el modo particular que tiene el nivel de conciencia presente de decodificar, interpretar o representarse el conflicto, es decir, está determinado por su mecanismo de 'traslación' (Bustos S. y Román M., 1992)
Es posible observar que Wilber, en los espectros más transpersonales, donde no se ha investigado ni descrito en extenso, nos describe una serie de cuadros de disfunción propios de aquellos que llevan una rutina o práctica espiritual, describiendo con más detalle las dificultades del camino budista. A estas patologías las denomina metapatologías.
Wilber entrega autoridad en el ámbito transpersonal a los maestros espirituales, señalando que ellos serían quienes estarían más capacitados para enfrentar apropiadamente estos cuadros transpersonales. Sin embargo, también critica la falta de conocimientos de psicología tradicional y psicopatología que, en ocasiones, los maestros no poseen, presentándose a veces el problema de prescripciones como "persevera en la meditación", que pueden ser contraindicadas para algunas personas con depresión; esto no es posible de discriminar si no se manejan conocimientos de psicopatología.
En el ámbito psicológico y de la clínica, Wilber nos propone incorporar una nueva cautela en el establecimiento de un diagnóstico diferencial, el equívoco Pre-Trans, que consiste en las posibles confusiones del psicólogo entre los estados expandidos y los cuadros psicopatológicos. Por ejemplo, una depresión severa puede confundirse con un estado de "noche oscura del alma", donde se vive confusión, desaliento, depresión y desesperanza, o viceversa. Para el primer caso puede ser necesario abandonar la práctica espiritual y someterse a una terapia tradicional, incluso farmacológica, en la que el terapeuta acompaña la revisión de disonancias o inclusive de conflictos inconscientes; para el segundo puede ser necesario proseguir con la práctica espiritual.
Pir
Artículos relacionados
Psicología transpersonal en el diagnóstico
Se introduce el término de metapatologías específicas para los...
Los objetos mentales en psicología
Aquellos que pensaban que la mente era puro proceso o acto, como Brentano (1926), no...
Los objetos mentales en psicología
Aquellos que pensaban que la mente era puro proceso o acto, como Brentano (1926), no...
Ningún sistema de la psicología es radical
Aquellos que pensaban que la mente era puro proceso o acto, como Brentano (1926), no...
El temor del psicólogo al contagio de la locura
La idea de locura está vinculada a la producción de un estado...
Metodología de procesos psicológicos
La metodología científica, siguiendo las coordenadas de la Teoría del...