Infarto cerebral o ictus: ¿cómo evitarlo?
Las personas que sufren de diabetes, hipertensión, problemas de coagulación, con antecedentes familiares o que ya han sufrido un ictus o infarto cerebral deben tomar medidas preventivas. No cuidarse puede conllevar graves secuelas de salud.
7 de diciembre · 516 palabras
El infarto cerebral, conocido también como apoplejía, ictus o derrame, es un evento cerebrovascular que puede tener graves consecuencias para la salud. Este ocurre cuando hay una obstrucción del flujo sanguíneo en el cerebro por un coágulo o una ruptura de una aneurisma.
Las personas que tienen diabetes, hipertensión, problemas de coagulación, antecedentes familiares o han sufrido anteriormente un infarto cerebral, deben tomar medidas preventivas.
Las secuelas de un infarto cerebral pueden incluir problemas de control motor, alteraciones sensoriales, problemas de lenguaje, problemas con el pensamiento y la memoria, y alteraciones emocionales.
Existen varias opciones médicas preventivas, como hacer exámenes regulares de presión arterial y colesterol, tomar medicamentos antihipertensivos o estatinas para controlar la presión y el colesterol, y tomar una dosis baja de aspirina diariamente.
Sin embargo, es importante hablar con un médico para determinar cuál es la mejor opción de prevención para cada caso individual.
En general, es fundamental cuidar la salud cardiovascular y consultar a un profesional de la salud en caso de tener factores de riesgo para prevenir un posible infarto cerebral.
El infarto cerebral, apoplejía, ictus o derrame es un accidente cerebrovascular que conlleva graves secuelas de salud.
Este consiste en una obstrucción del normal flujo sanguíneo en el cerebro por un coágulo o una ruptura de un aneurisma.
Las personas que sufren de diabetes, hipertensión, problemas de coagulación, con antecedentes familiares o que ya han sufrido de ictus deben tomar medidas preventivas. El no cuidarse puede conllevar que se presente y sus secuelas son:
Problemas de control motor. Los de hemiplejía o de hemiparesia son los más frecuentes. A veces hay disfagia (dificultad para tragar).
- Alteraciones sensoriales y dolor. Algunos pacientes pueden perder el sentido del tacto.
- Problemas de lenguaje o afasia (incomprensión del lenguaje hablado o escrito).
- Problemas con el pensamiento y la memoria.
- Alteraciones emocionales: miedo, frustración, ansiedad o tristeza son comunes.
Conoce las opciones médicas preventivas
Examen Las lecturas de presión arterial por encima de 140/90 y las de colesterol por encima de 5.1 mmol/L o 200 mg/dl lo ponen en mayor riesgo. Es aconsejable que se haga una revisión anual.
Píldoras para la presión Si su presión arterial no mejora con la dieta y el ejercicio, los medicamentos ayudan. Hasta el 90% de las personas con apoplejía tuvieron hipertensión antes de los ataques. Los medicamentos antihipertensivos reducen 38% la incidencia de apoplejía y 40% el índice de muerte.
Control del colesterol Si la dieta y el ejercicio no resultan, el médico recetará medicamentos de estatina que reducen el colesterol para disminuir el riesgo. Varios estudios indican que reducen el riesgo en un 30%.
Media aspirina al día Una dosis baja de aspirina diaria ayuda a reducir el riesgo de coágulos en la sangre. Si no tolera la aspirina, el médico le recetará medicamentos para adelgazar la sangre. La warfarina ayuda a las personas con alto riesgo, como aquellos con fibrilación auricular. La aspirina disminuye el riesgo de apoplejía isquémica, pero aumenta el riesgo de apoplejía hemorrágica. Hable con el médico para valorar los riesgos y los beneficios.
Pruebas de vista Si tiene más de 40 años, deben examinarle los ojos con regularidad para detectar daño en las arterias de los ojos (riesgo de apoplejía).
Control de glucosa Si tiene diabetes, controle el nivel de glucosa en sangre y visite al médico con regularidad.
Conoce los suplementos preventivos
Tome antioxidantes Las vitaminas C y E y el betacaroteno son antioxidantes que ayudan a reducir el daño arterial causado por los radicales libres, moléculas de oxígeno inestables.
Aumente las defensas naturales Algunos complementos ayudan al cuerpo a soportar el estrés. Las vitaminas del complejo B y la valeriana ayudan a calmarlo y a restablecer el bienestar.
Recuerda que es mejor prevenir que lamentar. En el caso de un infarto cerebral o ictus las secuelas pueden afectar el desenvolvimiento diario de la persona, así que mejor es evitarlo.
Conoce más sobre el infarto cerebral y sus medidas preventivas en:
Remedios naturales para prevenir el infarto cerebral
Remedios caseros para evitar el infarto cerebral
Reconoce las señales de aviso de un infarto cerebral
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