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Calambres musculares en los deportes

Podríamos decir que los calambres musculares son la lesión más frecuente en un atleta, especialmente en las extremidades, y pueden afectar de forma significativa al rendimiento. Dado que a menudo se desconoce por qué se desencadenan, la prevención, a través de hidratación, alimentación adecuada, entrenamientos equilibrados y estiramientos, es el principal método recomendado.

Cristiano Paredes
Cristiano Paredes

8 de noviembre · 548 palabras

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Calambres musculares en los deportes - Salud de Deportistas

Entre las lesiones más comunes en los atletas se encuentran los calambres musculares, especialmente en las extremidades. Como la causa de su aparición aún es desconocida, la prevención es clave para su tratamiento.

Una de las medidas más importantes es mantener una buena hidratación, ingiriendo al menos 1,5 litros de agua diarios. Los atletas necesitan aún más agua durante la actividad física para reponer el líquido y los electrolitos perdidos en el sudor.

Por eso se recomienda consumir agua de tipo isotónico, rica en electrolitos. Además, la dieta adecuada es importante para prevenir los calambres y mantener un buen tono muscular.

También es importante evitar entrenar en el calor del día, ya que la deshidratación rápida puede causar no solo calambres, sino también poner en riesgo la salud en general.

El exceso de entrenamiento también puede desencadenar lesiones musculares, por lo que es importante realizar los entrenamientos adecuados y no sobrecargar los músculos.

Podríamos decir que los calambres musculares son el tipo de lesión más frecuente en un atleta, especialmente los que aparecen en las extremidades y que pueden llegar a afectar de forma significativa a la persona en cuestión.

Y lo cierto es que, dado que se desconoce el motivo por el que se desencadenan los calambres, la mayoría de médicos recomendará, si preguntamos a tal efecto, la prevención de los calambres musculares como principal método de curación.

De hecho, existen infinidad de medidas que un atleta puede tomar para prevenir la aparición de calambres, como por ejemplo beber mucho líquido.

Todo el mundo sabe que mantener unos niveles óptimos de líquido en nuestro organismo es vital si se quiere tener una buena salud. No sin más, toda persona debería consumir, al menos, 1,5 litros de agua de forma diaria.

En el caso de los atletas, el volumen de agua que requieren se incrementa de forma notable, especialmente en las horas en que el atleta desarrolla su actividad, ya que será necesario reponer no solo el agua perdida durante la actividad, sino también los electrolitos.

Es por ello que, por regla general, se recomienda que el agua ingerida sea de tipo isotónico, es decir, rica en electrolitos, para que nuestro cuerpo pueda reponer las carencias de forma más rápida sin necesidad de ingerir alimentos.

Pero no es lo único que deben tener en cuenta los atletas. El tema de las dietas también es importante, ya que el consumo de alimentos apropiados ayudará a la persona no solo a no sufrir calambres durante o después del ejercicio, sino que también será necesario para tener un buen tono muscular.

También se debe evitar realizar ejercicios intensos durante las horas de más calor del día, ya que se corre el riesgo de sufrir una rápida deshidratación que puede llegar a causar no solo fuertes calambres, sino también, en casos graves, un coma.

Es importante que un atleta realice los entrenamientos justos. Sobrecargar los músculos por entrenamiento excesivo o inadecuado puede acabar desencadenando que, en el momento de la competición, empecemos a padecer fuertes calambres que nos descalifiquen del evento.

Además, estirar después de una sesión de entrenamiento es un factor de máxima importancia para los atletas. Estirar los músculos durante 10 minutos antes de iniciar cualquier actividad hará que estos entren en calor, además de facilitar la elongación del músculo, que tendrá menos tendencia a contracturas y, por consiguiente, tendremos menos probabilidades de sufrir un calambre durante la actividad.

Estirar los músculos después de la actividad ayuda a disminuir la tensión a la que está sometido el músculo, lo cual hará que se tengan menores incidencias a la hora de que el atleta se encuentre en reposo.

Cabe resaltar que entre la costumbre de los atletas encontramos recurrencia en el quiromasajista o en el fisioterapeuta. Esto se debe a que la aplicación de masajes ayuda a los músculos a recuperarse de forma más rápida, por lo que son ideales como ayuda para prevenir los calambres.

El autor colabora en sitios de calambres

Cristiano Paredes

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